miércoles, 9 de septiembre de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “EL NACIMIENTO DE UNA COFRADÍA”, 1 de 2 (1761).

Para la redacción de esta entrada se ha contado con la ya tradicional colaboración de Antonio Martínez Cordero, reconocido investigador de las «cosas» de Conil en diversos archivos a su alcance, entre ellos el Archivo Histórico Diocesano y el de la Diputación Provincial, en Cádiz; el Archivo Parroquial de Santa Catalina y el Archivo Municipal, en Conil; de Jerez, de Sevilla, de Arcos, …

Su impagable labor consistió en anotar, de su puño y letra, en miles de fichas (unas siete mil), cuantos documentos o referencias de prensa llegaban a sus manos. Tras su fallecimiento, ocurrido el día de San Valentín de 2015, su familia tuvo la generosidad de donar este inmenso legado al Archivo Parroquial, para su conservación y consulta.

A continuación se transcriben varias de las fichas relacionadas con el tema que encabeza esta entrada. 

[Ambientación] Imagen de Antonio Martínez Cordero, a quien se debe el importante legado dejado a la Villa de Conil. Fuente: Félix Iván Martínez Ortega, nieto. Mejorada calidad con ChatGPT. 

[Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero / Rafael Coca López:]

«” 1761 agosto 28. Contestación a la solicitud efectuada a S.I. el Obispo de Cádiz, por la Hermandad del Santísimo Rosario de la Villa de Conil, representada por el Mayordomo Don Sebastián Ortiz Moreno y Don Marcos Cevada [Ballesteros] y Don José de Dorronzoro, hermanos de esta Hermandad, exponiendo a S.I. que: “aunque su devoto celo y aplicación al fomento de esta Santa devoción procuran el más reverente culto con dicha Hermandad, se halla solos requisitos de formalidad y otros del goce de Indulgencias de que se hallan constituidas las Hermandades de Chiclana, Puerto Real, Vejer y otras, no logra aquel piadoso séquito y agregación de los fieles a tan útil y santo ejercicio para el bien de las almas y deseando nuestro afecto y religiosidad se extienda a dar con la mayor decencia las aclamaciones y alabanzas de la Reina de los Ángeles Nuestra Señora; ha parecido medio proporcionado el que la referida Hermandad se formalice en el predicho modo, y para principiar con el más seguro acierto competente facultad. 

[Ambientación] Convento de Nuestra Señora del Rosario y Santo Domingo, Cádiz, 2010. Fuente: “HombreDHojalata”, Wikipedia, la enciclopedia libra. 

Suplicamos se digne conceder su beneplácito permiso para proceder a la práctica de las diligencias que fueren conducentes al establecimiento de la citada Hermandad con enlace y unión a la del Señor Santo Domingo de Cádiz en los términos útiles del logro de las Indulgencias y que los fieles con este motivo se alienten a incorporarse por hermanos; cuya merced y gracia esperan los suplicantes conseguir de S.I. para consuelo de aquel su más afecto y fiel vecindario.”

Siendo como lo es el devoto celo de los suplicantes dirigido a la mayor extensión de los cultos y obsequios a María Santísima en su Rosario, con cuyo objeto desean el formal establecimiento de la Hermandad en la Villa de Conil, de este Obispado, agregada a la Principal de Nuestro Convento de Santo Domingo de Cádiz, bajo las mismas reglas.”» 

[Ambientación] Firma del censor inquisitorial Fray Nicolás de Luque, Cádiz 1797. Fuente: “Censura, expurgo y control en la Biblioteca Colonial Neogranadina”, Alberto J. Campillo Pardo. Universidad de los Andes. 

«” 1761 agosto 30. Memorial al M.R.P.M. Ex. Provl. [Muy Reverendo Padre Maestro Ex Provincial] y Prior Fray Nicolás de Luque [1] / Muy Sr. mío: Don Sebastián Ortiz Moreno, Don Marcos Cevada [Ballesteros] y Don José de Dorronzoro, vecinos y mercaderes de la Villa de Conil, deseosos de que se establezca la Cofradía del Santísimo Rosario, de modo que los Cofrades de ella ganen el infinito tesoro de gracias e Indulgencias concedidas a las Cofradías. / Suplicamos a V.P.M.R. [Vuestra Paternidad Muy Reverenda] se sirva obtener licencia del R.P.M. Gral. [Reverendo Padre Maestro General], y obtenida, nombrar un Religioso de ese Convento para que venga a fundarla con todos los requisitos que para dicho fin son precisos, favor que esperamos recibir. / [Firman:] Sebastián Ortiz Moreno, Marcos Cevada. José M.ª Dorronzoro. [2] “» 

NOTAS: [1] Fray Nicolás de Luque.- Destacado religioso español del siglo XVIII, perteneciente a la Orden de Los Predicadores (dominicos). Ejerció como Maestro en Sagrada Teología, prior del convento de Cádiz en dos períodos (1743-1746 y 1759-1762) y censor calificador del Santo Oficio. Fuente: Repositorio Institucional y Ateneo de Cádiz. // [2] Este último documento complementa muy bien al del 28 de agosto de 1761. Mientras el primero iba dirigido al obispo de Cádiz, éste se dirige al Prior del Convento de Santo Domingo de Cádiz, fray Nicolás de Luque, solicitando que obtenga del Maestro General de la Orden la licencia para fundar canónicamente la Cofradía del Santísimo Rosario en Conil y enviar un religioso dominico para efectuar dicha fundación. Es un documento clave para reconstruir el proceso fundacional de la Hermandad. // 

[Ambientación] Torre del Convento de Nuestra Señora del Rosario y Santo Domingo, Cádiz, 2010. Fuente: “HombreDHojalata”, Wikipedia, la enciclopedia libra. 

«” 1761 septiembre 2. El Ministro Fray Nicolás de Luque, como Provincial y Prior de este Convento del Santísimo Rosario y Santo Domingo de Cádiz, habiendo VISTO la petición de la Venerable Hermandad del Santísimo Rosario de la Villa de Conil, para el fin que en ellas se expresa: atento a lo que Nuestro Reino, previene en sus letras patentes de derecho para la erección de Cofradías en Iglesias fuera de Nuestra Religión, y lo que disponen nuestras Leyes para destinar Religioso idóneo para dicho fin. INSTITUYO Y NOMBRO al R.P. Fray Jacinto Arévalo, Promotor de la devoción del Santísimo Rosario, para que funde la Cofradía del Rosario en dicha Villa, PREDICANDO Y PUBLICANDO sus Gracias Espirituales e Indulgencias; en todo lo cual deberá proceder arreglado a la Patente de N.R.P. Mtro. General [Reverendo Padre Maestro General], para lo que DOY LICENCIA y la Facultad que me es concedida. / Dada en dicho Convento del SSmo. Rosario. / Firmado: Fray Nicolás de Luque.”»[3

NOTAS: [3] Este documento es especialmente importante porque constituye el nombramiento oficial del dominico encargado de la fundación. La secuencia documental que se ha reunido queda así:

  1. 28 de agosto de 1761: petición dirigida al obispo de Cádiz para formalizar la Hermandad.

  2. 30 de agosto de 1761: memorial dirigido al Prior del convento de Santo Domingo solicitando la licencia de la Orden.

  3. 2 de septiembre de 1761: decreto de Fray Nicolás de Luque nombrando a Fray Jacinto Arévalo para erigir la Cofradía del Rosario en Conil y publicar sus Indulgencias.

Desde el punto de vista histórico, estos tres documentos forman un expediente muy coherente y permiten reconstruir, paso a paso, el procedimiento de fundación de la Hermandad del Rosario de Conil en 1761. 

[Ambientación] El dominico enviado por el Convento del Santísimo Rosario de Cádiz, Fray Jacinto Arévalo, es recibido por el clero y vecinos de Conil. Fuente: Fotografía de base de 1919, retocada y creada por ChatGPT, perteneciente a la colección particular de Juan Carlos Almazo; “Conil en la Memoria”, p. 32, 2004.

CONTINUARÁ, PARA TERMINAR, EL PRÓXIMO 16 SEPTIEMBRE 2026

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. Libro de Cuentas de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Conil de la Frontera. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, Párroco de Conil de la Frontera.  

martes, 8 de septiembre de 2026

PLAN DEL CASTILLO DE CONIL / CASAS CARNICERÍA Y MESÓN (1700).

 El plano que se reproduce en esta entrada constituye un valioso testimonio gráfico del Castillo de Conil, realizado hacia el año 1700 y conservado en el Archivo Fundación Casa Medina Sidonia, uno de los fondos documentales nobiliarios más importantes de España.

Más que una simple representación arquitectónica, el documento ofrece una detallada descripción de la fortaleza y de sus dependencias, identificando mediante una relación numerada los diferentes espacios que componían el conjunto: torres, baluartes, escaleras, habitaciones, caballerizas, graneros, cocina, mirador, pozo y otras estancias destinadas tanto a la defensa como a la administración y al abastecimiento. De especial interés resulta la inclusión de las Casas Carnicería y del Mesón, edificios vinculados al funcionamiento cotidiano de la villa y estrechamente relacionados con la actividad señorial.

El castillo de Conil fue durante siglos el principal centro del poder jurisdiccional de los duques de Medina Sidonia en la localidad. Desde él se organizaban las funciones defensivas, administrativas y económicas que sustentaban el señorío, especialmente las relacionadas con la almadraba y con el aprovechamiento de los recursos del litoral.

El presente plano refleja el estado del edificio en los albores del siglo XVIII, cuando la fortaleza había perdido gran parte de su importancia militar, pero continuaba desempeñando un destacado papel como residencia administrativa y centro de gestión de los intereses ducales. Su precisión descriptiva convierte este documento en una fuente de extraordinario valor para el conocimiento de la evolución histórica y arquitectónica del castillo.

La imagen que aquí se ofrece ha sido objeto de una restauración digital encaminada exclusivamente a mejorar su legibilidad, eliminando manchas, sombras y deterioros propios del paso del tiempo, sin alterar el contenido documental del original.

Plano del castillo de Conil. Casas carnicería y mesón. Archivo Ducal Medina Sidonia, leg. 1156. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía [Mejorada por ChatGPT]. 

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Información imagen:

Título: Plan del Castillo de Conil. Cassas Carniceria. Cassas Messon.

Autor: Desconocido.

Fecha: 1700

Escala: 1:531

Descripción: Plano en papel, manuscrito, color, 28x42cm.

Fuente de adquisición: Archivo Ducal Medina Sidonia, legajo 1156.

Signatura: IECA1988024891

Notas: Escala 100 pies castellanos = 5,25cm.

En la esquina superior derecha aparece: fol 7.

Detalle del plano del castillo y relación de sus dependencias. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía [Mejorada por ChatGPT; torron = torreon]. 

Transcripción literal texto:

«”1 = Puerta principal, y entrada al Castillo. / 2 = Escalera para un torreon que está sobre la puerta. / 3 = Torre de Guzman primera fabrica que se hizo en Conil. / 4 = Caracol, y subida antigua a la Torre de Guzman. / 5-6-7 = Piezas arruynadas que sirvieron de Cavallerizas. / 8-9-10 = Piezas que sirvieron de Guadarnés. / 11 = Escalera para subir a la Torre de la Vela. / 12 = Torre, y Valuarte donde se hace la Vela. / 13 = Pozos. / 14 = Entrada a la habitación vaja. / 15-16-17-18-19-20 = Piezas de la habitacion vaja. / 21 = Caracol de subida secreta a los quartos altos, y azotea. / 22 = Escalera principal para los quartos altos. / 23 = Entrada a los quartos altos. / 24-25-26-27-28-29 = Piezas de habitacion de los quartos altos. / 30 = Pieza que sirvió de Oratorio. / 31 = Caracol para subir a la azotea del mirador. / 32-33 = Mirador. / 34 = Cocina. / 35 = Azotea sobre el Guadarnés. / 36 = Alto de la Torre de Guzman. / 24-25-26-29-30-36 = Piezas que pueden servir de graneros. / 

Detalle del plano de la carnicería con sus dependencias. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía [Mejorada por ChatGPT; 41, denominado en el original como “repesso”, quizás “reposo”, para maduración de la carne]. 

37 = Entrada a las Casa Carniceria por calle de la Carniceria. / 38 = Pieza donde se corta la carne. / 39 = Despensa para tener la carne. / 40 = Matadero. / 41 = Repesso. / 

Detalle del plano del mesón y sus dependencias. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía [Mejorada por ChatGPT; 02 se corresponde a 42; SO es 54 ]. 

42 = Entrada al messon por la calle de Nuestra Señora de las Virtudes. / 43 = Patio. / 44-45-46-47 = Piezas de habitacion. / 48 = Cocina. / 49 = Pajar, y subida al alto. / 50-51-52 = Cavallerizas. / 53 = Pozo. / 54 = Corral. / 55 = Pajar alto.”» 

*** Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. 

lunes, 7 de septiembre de 2026

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 64.

HAY QUE ESPERAR A QUE REVIVA.

Como en las poblaciones rurales, aunque sean importantes, no abundan los espectáculos públicos ni las distracciones, se buscan algunas de ellas en las reuniones de la juventud, especialmente, de las que nacen con frecuencia, noviazgos, inspirados, unos, en la atracción simpática de los sexos, y, otros, con fundamentos de escasa solidez, que el tiempo o las circunstancias enfrían o apagan, haciéndolas desaparecer y poniéndolas en unas condiciones de tibiedad peor que el acabamiento.

Uno de estos últimos casos le ocurrió a Florentina, avecindada en una de las localidades antes aludidas.

Florentina acudía todas las tardes con sus amigas a los paseos existente en la salida del pueblo, en los cuales se reunían las muchachas y muchachos del lugar, buscando un poco de expansión al ánimo y otro poco de ejercicio al cuerpo.

La salida del pueblo, que también era entrada al mismo, era un lugar pintoresco y generalmente agradable.

[Ambientación] Encuentros en el paseo. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

A ambos lados del tramo de carretera que enlazaba con la general que lo unía con las demás poblaciones, existían poyos y bancos sombreados por la extensa y poblada arboleda, cuya sombra, en el verano, constituía un encanto y cuyo sol, en el invierno, una delicia.

Situada en una altura bastante prominente, dominaba la ubérrima campiña, poblada de caseríos, de huertas, de sembrados y de prados, con sus numerosas piaras de ganados, y, por el lado sur, el mar, con sus aguas rizadas por la brisa, constantemente surcado por embarcaciones de todas clases, cuyas siluetas se divisaban muchas veces con toda claridad.

Paseando entre aquel sol y aquella sombra, florecían de todas clases de noviazgos, unos que se consolidaban, ascendiendo hasta el matrimonio; otros que se deshacían como la espuma del jabón o el azúcar en el agua tibia, y otros que se reducían a relaciones más o menos íntimas, que no pasaban de tales, aunque otra cosa aparentaran.

A estas últimas pertenecían las entabladas entre Florentina y Juan Eugenio.

Juan Eugenio era huérfano de padre. Su madre, como hijo único, puso en él todas sus afecciones y el hijo, acostumbrado por los mimos maternos a que se realizaran todos sus deseos, fue acostumbrándose a mandar y a dirigir de tal modo, que puede asegurarse que desde mucho antes de llegar a la mayoría de edad, era el jefe de la casa: lo mismo disponía las sementeras y sus labores, que seleccionaba y vendía los granos y el ganado, con una precocidad y un acierto que admiraban a sirvientes y extraños y llenaban de satisfacción a la que lo había llevado en sus entrañas.

Para llevar la casa de sus progenitores, resultaba todo lo ducho y acertado que se deja expresado. Mas para todo cuanto tendía a lo que pudiera acabar en matrimonio, resultaba ser un tanto misógino, y si no propiamente contrario o enemigo de la mujer, era, por lo menos, un tipo que había nacido para ser solterón recalcitrante.

Florentina tenía padre y madre. Además, eran cinco hermanas, y aunque poseían algunas rentas, tenían que ayudar con su labor personal a los quehaceres de la casa, para ir tirando en el vivir de la clase media, modesta, a que pertenecían.

Como eran muchas en el arreglo de las faenas caseras, pronto daban cima a las mismas, disponiendo del rato que todas las tardes empleaba en pasear y disfrutar en la alameda de la salida del pueblo.

[Ambientación] Encuentros a escondidas. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

En esos paseos no diré se conocieron, porque ya se conocían, sino que se encontraron, porque Florentina parece que procuraba encontrarse con Juan Eugenio más veces que las de pura casualidad, no sabemos si porque le gustaba secretamente o porque le atraía su posición de mocito bien acomodado.

Aunque el ánimo de Juan Eugenio no le inclinaba mucho a ello, como había de hacer lo que los demás mozos, porque su incultura no podía darle argumentos para sostener la libertad de hacer lo que le diera la real gana, cual hubiera hecho un señorito pasado por la universidad, se hizo novio de Florentina.

Ésta por poco se vuelve loca de alegría, y a pesar de las tibidades de Juan Eugenio, llegaron a verse, previamente de acuerdo, a través de los hierros de una ventana baja de la casa de ella, y hasta dentro de los domicilios respectivos, en visitas de cortesía entre sus respectivas familias.

En la forma expresada, duraron las relaciones, años tras años, hasta transcurrir varios, y cuando las circunstancias ofrecían ocasión oportuna y ella planteaba la cuestión de su matrimonio, nunca faltó a él una evasiva para eludir compromisos.

Con ocasión de celebrarse el matrimonio de una de las hermanas de Florentina, renovó ésta la cuestión batallona del suyo, obteniendo de Juan Eugenio la siguiente conclusión:

-Mira, Florentina, mientras mi madre viva, y Dios quiera que sea mucho tiempo, no me caso. Hay que tener paciencia y esperar.

Florentina se resignó, una vez más, y esperó. Esperó varios años más, no sabemos cuántos, pero sí que no fueron pocos, durante los cuales no se atrevió ni a sacar más a colación la cuestión enojosa que la consumía en su interior, ni a dar por terminada las relaciones con aquel hombre, a quien quería y amaba tan entrañablemente.

Reavivada constantemente la paciencia de Florentina, cada vez que pensaba en su situación y circunstancias, llegó un día en que faltó la madre del novio, fallecida de muerte natural, acaecida cuando la pobre señora se acercaba a la verdadera senectud.

Florentina se instaló, con dos de sus hermanas, en la casa de la que consideraba como madre política, atendiendo como una hija verdadera a todas las necesidades y servicios domésticos extraordinarios que en estos casos se rodean.

[Ambientación] Florentina desfallecida. Fuente: Imagen creada por ChatGPT.

Cumplido el novenario de luto, tornó con sus hermanas a su domicilio, reanudando en el mismo su vivir ordinario.

Volvieron a pasar los días, y en uno en que el caso se ofreció propicio, volvió a presentar al novio la <papeleta> del casamiento.

Éste, después de meditar unos instantes, dijo a su novia:

-Vamos a ver: ¿yo qué te dije la última vez que me hablaste de nuestro matrimonio? -Me respondiste -¡lo tengo tan presente!- que había que tener paciencia; que mientras que la pobre de tu madre viviera, no te casabas. Tu madre, por desgracia, ha fallecido. Estás solo y cuidado por manos mercenarias. A mí me has entretenido de tal modo que, si no me caso contigo, no puedo casarme con nadie. Ya es razón. Necesito que te decidas. Nuestra situación no debe prolongarse ni un día más. ¡Hasta ridículo resulta continuar como estamos! Se hace indispensable tu definitiva resolución.

Al discurso de su novia, justo y razonable hasta la saciedad, contestó Juan Eugenio con la mayor flema:

-Bien, mujer. Yo te decía entonces, es cierto, que había que esperar; que, mientras mi madre viviera, no me casaba. Exacto. Pues ahora agrego que, para casarme, hay que esperar ... a que reviva.

No hay que decir que Florentina cayó desplomada al suelo y que tuvieron que recogerla como muerta. 

*** Fuente: “AMAPOLAS Y JARAMAGOS: cuentos, anécdotas, narraciones y chascarrillos”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 141-144. Primera edición, Gráficas Morales, Jaén, 1.940.  

domingo, 6 de septiembre de 2026

PLAN DE LA CASA CHANCA Y ALMACENES DE CONIL (1700).

El plano de la Casa Chanca y almacenes de Conil, fechado en 1730, constituye uno de los documentos más completos para conocer la organización espacial y el funcionamiento de la principal instalación destinada al procesamiento y conservación del atún procedente de la almadraba de Conil durante el siglo XVIII. Más que un simple edificio, la Chanca conformaba un amplio complejo industrial y administrativo donde se desarrollaban todas las operaciones relacionadas con la recepción, salazón, almacenamiento y distribución del pescado, así como la gestión económica y el alojamiento del personal encargado de su explotación.

La minuciosa leyenda que acompaña al plano permite reconstruir con notable precisión la distribución interna del establecimiento y las funciones asignadas a cada una de sus dependencias. En ella aparecen identificados los espacios destinados al proceso productivo —las pilas de salazón, almacenes de sal, almacenes de pertrechos, carnicería, cocina, cochera o caballerizas— junto a las infraestructuras hidráulicas necesarias para el abastecimiento de agua y el saneamiento, como la fuente, los albañales y sus correspondientes canalizaciones. Del mismo modo, se describen las distintas estancias destinadas al personal de la almadraba, desde los cuartos de los mozos de pila y del panadero hasta las dependencias reservadas a los principales oficiales de la administración, como el capitán, el contador, el tesorero o el veedor.

Especial interés reviste la presencia de elementos que ilustran el carácter multifuncional de la Chanca. El edificio incorporaba una cárcel utilizada durante la campaña almadrabera, un oratorio para el servicio religioso de sus ocupantes, despensas y almacenes para el abastecimiento cotidiano, así como numerosas habitaciones situadas en la planta alta, destinadas a residencia temporal de los responsables de la explotación. Todo ello pone de manifiesto que la Chanca constituía un espacio autosuficiente durante la temporada de pesca, capaz de concentrar en un mismo recinto las actividades productivas, administrativas y residenciales vinculadas a la almadraba. 

[Ambientación] Puerta de comunicación entre los dos patios de la Chanca, 1907-08. Fuente: Autoría de Enrique Romero de Torres, mejorada por Juan Bermúdez Ramos, Scard Bermos. Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, Madrid, 1934. 

Este plano ofrece, por tanto, una excepcional visión de la arquitectura industrial pesquera en la Andalucía atlántica del Antiguo Régimen. Su extraordinario nivel de detalle permite comprender la compleja organización del trabajo, la jerarquización de los espacios y la sofisticada infraestructura que requería la industria del atún en una época en la que las almadrabas de la Casa Ducal de Medina Sidonia alcanzaban uno de sus momentos de mayor desarrollo económico. En consecuencia, el documento constituye una fuente de primer orden para el estudio de la historia de la pesca, de la arquitectura industrial y de la organización económica del litoral gaditano en el siglo XVIII.

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Información imagen:

Título: Plan de la Casa Chanca y almagacenes de Conil.

Autor: Desconocido.

Fecha: 1700 [1730, Antonio Santos García].

Escala: 1:531

Descripción: Plano en papel, manuscrito, color, 28x42cm.

Fuente de adquisición: Archivo Ducal Medina Sidonia, legajo 1156.

Signatura: IECA1988024890

Notas: Escala 100 pies castellanos = 5,25cm.

Orientado con flecha al NO.

Aparece en la esquina superior derecha: fol. 6. 

Reproducción del plano original. 

Transcripción literal texto:

«”1 = Puerta principal, y entrada de la cassa chanca. / 2 = Escalera por donde se sube a los quartos altos [hay un plano de los mismos]. / 3 = Pieza bajo de la escalera que sirve de carcel en tiempos de almadrava. / 4 = Quarto del tambor, y pregonero. / 5 = Quarto del Panadero. / 6 = Cochera. / 7 = Almagacen de la madera. / 8 = Cavalleriza. / 9 = Pajar. / 10 = Carniceria. / 11 = Sitio arruinado en que estaban los hornos, y amassadero. / 12 = Bobeda, y almagacen de la sal. / 13 = Escalerilla, y salida a la Villa. / 14 = Sitio de la enramada. / 15 = Fuente. / 16 = Fabrica por donde el agua de la fuente salia encañada á un pilar que estaba fuera, é inmediato a las paredes de la Casa Chanca. / 17 = Arbañal para salida de las aguas lluvias. / 18 = Escalera por donde se sube al quarto del administrador. / 19 = Pieza que ha servido para meter la sal que se saca de las pilas. / 20 = Quarto de los mozos de pila. /

Detalle del patio de las dependencias y almacenes.

Detalle del patio de trabajo, con las enramadas y las pilas de salazón. 

21-22-23-24-25-26-27 = Pilas en que se sala el atun. / 28-29-30 = Arbañal para salida de aguas lluvias. / 31 Cantarilla del arbañal. / 32 = Almagacen de peltrechos. / 33 = Suelo de las necessarias. / 34 = Almagacen de peltrechos. / 35 = Quarto del administrador, que está sobre el del n.º 13. / 36 = Descanso de la escalera, y entrada a los quartos altos. / 37 = Cruxia de las piezas altas. / 38 = Necessarias. / 39 = Quarto del Capitan. / 40 = Quarto del Contador. / 41 = Quarto del Thesorero. / 42 = Quarto del Veedor. / 43 = Quarto de Ayudantes. / 44 = Quarto del Despensero. / 45 / Despensa. / 46 = Cocina. / 47 = Vertedero. / 48 = Oratorio que esta sobre la cruxia. / 49 = Bastimento. / 50 = Quarto del Bastimentero.”» 

Al dorso del plano general, hay varias dependencias de la planta alta, recortadas por tres de sus lados, de tal manera que se pueden superponer. 

*** Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.

Y, para terminar esta entrada, como un homenaje al historiador Antonio Santos García, gracias al cual podemos disfrutar hoy, a pesar de una restauración discutible en algunos aspectos, de este espectacular inmueble, se transcribe lo que sobre él escribe:

«”La chanca de Conil forma un rectángulo alargado de unos 7500 m, adosado a la muralla de la villa … En 1733, el duque mandó edificar en ella un almacén para guardar las barcas, y recoger a los ventureros, un cuarto de sal y sitio para salar. En el plano, el conjunto se divide en dos patios: el de almacenes y el de trabajo o casa chanca. En torno al primer patio adosados al muro perimetral se encuentran el almacén de la sal, la carnicería y el pajar, las caballerizas, hornos y amasaderos en ruinas, el almacén de maderas, la cochera, los cuartos del tambor-pregonero y del pandero; a la izquierda de la puerta principal de acceso se encuentra el almacén de pertrechos y, sobre él, los cuartos altos de los oficiales (capitán, contador, tesorero, veedor) y de otros empleados (mesonero, bastimentero, despensero y ayudantes), además de bastimento, cocina, despensa, oratorio y “necessarías”. En la portada de acceso hay también espadaña con campana para llamar a los rebatos. El segundo patio, de trabajo o chanca, separado de los almacenes por muro y portada, tiene también salida a la playa y alberga la enramada y las pilas de salazón, el cuarto del administrador, el de los mozos de pilas y una nave para almacenar los barriles [pipas] de atún. En el extremo del patio, hay una fuente de agua potable, para las necesidades de la fábrica.”». 

*** Fuente: “Las almadrabas andaluzas en la Historia, 1299-1928”, p. 168, Antonio Santos García. Diputación de Cádiz, 2025. 

sábado, 5 de septiembre de 2026

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

La historia de Conil de la Frontera no puede comprenderse plenamente sin atender al papel desempeñado por las familias que, generación tras generación, ejercieron una notable influencia sobre la vida política, económica y social de la villa. Desde los primeros tiempos de su consolidación como núcleo poblacional hasta bien entrada la Edad Contemporánea, determinados linajes ocuparon los principales cargos públicos, administraron los recursos más importantes y participaron activamente en la configuración de la identidad local.

Entre estas familias destacaron apellidos que aún hoy forman parte de la memoria colectiva conileña. Sin embargo, pocas alcanzaron una permanencia y una relevancia tan prolongadas como la familia Lobatón, cuyo origen se remonta a los procesos de conquista y repoblación de Andalucía durante el siglo XIII. A través de una extensa trayectoria documentada, sus miembros ocuparon puestos de responsabilidad en la administración señorial, la vida municipal, la milicia y la Iglesia, dejando una profunda huella en la historia de Conil y de otros municipios de la comarca.

El presente trabajo recorre los orígenes, la evolución y la proyección social de este antiguo linaje, analizando su implantación en la villa, sus vínculos familiares y su participación en los acontecimientos que marcaron el devenir de la comunidad conileña a lo largo de casi cuatro siglos.

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Edad Media: conquista y repoblación cristiana. Fuente: Nuestra Historia, Francisco J. Morales Hervás, 6 septiembre 2019. 

LOS LOBATONES DE CONIL”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de El Colorado, 1999.

«”Desde la fundación de Conil en el siglo XIV hasta tiempos recientes, una serie de familias han controlado los poderes públicos del municipio, marcando las líneas de actuación de los distintos Ayuntamientos, influyendo de manera decisiva en las pautas sociales, controlando los medios de producción y el futuro de la población.

Muchas de estas familias eran de noble origen, hidalgos de sangre y de solar conocido, descendientes de caudillos y jefes militares de la reconquista. Distinguidas en lo social y poderosas en lo económico, mediante una política de matrimonios de conveniencia, mantuvieron su influencia a lo largo de los siglos, de generación en generación, pasando los cargos públicos de padres a hijos y constituyendo verdaderos clanes familiares que extendían su influencia por los pueblos vecinos.

Estas familias conileñas fueron según las distintas épocas los AMAR, LOBATÓN, MANUEL, DORRONZORO, BORREGO, PALOMINO, MORENO, etcétera, entre otras de menor relevancia. Pero de entre todas ellas destaca, por su antiguo linaje y sus casi CUATROCIENTOS AÑOS de permanencia en la vida pública, la familia LOBATÓN.

Todos los <Lobatones> de Conil son descendientes de la misma persona, todos parientes por lejano que pueda parecer el parentesco, aunque no sean muchas las personas que hoy llevan el apellido en primer o segundo lugar, son igualmente pertenecientes a esta familia muchas personas que ni siquiera ostentan el apellido en tercero o cuarto lugar.

La familia tiene su origen en el LUGAR DE MELÓN, partido judicial de RIVADAVIA, provincia de ORENSE, de donde descienden todos los caballeros de este apellido.

Dos de estos caballeros, padre e hijo, llamados MATEO TORRES LOBATÓN y GONZALO RUIZ LOBATÓN, participaron en la reconquista de Andalucía a los moros, a las órdenes de ALFONSO X, conquistando la ciudad de Jerez de la Frontera en el año 1264. 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Estatua de Alfonso X <El Sabio>, ubicada en el Alcázar de Jerez. Fuente: Miguel Ángel González, “DIARIO DE JEREZ”, 29 de noviembre de 2020. 

Estos dos <Lobatones> fueron de los trescientos caballeros de linaje que figuran en el libro de Repartimiento de Jerez de la Frontera, a los que el rey ALFONSO X el SABIO recompensó con casas y heredades, recibiendo MATEO casa en la Collación o Parroquia del Salvador y su hijo GONZALO casa en el barrio de San Mateo y el nombramiento de Jurado de la ciudad.

ALONSO GARCÍA, suegro de GONZALO RUIZ LOBATÓN fue uno de los cuarenta caballeros que custodiaban la Puerta de Rota, privilegio reservado y encomendado por el rey para caballeros de sangre noble y linaje reconocido. Por este motivo fue ALONSO incluido también en los repartimientos de casas y heredades después de la expulsión de los moros de la ciudad.

Del matrimonio de GONZALO RUIZ LOBATÓN con ANA GARCÍA, hija del antedicho ALONSO GARCÍA, nació ALONSO GARCÍA LOBATÓN, el primer LOBATÓN nacido en Jerez y del que en línea recta de varón a varón llegamos a su tataranieto llamado MARTÍN HERNÁNDEZ LOBATÓN, conocido por MARTÍN EL DEL PECHO, ya que era el que en Jerez repartía el impuesto entre los vecinos, a los que se les llamaban <pecheros>; impuesto éste que hoy día llamamos Contribución Urbana.

MARTÍN HERNÁNDEZ LOBATÓN, como hijo de MARÍA RIQUEL, era sobrino de PEDRO DE RIQUEL, caballero veinticuatro de Jerez, que se destacó en su época, la segunda mitad del siglo XV, por sus campañas contra los moros en la península y en el norte de África, participando en la guerra de Granada. Fue alcalde del Santo Oficio de la Inquisición de Jerez por el estado noble.

Hijo de este MARTÍN LOBATÓN fue ALONSO GARCÍA LOBATÓN DEL PECHO, del que descienden las ramas conileña y vejeriega de los <Lobatones>. Vino a Conil a mitad del siglo XVI, como recaudador de impuestos y mayordomo de las almadrabas de los duques de Medina Sidonia. Casó en Conil con Doña ANA ORTIZ ARIZA, natural de la ciudad de Medina, dando origen a una familia que ocupó durante siglos, los cargos administrativos más altos y de mayor distinción de la villa y de fuera de ella, como en Vejer de la Frontera, Cádiz y la Isla de León. 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Libro de Repartimientos de Casas y Heredades de Xerez. Fuente: Tesoros del Archivo Municipal de Jerez, 31 agosto 2013, “www.entornoajerez.com”. 

Sus descendientes fueron ocupando los empleos de mayor confianza en la hacienda del Duque, como alcaides de castillos y fortalezas, alcaldes ordinarios, regidores de preeminencia, jurados, tesoreros, capitanes de las milicias concejiles y un largo etcétera. Otros miembros de esta familia ingresaron en la armada real y muchos fueron hombres de leyes y eclesiásticos.

Fueron considerados hijosdalgos de sangre, de nobleza reconocida y ejecutoriada, probada en varias ocasiones y ciudades distintas siendo incluidos sus miembros en los padrones de nobles de los lugares en que vivieron y por ello exceptuados de pagar impuestos y cargas municipales como privilegio a la calidad de sus orígenes.

La antigüedad y nobleza de la familia fue ejecutoriada en la ciudad de Jerez a petición de Don PEDRO BERNAL LOBATÓN y su hermano Don ANTONIO DEL PECHO LOBATÓN. Obtuvieron carta ejecutoria de unos privilegios del rey ALFONSO XI de fecha seis de noviembre de mil trescientos cincuenta y de veintinueve de octubre de mil trescientos cincuenta y uno, por lo que dicho monarca confirmó los repartimientos que su padre el rey ALFONSO X había hecho a sus antepasados que participaron en la Conquista de Jerez. Igualmente una sentencia de veintiséis de octubre de mil quinientos setenta y tres declaró a Don PEDRO y Don ANTONIO como hijosdalgos.

En cabildo celebrado por el Ayuntamiento de Conil, de fecha veintiocho de diciembre de mil seiscientos cincuenta y tres, los hermanos PEDRO DE FUERTES LOBATÓN y PEDRO BERNAL LOBATÓN justificaron, como nietos de Don ALONSO DEL PECHO, recaudador del Duque, ser descendiente de los trescientos caballeros ganadores de la ciudad de Jerez y ser sobrinos de Don MARTÍN GARCÍA LOBATÓN alcaide de la fortaleza de Zara, en Vejer de la frontera. 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Escudo de armas de Lobatón. Fuente: “www.misapellidos.com”. 

El día 2 de diciembre de 1752, a petición del presbítero Don ALONSO ESTEBAN LOBATÓN, cura de la Iglesia de San Mateo de Jerez, fueron elevados a escritura pública por el notario Don NICOLÁS DE MOLINA, unos documentos que le fueron presentados por los cuales se comprobaba la hidalguía y nobleza de la familia, se reconocía la capilla familiar  y bóveda para enterramientos que la familia poseía en la Iglesia de San Mateo. Esta Capilla es la que se encuentra a mano derecha entrando por la puerta mayor, con un niño Jesús en el centro del altar, el escudo de armas de la familia y una lápida con la inscripción de propiedad. El escudo de armas está representado por un castillo de plata y a sus puertas dos lobos atados con cadenas en campo rojo y por orla ocho aspas de oro también en el mismo campo rojo.

A través del matrimonio enlazaron con los LEÓN GARABITO de Vejer de la Frontera, con los AMAR, los PALOMINOS y los BORREGO de Conil, etcétera, formando las distintas ramas familiares que han llegado hasta nuestros días.

En el siglo XIX la principal familia de Conil la constituyó el matrimonio y los hijos de Don GREGORIO BORREGO SALADO y Doña JACINTA LOBATÓN SÁNCHEZ. Ésta era sobrina-nieta del CONDE DE LAS CINCO TORRES, el fundador de LA MISERICORDIA. Sus hijos, FRANCISCO fue Alguacil Mayor, GREGORIO, médico, JOSÉ MARÍA y JUAN MANUEL, licenciados en Derecho, dominaron la vida pública y social de la villa, siendo Doña JACINTA LOBATÓN dama de excelentes virtudes humanas, dejando honda huella entre los conileños de la época.”» 

*** Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez. 

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “EL NACIMIENTO DE UNA COFRADÍA”, 1 de 2 (1761).

Para la redacción de esta entrada se ha contado con la ya tradicional colaboración de Antonio Martínez Cordero , reconocido investigador de ...