sábado, 10 de octubre de 2026

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

La historia de Conil de la Frontera está profundamente vinculada a la religiosidad popular y al rico patrimonio artístico que, a lo largo de los siglos, ha dejado una huella imborrable en la villa. La intensa devoción de sus habitantes, manifestada en fiestas, procesiones, cofradías y fundaciones piadosas, favoreció la construcción de templos, ermitas, conventos y hospicios que aún hoy forman parte esencial de su identidad histórica y cultural.

Este fervor religioso no solo impulsó la creación de importantes edificios, sino también la incorporación de valiosas obras de arte sacro, entre las que destacan esculturas, retablos, pinturas y objetos litúrgicos de notable interés. Imágenes tan veneradas como la Virgen de las Virtudes, San Sebastián o Nuestro Padre Jesús Nazareno, junto a piezas procedentes de destacados talleres andaluces y filipinos, reflejan la riqueza artística acumulada por generaciones de conileños.

El presente artículo ofrece un recorrido por algunos de los principales espacios religiosos de la localidad, poniendo de relieve tanto su valor histórico y arquitectónico como el destacado patrimonio artístico que conservan o han albergado a lo largo del tiempo, testimonio de la profunda tradición religiosa que ha caracterizado a Conil desde la Edad Moderna hasta nuestros días. 

Convento de Santa Catalina, 1919. Antiguamente llamado de la Victoria. La construcción fundamental y primitiva es del siglo XVI y de ella es la nave de la iglesia, la sacristía y las escaleras. La portada y campanario son del primer tercio del siglo XVII. El resto del convento fue levantado en 1760. Colección particular Juan Aragón. Conil en la Memoria, 2004. 

“LA ARQUITECTURA RELIGIOSA DE CONIL: reflejo de la religiosidad popular e individual”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de Conil, 2001.

«”La religiosidad popular andaluza como la castellana fue durante la Edad Media poco observante con los sacramentos. En cuanto al bautismo, se debía recibir <lo antes posible>. La confirmación se recibía poco. El Sínodo gaditano de 1591 pide a los curas que amonesten a los padres de familia para que hagan oír misa a sus hijos, criados, esclavos, pastores y guardas de cortijos, recriminando la costumbre de quedarse en casa las hijas por razón de honestidad o las viudas a causa de su estado.

La religiosidad medieval fue una religiosidad festiva. Una de las fiestas más celebrada fue la del Corpus Christi. La Virgen María era quien recogía especialmente la devoción popular en Conil bajo la advocación de las <Virtudes>. También otros santos como San Sebastián, Patrón de la Villa. Fueron muy dados a las procesiones, celebradas de dos tipos diferentes: de rogativas o de acción de gracias.

Lugar especial ocupan en aquella época los cultos relacionados con la muerte y los difuntos. Se difunde la devoción a los Santos Ángeles <para que ellos rueguen por mi alma y la acompañen cuando de este mundo saliere>.

El entierro va acompañado por los clérigos parroquiales, los frailes del Convento de Mínimos, los hermanos de algunas cofradías, o los pobres a los que se manda dar de comer y vestir en dicha fecha. Se ordena la celebración de una, tres, cinco o más misas de cuerpo presente, otras nueve durante los días contiguos al entierro y nueve más al año. Los entierros se llevaban a cabo en la Parroquia, en el Convento o en el hospital de la Misericordia.

Iglesia y conventos, de forma general, concertaban con personas pudientes o cofradías  la construcción de capillas, sobre las que adquirían el patronazgo. Estas vinculaciones fueron numerosas a lo largo de estos siglos, costeando gran parte de las construcciones y mejoras de los edificios religiosos. Todo era válido para que las clases privilegiadas poseyeran una capilla o un altar, ya que ello significaba contar con una sepultura en lugar privilegiado de los templos. La obsesión por la salvación eterna quedo reflejada en los testamentos donde se pretendía arreglar cuentas con el <Altísimo Dios Nuestro Señor>, disponiéndose numerosas misas y cargas piadosas para <poner el alma en el camino de la salvación>.

Las cofradías y hermandades alcanzaron un gran desarrollo durante estos siglos. Con sus actividades contribuyeron a incrementar el patrimonio artístico de Conil.

Desde mediados del siglo XVI, la iglesia como institución experimenta una gran renovación, incrementándose el sentido religioso y jugando un papel fundamental en la vida de los pueblos. Aumentan de número los conventos, se erigen nuevas parroquias y se fundan los hospicios y hospitales.

Como consecuencia de esta forma de pensar y ver la vida y como signos externos de la fe popular, a lo largo de los siglos XVI, XVII, y XVIII, se fueron construyendo una serie de edificios de carácter religioso y hospitalario de los que podemos destacar los siguientes: 

Capilla del Espíritu Santo. Fuente: “PATRIMONIO CULTURAL DE CONIL DE LA FRONTERA”, ANTONIO SANTOS GARCÍA, FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA, ANTONIO MUÑOZ RODRÍGUEZ, CARLOS ROMERO VALIENTE; Edita: G.D.R. Litoral de la Janda. 2007; pág. 45. 

ERMITA DEL ESPÍRITU SANTO

Fue fundada y construida por los esposos Antón Manuel y Leonor Gil en el año 1586. Para <mayor gloria de Dios, alivio de sus conciencias y descanso de sus cuerpos>.

El lugar donde se encuentra construida la capilla fue donado a Antón Manuel, regidor del ayuntamiento y capitán de milicias, por el duque de Medina Sidonia. En dicho solar estuvo la primera torre atalaya que los duques levantaron para auxilio de las almadrabas. En esta capilla se da culto a la Virgen del Carmen de gran devoción por las gentes del mar, pescadores y marineros.

Un inventario de 1900 nos dice que se componía la ermita de una nave con bóveda de medio cañón, sacristía, patio y habitaciones de la santera. Su altar lo presidia un lienzo de la Inmaculada. Durante gran parte del presente siglo estuvo esta capilla en un estado de gran abandono, sin culto y dedicada a otras funciones como alojamiento de tropas después de la Guerra Civil. Fue restaurada en los años sesenta. Su campana, aunque cascada, está fechada en 1632, siendo la más antigua de todas las iglesias de la Villa. 

[Ambientación; imagen no incluida en el artículo original] Jardines e iglesia de Santa Catalina, hacia 1962. Colección particular José Guerrero. “Conil en la Memoria II”, p. 23, 2007. 

IGLESIA MAYOR DE SANTA CATALINA

Cerrada al culto y en lamentable estado de ruina, esta iglesia, antigua parroquia, preside la plaza y jardines de su nombre. Desde el siglo XV, construcción de la primera iglesia hasta el edificio actual, son muchas las obras y construcciones realizadas. El párroco Francisco de Paula Fernández-Caro emprendió en 1886 las obras que configuraron la actual iglesia. Estas obras duraron seis años y la remodelación alcanzó a todo lo existente del edificio anterior, levantando todo lo conservado del edificio anterior, prácticamente desde los cimientos. Los planos y la obra se deben al chiclanero Don Juan Bautista Olivares, arquitecto municipal de Cádiz en aquella época, el cual se ofreció de forma gratuita. Antes de finalizar las obras marchó a Buenos Aires por problemas de salud. Quedó al frente de la obra el Padre Caro y el maestro aparejador Don Cayetano Cano, vecino de Chiclana.

El resultado fue un edificio de respetables dimensiones, de estilo arquitectónico poco definido, mezcla de neogótico y neomudejar, fruto de la corriente eclecticista de la época y preludio del modernismo que se acercaba.

Terminaron las obras el día 4 de agosto de 1891 en cuya noche se hizo bendición de la nueva iglesia por el Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo de la Diócesis Don Vicente Calvo y Valero. El ayuntamiento nombró al Padre Caro hijo adoptivo y predilecto, dedicándole una calle en la población, inmediatamente al nuevo edificio parroquial.

Pronto presentó la nueva obra problemas estructurales debido a la poca consistencia del terreno, dando lugar a reparaciones costosas que llevaron a cerrar el edificio al culto en el año 1930. Permaneció en espera de ser restaurado hasta el día de hoy, siendo su estado actual de ruina fruto del abandono y desidia de todos y no consecuencia directa de problemas en la construcción.

Su antiguo contenido en obras de arte, pinturas y esculturas, se encuentran hoy repartidas por otras iglesias de la población y la imagen de su titular, Santa Catalina, patrona de la Villa, preside hoy una capilla del Convento de la Victoria, actual parroquia.

Hay que reseñar también que el altar que presidía la capilla del Sagrario, fundada por Don Pedro González-Manuel y Doña Ana de Amar en 1615, es el altar  mayor que hoy preside la capilla del hospicio de la Misericordia. 

[Ambientación; imagen no incluida en el artículo original] Conjunto actual Parroquia de Santa Catalina y Ayuntamiento, 2019, ex Convento de la Victoria. Fuente: Colección Juan Bermúdez Ramos, Scard Bermos. 

EL CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DE LAS VIRTUDES

Según Pedro de Medina, cronista de la Casa Ducal de Medina Sidonia, escribía en 1561: <Había en Conil además de pesca del atún otra cosa más señalada y de mucha mayor riqueza y que era la iglesia y casa de Nuestra Señora de las Virtudes, a la que acudían romeros casi todos los días del año … de día y de noche, pero el día grande de peregrinación era el 8 de Septiembre fiesta principal de Nuestra Señora, día en que iban tantas gentes de todas las comarcas y de fuera de ellas, que me parece que es una de las casas de mas devoción que hay en España>.

El patrono de la fundación del convento fue el duque de Don Juan Alonso Pérez de Guzmán en 1567, siendo provincial de la orden de Mínimos de San Francisco de Paula el padre fray Pedro de Melgar. Don Juan Alonso costeó las obras e hizo donación de la imagen de Nuestra Señora, que desde muy antiguo pertenecía a sus antepasados, y les dio a los frailes la Huerta del Hardal con su torre para sostenimiento de la comunidad.

La construcción fundamental y primitiva es del siglo XVI y de ella es la nave de la iglesia, la sacristía y las escaleras. La portada y campanario son del primer tercio del siglo XVII pues fue obra de fray Luis Vázquez de Dueña, que profesó en el convento en 1605. El resto del convento, galerías, claustro y patios fueron levantados de nuevo en las obras de remodelación que se llevaron a cabo en vida del padre fray José Tentor, corrector del convento en el año 1760.

A partir de la desamortización del siglo XIX, numerosas obras se han realizado en este edificio hasta convertirlo en sede del Ayuntamiento en 1839, Juzgado Municipal y escuelas. 

[Ambientación; imagen no incluida en el artículo original] Patio del Hospicio, 1983. Fuente: Imagen extraída del “Conil de la Frontera: boceto para una historia”. Juan José Poblador. 

HOSPICIO DE LA MISERICORDIA

Edificio construido en 1779 por Don Sebastián Sánchez Franco, conde de las Cinco Torres, natural de la villa y rico mercader en la Carrera de Indias.

La finalidad de esta gran casa-hospicio fue dar alojamiento a treinta familias pobres. La edificación se compone de una capilla central de las del tipo <iglesia-salón>, prácticamente cuadrada, y dos patios a cada lado en donde se sitúan las treinta habitaciones, los aseos, la cocina común, las dependencias de la casera y las habitaciones del capellán. Construido a base de buenos materiales como la piedra ostionera y la cal, ha llegado hasta nuestros días en excelente estado de conservación. En el año 1946 fue cedido gran parte del edificio para la instalación del colegio de Jesús María y José y el resto del edificio, una vez finalizada su primitiva función, como alojamiento de pobres ancianas y viudas, fue destinado a casa auxiliar de la parroquia y vivienda del Sr. Cura Párroco. Actualmente se vienen impartiendo las clases de catequesis y es la sede de <Cáritas  Parroquial>.

Dentro de su capilla es de reseñar la escultura de la Virgen de la Misericordia, talla de finales del siglo XVIII, de madera policromada perteneciente a la escuela sevillana. Esta talla sufrió grandes desperfectos en un incendio que se produjo en la capilla, siendo magníficamente restaurada por Don Manuel Pineda Calderón y costeada por el farmacéutico Don Manuel Pérez Moreno.

El Cristo de Marfil, situado en el altar mayor, procede de la iglesia parroquial de Santa Catalina de donde fue traslado junto con todo el altar tras el incendio de 1942. En dicho incendio, quedó totalmente destruido el altar original de la fundación de la Misericordia y el que actualmente se puede contemplar es el que hasta entonces presidía la capilla del Sagrario de la iglesia mayor de Santa Catalina, cerrada al culto ya en aquella fecha, el crucifijo procede de los talleres de los sangleyes de Manila según nos informa Zóbel de Ayala, quien ha realizado un profundo estudio de estos marfiles filipinos. Las características que denotan su procedencia son: el encorvamiento frontal de la imagen, el abultamiento de sus ojos, las cejas pintadas y otras características donde se descubre la mano oriental de su hechura.

En la Sacristía de la Misericordia también puede contemplarse un lienzo que representa <La huida a Egipto>, cargado de dinamismo y expresividad. La tradición lo ha atribuido a la mano del padre de Valdés Leal. Sin que se pueda afirmar esta autoría es una obra del barroco andaluz del siglo XVII. Procede de la iglesia de Santa Catalina. 

[Ambientación; imagen no incluida en el artículo original] Vista del interior de la capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe, sita en la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Se aprecia parte de la reja de hierro forjado original y el retablo neoclásico que preside el lienzo de la Virgen de Guadalupe traído por Calderón de la Barca de México. En los laterales, a modo de calles del retablo, están dispuestas las pinturas que recogen el ciclo de las apariciones. Imagen: Tesis Doctoral, “Miguel Calderón de la Barca (1653-1720): biografía y aspectos artísticos”, Leticia García de Ceca Sánchez del Corral. Universidad Complutense de Madrid, 2016. 

ERMITA DE NUESTRO PADRE JESÚS

Construida en 1592 por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno adosada al hospital de la Misericordia. El maestro albañil fue Mateo Hariza, Francisco de Medina y Bartolomé Hernández Ramírez, mayordomo y hermano mayor respectivamente. Fue techada con vigas de madera traídas de Sanlúcar de Barrameda.

En su interior se da culto a los titulares de la Hermandad, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores.

La talla del Nazareno es obra del maestro escultor Francisco de Villegas quien la realizo en 1632 por encargo de Francisco González, mayordomo de la cofradía. Su coste fue de 632 reales de vellón incluido el importe de las andas para sacarlo en procesión.

Dentro de la ermita se encuentra una capilla con su cancela de hierro y altar dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe, costeada en 1720 por el mecenas Don Miguel Calderón de la Barca, natural de la villa, miembro del Consejo de Indias de Su Majestad y gran bienhechor de las iglesias de esta villa.

Procede de la parroquia de Santa Catalina, se encuentra depositada en esta ermita la imagen de San Sebastián, patrón de la Villa, talla de gran valor del escultor Pedro Daín fechada en 1588. Según la tradición popular esta imagen se veneraba en una ermita hoy, desaparecida, que se encontraba en el lugar conocido por <El Santo>. Poca documentación existe sobre esto, pero sí podemos afirmar que en 1589 eran hermanos mayores de la hermandad de San Sebastián de la villa de Conil, Gómez García Moreno y Pedro González Manuel, regidores de su Ayuntamiento, todo lo cual consta en una escritura de poder otorgada en dicho año ante el escribano Pedro de Morales.”» 

*** Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez.  

viernes, 9 de octubre de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “PROVISIÓN DEL DUQUE PARA LA VILLA” (1.693).

El documento que se transcribe es una provisión de nombramiento de cargos concejiles de la villa de Conil, fechada en Madrid el 27 de enero de 1693, durante el señorío de la Casa Ducal de Medina Sidonia. Mediante este escrito, don Alonso Pérez de Guzmán, actuando por poder del duque de Medina Sidonia, comunica la confirmación y designación de los oficiales públicos que debían ejercer el gobierno municipal de la villa durante ese año.

El texto refleja el funcionamiento administrativo propio del régimen señorial de finales del siglo XVII, en el que la autoridad del señor jurisdiccional intervenía directamente en la elección o ratificación de los cargos locales. En él se nombran los alcaldes ordinarios, regidores y síndico procurador de Conil, ordenando al cabildo que los reúna, les tome juramento y les entregue las varas de justicia conforme al uso y costumbre de la villa.

Además de su valor jurídico-administrativo, el documento constituye una fuente de gran interés para conocer la organización institucional de Conil en el Antiguo Régimen, las relaciones entre el concejo local y la Casa de Medina Sidonia, así como la identidad de algunas de las personas que desempeñaron responsabilidades públicas en la villa en el año 1693. 

[Ambientación] Recreación del acto de provisión y juramento de los oficiales concejiles de Conil para el año 1693. Fuente: Imagen elaborada por ChatGPT. 

Transcripción textual de Rafael Coca López:

[Pliego en doble papel sellado; en el margen izquierdo:] «”Para despachos de oficios dos maravedis. SELLO QVARTO, AÑO DE MIL Y SEISCIENTOS Y NOVENTA Y TRES. / Don Alonso Perez de Guzman, Bailio de Loxa, en la Orden de San Juan, del Consejo de Su Magestad, en los Supremos de Aragon e Italia. En virtud del Poder que tengo del Excmo. Señor Don Juan Claros Alonso Perez de Guzman el Bueno, mi Señor y mi hermano, Duque de la ciudad de Medina Sidonia, Marques y Conde de Cazaza en Africa, Señor de las Villas de Huelva y su partido, Duque de San Lucar la Mayor y de Medina de las Torres, Señor de Aracena, Marques de Toral y de Mairena, Theniente General de los Reinos de la Corona de Aragon, Virrei y Cappitan General del Principado de Cataluña y Gentil Hombre de la Camara de Su Magestad para el Gobierno de sus Estados, que por ser notorio no ba aquí expressado, &ª. =

Hago saber del Concejo Justicia y Rejimiento de la Villa de Conil que hemito el testimonio de la eleccion y nombramiento que me remitieron de las personas que les parecieron combenientes para los Oficios Publicos de dicha Villa para este presente año de mill seicientos y noventa y tres y aunque a todos los propuestos los tengo por benemeritos, mi voluntad es de proveer como en virtud de la presente y del dicho Poder que tengo. Reelijo y nombro para Alcaldes Ordinarios a el Cappitan de Cavallos Don Francisco Ramirez Moreno y Diego Notario Cantillo. = Para Rejidores a Diego Gil Moreno, Don Antonio Ramirez Moreno, Xptoval Cruzado y a Don Juan de Oronsoro. Para Sindico Procurador a Francisco Ruiz Manuel. 

Reproducción del documento de Provisión del duque, archivado en el Libro Capitular 42 (1693-1702). Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. 

Por tanto mando a el dicho Concejo, Justicia y Rejimiento de la dicha Villa de Conil, que en reciviendo esta mi Provision y Auintamiento, se junten en su Cavildo y Auintamiento, como lo tienen de uso y costumbre y llamen a las otras personas y estando todos en el, les recivan el Juramento que de derecho son obligados hacer de que bien y fielmente haran los dichos oficios, haciendo el servicio del Dios, el de su Excelencia y bien de la Republica conforme a leies del Reino, Ordenanzas y Buenas Costumbres de la dicha Villa y hecho los Alcaldes Ordinarios presentes, den y entreguen las varas a los aquí nuebamente nombrados a los quales y demas oficiales publicos que han nombrados por Poder y facultad, según puedo de derecho y se requiere para que fien y ejerzan los dichos oficios todo este presente año de mill seiscientos y noventa y tres. Y hasta que por S.E. ô por mi en su nombre, se buelva hacer otra eleccion. Por lo qual mande dar la presente, firmada de mi mano, sellada con el sello de mis armas y refrendada del infraescrito Secretario. En la Villa de Madrid a veinte y siete de Henero de mill seiscientos y noventa y tres. = [Aparecen las formas y rúbricas de:] Don Alfonso de Guzman. = Por mando de Su Excelencia, Don Francisco de la Torre. // Nombramiento de Justicia y demas Oficiales Publicos de la Villa de Conil, para este presente año de 1693 … “» 

*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Libro Actas Capitulares Libro 42 (1693-1702), página digitalizada 12, Madrid 27 de enero de 1.693. Agradecimiento: Isabel González Ramírez. 

jueves, 8 de octubre de 2026

CONIL OYÓ EL BOMBARDEO FRANCÉS DE TÁNGER (1844).

Se recoge la sorpresa del vecindario de CONIL al oir, en la lejanía, el bombardeo de la escuadra francesa a las posiciones marroquíes de Abd ar-Rahmán ibn Hisham, en el litoral de Tánger, que apoyaba un levantamiento contra la presencia francesa en Argelia y Marruecos. El corresponsal en CONIL apuntaba esa hipótesis entre otras. No estuvo muy desacertado. 

[Ambientación] Bombardeo de otra población de Marruecos (Salé, en 1851) por la Marina Nacional francesa, similar al sufrido por Tánger y Essauira en 1844. Autor: Théodore Gudin. Fuente: Wikipedia la enciclopedia libre. 

Internet nos da sobre este hecho la siguiente información:

«” [Con referencia a Abd ar-Rahmán ibn Hisham] … En 1844 levantó la ira de Francia cuando dio apoyo a Abd al-Qádir, insurgente contra el dominio francés de Argelia. En agosto de 1844 una flota francesa al mando de Francisco de Orleans bombardeó Tánger y Essauira, dando lugar a la corta guerra franco-marroquí, con victoria francesa en la batalla de Isly. Tras la derrota firmó el 10 de septiembre el Tratado de Tánger, reconociendo la soberanía francesa de Argelia y comprometiéndose a la captura de Abd al-Qádir, que se produciría tras la batalla de Agueddin en 1847.”» Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

[Ambientación] El sultán Abd ar-Rahmán ibn Hisham de Marruecos, por Eugène Delacroix. Fuente: Wikipedia la enciclopedia libre. 

[Transcripción textual del recorte de prensa por Rafael Coca López]

«”CONIL 6 de agosto.- En los momentos presentes en que tanto se habla de los asuntos de Marruecos, y en que se esperan con tanta impaciencia noticias de la Costa de Africa, no creo inoportuno dar á vds. una por lo que pueda importar. / Es el caso que hoy se ha oido en esta villa un prolongado fuego de cañon, al parecer hácia el lado del Estrecho. Se percibia tan claro en algunos ratos que á casi todo el pueblo ha llamado la atencion, y los vecinos subian á las azoteas ó acudian á la playa para percibir mejor el cañoneo. / Esto podrá haber sido egercicio, saludo ú otra cosa semejante, pero puede ser tambien que se haya empeñado el bombardeo contra los moros y por lo mismo me apresuro á anticipar á vd. esta noticia.”»

Detalle de la referencia periodística comentada. Fuente: “EL CATÓLICO”, 12 de agosto de 1844. 

*** Fuente: “EL CATÓLICO”, núm. 1602, del lunes 12 de agosto de 1844. Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España.  

miércoles, 7 de octubre de 2026

BOLETÍN DE LOS PÓSITOS (1861).

 Este documento es una carta oficial fechada en 1861 y dirigida al alcalde de Conil, en la que se le informa y anima a implicarse en la recuperación y correcta gestión de los fondos de los Pósitos —instituciones tradicionales de ayuda económica y alimentaria—, destacando su importancia social, agrícola y municipal, así como promoviendo la lectura de un boletín dedicado a su administración y mejora. 

Reproducción del inicio de la carta, preimpresa, dirigida al Alcalde del Ayuntamiento. Fuente: Archivos Históricos, Municipal de Conil y/o Provincial de Cádiz. 

«”Sr. Alcalde del Ayuntamiento de [tachado][1], 6 de junio de 1861 [fecha de llegada, a mano] / Madrid 7 de abril de 1861. /

Muy Sr. mío, de toda mi consideración y respeto: Será muy posible que por efecto de sus muchas ocupaciones no haya tenido ocasión de dedicar un rato a la lectura del Boletín de los Pósitos, que le remito, ni enterarse de lo que pudiera interesar a estos establecimientos y a la municipalidad que tan dignamente preside, la liquidación de las acciones que tenían en el Banco Español de San Fernando [2], ni respecto de otros reintegros y reclamaciones de créditos por Propios y Pósitos, que alcanzan contra el Estado por anticipos, suministros o cualesquiera otras exacciones que hayan sufrido del Tesoro Público, o en beneficio de los fondos e intereses locales de la provincia o del municipio; y cuya hora o tiempo de legítima reparación para estos caudales, injustamente detentados hasta aquí, sacándolos de su verdadero y sagrado destino, ha llegado ya.

Por la Real Orden circular de 9 de febrero último, se habrá Vd. enterado del firme propósito y elevadas miras que animan a S. M. y a su Gobierno, de atender con la mayor solicitud y esmero a este interesante ramo, propio en el día de la administración municipal. Esta Soberana disposición se ha dictado con el fin de conseguir la pronta restauración de lo mucho que está repartido y que yace abandonado y estancado hace muchos años sin gestionar su reintegro, para que recobrado todo o la mayor parte que sea posible cuanto antes, funcione esta antigua y cristiana institución, y se levante y prospere de nuevo, cumpliendo ampliamente en poder de los Ayuntamientos los fines morales y sociales que ella se propone: de amparar a los vecinos más pobres en casos extremos de carestía y de hambre por medio de panadeos; de socorrer al labrador honrado en sus apuros y necesidades con repartimientos en granos y dinero, a calidad de reintegrarlos con el aumento de cortas creces ó intereses módicos a la próxima cosecha; y de ayudar y estimular de esta manera el fomento de las sementeras y demás labores agrícolas, en el término respectivo a cada Pósito. 

[Ambientación] Imagen del Convento de la Victoria, al fondo, y esquina de la Casa del Conde de las Cinco Torres (inmueble vulgo <Casa del Peoro>), sobre 1910. Fuente: Fotografía mejorada de la colección particular de Scard Bermos, Juan Bermúdez Ramos.

A la defensa y desarrollo de tan sagrados intereses y a dar publicidad a todos los actos de su administración, como la mejor garantía del acierto, si se quiere conseguir una dirección recta y moral, acabando de una vez con los abusos y dilapidaciones que en tiempos de oscuridad se cometieron, se dedica hoy el Boletín de los Pósitos.

Con el deseo de elevar a la altura que se merece esta grandiosa institución, verdaderamente nacional y peculiar de nuestra España, por la antigüedad de sus fundaciones y sentimientos cristianos que en ella dominan, y con el noble propósito y perseverante afán de hacerla nacer o prosperar en los pueblos que de ella carecen en el día, por la razón de que su antiguo Pósito ya se extinguió, o porque nunca lo conocieron: empleamos gustosos nuestros desvelos en el estudio de este interesante ramo de la administración, ramo que tantos bienes puede producir a los pueblos en general, y a sus vecinos y asociados muy especialmente. Con el mayor desinterés nos ofrecemos placenteros a los que participando de nuestras mismas ideas y afanes, quieran consultar o comunicarnos su opinión para alcanzar el mejor acierto en todo lo que pueda interesar al fomento y perfección de los Pósitos.

En este sentido, pues, me atrevo a recomendar a Vd. la lectura del Boletín de los Pósitos, y llamar su consideración hacia los trabajos que se practican para el reintegro y restauración de estos caudales, esperando de su fina cortesía, se sirva contestar si puede aceptar la suscripción que le dirijo con el expresado fin; manifestándome si se digna admitirla por cuenta de los fondos municipales, caso de que los del Pósito no puedan todavía soportarla: cuyo aviso se esperará sin compromiso alguno hasta la conclusión del semestre que termina a últimos de julio próximo, a fin de que se forme una idea de la bondad y utilidad de esta publicación, enviándose desde luego los números que salgan y los que le falten, si carece de ellos y los reclama, para completar la colección.

Si se considera aceptable, podrá disfrutarse, previo aviso, la rebaja que se estableció en la advertencia del número 8.º y siguientes, para los que paguen anticipado antes de la conclusión del trimestre que termina el 21 de abril, o del semestre en fines de julio. En caso negativo, se estimará la atención de que mandase con aviso devolver los números recibidos a la Dirección del Boletín, para que cese de enviar los sucesivos.

Soy de Vd. su mas atento y seguro servidor Q. B. S. M. / ANTONIO DIAZ QUINTANA./ Capellanes, 5, principal, Madrid.”»

Parte manuscrita de la carta manuscrita enviada al Alcalde por parte del responsable del Boletín de los Pósitos. Fuente: Archivos Históricos, Municipal de Conil y/o Provincial de Cádiz. 

A continuación, continua el escrito pero de manera manuscrita con el siguiente tenor:

«”P.D. Según habrá Vd. visto por la liquidación ya publicada de esa provincia, aparece el pósito cuya junta dignamente dirige, interesado como accionista del Banco Español de San Fernando y tal vez lo sea por otra clase de créditos mandados también liquidar, y habiéndose servido la suscripción hasta el día, se estimaría de su bondad y fina atención se digne avisar la forma en que acepta dicha suscripción esperándose el pago todo el tiempo que considere Vd. necesario fijar.”» 

Notas del transcriptor: [1] Desgraciadamente, uno de los consultores de este documento, por una desconocida razón, lo ha dañado irremisiblemente, tachando el destino, aunque se adivina, incluso visualmente, que es CONIL. // [2] El Banco Español de San Fernando, creado en 1829, como evolución del Banco de San Carlos [1782], fue una de las principales instituciones financieras del país y antecedente del actual Banco de España [1856]. Su función principal era: gestionar la deuda pública, emitir billetes (en determinadas etapas), y actuar como agente financiero del Estado. Los pósitos, por su parte, eran instituciones locales (normalmente municipales) centradas en el grano, no en el dinero. Aun así, su relación con el banco se puede entender en varios niveles. Durante el siglo XIX, el Estado impulsó la transición desde sistemas tradicionales como los pósitos hacia un sistema financiero más moderno basado en bancos como el de San Fernando. Esto implicaba sustituir el préstamo en especie (grano) por crédito monetario, y, por tanto, integrar la economía rural en circuitos financieros nacionales. El Banco de San Fernando era una herramienta clave para centralizar las finanzas públicas. Paralelamente, el Estado intentaba regular y supervisar los pósitos (como se refleja en el Boletín de los Pósitos) y evitar su mala gestión o desaparición caótica. Aunque el banco no administraba directamente los pósitos, ambos estaban bajo la órbita de reformas estatales.

*** Fuente: Archivos Históricos, Municipal de Conil y/o Provincial de Cádiz. 

martes, 6 de octubre de 2026

CARTA NÁUTICA DE LA COSTA DE CÁDIZ (1706-1734).

Más allá de su evidente función práctica, esta carta constituye un valioso documento histórico que testimonia el conocimiento geográfico, las técnicas cartográficas y la importancia estratégica de la costa gaditana en los inicios del siglo XVIII. Su precisión, riqueza de detalles y elegante factura la convierten en una pieza de gran interés tanto para la historia de la navegación como para el estudio del paisaje litoral andaluz. 

Carta náutica de la costa gaditana, con Sanlúcar de Barrameda, Chipiona, Rota, El Puerto de Santa María, Puerto Real, Medina Sidonia, Isla de Cádiz, Chiclana y Conil. Fuente: Servicio de Documentación Geográfica y Biblioteca. Instituto Geográfico Nacional. 

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Datos:

Ámbito geográfico: Cádiz. / Materia: Cartas náuticas. / Fecha: 1706-1734. / Autor(es): Johannes van Keulen ; Gerard van Keulen. / Lugar de publicación: Países Bajos. / Escala: [ca. 1:128.000]. 3 Drie Duitsche Mylen van 15 in een Graad [=17,4 cm]. 4 Quatre Lieües marines de France & d´Angleterre, de 20 au degré [=17,5 cm]. / Lengua: Holandés. / Otras lenguas: No hay más lenguas. / Coordenadas: (O 6°33'36" - O 6°02'32" / N 36°55'20" - N 36°19'26"). / Descripción física: 1 carta náutica: 59x98cm en una hoja de 61,5x102 cm. / Datos de publicación: Gerard van Keulen, Amsterdam, 1706-1734. / Signatura: 32-G-8. // 

Detalle del Conil marítimo y sus alrededores: Isla de Sancti Petri (Eyl. St. Pedro of Ins. St. Petri); Torre Bermeja en La Barrosa (Tour Vermea); Torre y Cabo Roche (T. de la Roca y C. de la Rocque); Castilnovo (Castel Novo); Cabo Trafalgar (C. Travalguar ou C. Tralfagar); la Aceitera (La Seitera); Torre de Meca (Tour de la Meca). Los números que aparecen en el mar indican la profundidad del fondo. Fuente: Servicio de Documentación Geográfica y Biblioteca. Instituto Geográfico Nacional. 

Comprende la costa de Cádiz y Huelva, desde el cabo de Trafalgar hasta el Coto de Doñana. Pertenece a la obra "De Groote Nieuwe Vermeerderde Zee Atlas ofte Water-werett", de la que se publicaron 4 ediciones de gran formato en 1706, 1710, 1718 y 1734. Marco con rotulación de grados y cada 5´con subdivisiones de 12´´, en los paralelos solamente. En el ángulo inferior izquierdo figuran las escalas gráficas en leguas marinas de Francia y de Inglaterra. Relieve representado por perfiles de montañas abatidos y cotas batimétricas. Planimetría con ciudades representadas por agrupación de edificios, salinas, torres vigía, puentes, molinos de viento, fortificaciones y una almadraba. La hidrografía representa la desembocadura de los ríos Guadalquivir y Guadalete. La costa aparece realzada con escarpados, bajíos, fondeaderos y punteado en las playas. En el mar, dos rosas náuticas con treinta y dos vientos cada una, que al cruzarse con una corona de dieciséis haces forman una red de araña. En cada rosa, la flor de lis indica el N. y la cruz al E. Figura una flecha indicando el sentido de la corriente marina junto a Trafalgar y una boya con una banderola frente al puerto de Cádiz indicando la dirección del viento. Toponimia costera en holandés y castellano. Rotulación en letra romanilla e itálica. Datado durante el reinado de Felipe V (1700-1746).  

*** Fuente: Servicio de Documentación Geográfica y Biblioteca. Instituto Geográfico Nacional.  

lunes, 5 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 66.

¿ME HABRÁN ENGAÑADO?.

Don Herminio fue uno de los principales capitalistas de la ciudad.

Esa cualidad de capitalista principal, se la daba la gente en la ciudad donde nació y residía, porque allí sabían todos que el saldo de su cuenta corriente en la sucursal del Banco de España en aquella plaza se acercaba mucho al millón de pesetas; porque el dinero que tenía colocado en hipotecas bien garantidas [sic, garantizadas], pasaba del millón de pesetas; porque las tres dehesas que poseía, valían más de cien mil duros [500000 de las antiguas pesetas; aprox. 3000€]; porque eran suyos varios predios urbanos de los mejorcitos que existían en la población; porque era dueño y titular de una de las farmacias más acreditadas en la localidad; porque era soltero, sin compromiso de ninguna clase, y ... porque se hospedaba en casa de un hermano, también pudiente, que, como era natural, no le cobraba hospedaje de ninguna clase.

Independientemente de los conocimientos que acreditaba con la posesión de su título de farmacéutico, estaba tan compenetrado con la Economía, aunque tergiversara caprichosamente el recto sentido de la palabra, en el exclusivo del ahorro, hasta tal punto que sólo la apreciaba, para sus actos, en la acepción única de miseria baja y ruin, que llevaba, en la estrechez de sus gastos, a la misma pobreza más extremada ...

La parsimonia era tan demasiada, que cabía franca y holgadamente en la mezquindad y aún en la avaricia.

La moderación de sus gastos era tan grande que le llevaba a proceder como el más mísero. Su innoble y despreciable tacañería lo ponía a la altura del más falto de lo necesario, del más carente de lo indispensable.

Su mísera condición entraba en lo más indigno, vil y abyecto. 

Don Herminio, glotón y goloso, andaba siempre a la caza de la despensa. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

Todo su vivir se concentraba en el afán desordenado de adquirir, de poseer riquezas, sólo y exclusivamente por el placer de atesorarlas.

Por eso no era extraño verle vestido con ropa desechada por sus familiares y con calzado tan malo y estropeado como el que rueda algunas veces por los muladares.

Aparte del aspecto miserable de su carácter, que se deja consignado, don Herminio era glotón y muy goloso. No obstante la excelente comida con que diariamente regalaban su gula, en casa del hermano con quien vivía, siempre andaba a la caza de la despensa, y lo mismo engullía, a escondidas, un trozo de embutido o de cualquiera otra chacina, que las pastas o golosinas preparadas para la merienda o piscolabis de mayores y menores.

En cierta ocasión, en que quiso dar a sus familiares un ejemplo de independencia en el vestir, marchó, a pie, naturalmente, a una población fronteriza, cercana a la de su residencia, al señuelo de un anuncio de prensa, inserto en un diario de aquella población extraña, en que se señalaban, en almoneda, precios inverosímiles, por lo baratos, a determinadas prendas de caballero.

Y, al efecto, adquirió un pantalón que sustituyó, allí mismo, al gastadísimo, descolorido e inservible que llevaba.

Fuera ya de la zona extraña, aguardó ocasión en que, por una bicoca, le trasladaran a su residencia habitual, en la cabina de un camión de carga.

Conversando con el conductor, a quien conocía como paisano, le hizo saber, en charla general, la compra que había realizado, indicándole, al efecto, la prenda objeto de su adquisición, y diciéndole:

—¿Qué le parece el pantalón que he adquirido?

—¿En cuánto?

—En diez reales [la mitad de un duro, es decir, 2,50 pesetas; 0,015€].

—¡Phs! ... No está mal.

—¿Cómo que no está mal? ¡Tuviera que ver! ¿Usted entiende de esto?... ¡Fíjese bien ... ¿Me habrán engañado? 

Fuente: “AMAPOLAS Y JARAMAGOS: cuentos, anécdotas, narraciones y chascarrillos”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 147-148. Primera edición, Gráficas Morales, Jaén, 1.940. 

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

La historia de Conil de la Frontera está profundamente vinculada a la religiosidad popular y al rico patrimonio artístico que, a lo largo de...