sábado, 2 de mayo de 2026

INICIO CONSTRUCCIÓN CARRETERA CÁDIZ-MÁLAGA (1860).

En diciembre de 1860, la Diputación Provincial de Cádiz hizo pública una circular que anunciaba el inicio del proceso de expropiación de terrenos necesarios para la construcción de la carretera de segundo orden entre Cádiz y Málaga. Esta actuación, amparada en la legislación vigente sobre obras públicas, afectaba directamente a los términos municipales de Chiclana, Conil y Vejer, marcando un hito en la transformación del territorio y de las comunicaciones en el litoral gaditano. El anuncio reflejaba el impulso del Estado por modernizar las infraestructuras viarias, no exento de tensiones sociales y económicas para los propietarios de las tierras afectadas. 

[Ambientación] Imagen alegórica al proceso de expropiación de terrenos para la construcción de una carretera. Fuente: Imagen creada por ChatGPT Google. 

[Transcripción libre de Rafael Coca López:]

«”CIRCULAR NÚM. 713. Debiendo procederse a la EXPROPIACIÓN DE LOS TERRENOS NECESARIOS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA CARRETERA DE SEGUNDO ORDEN DE CÁDIZ A MÁLAGA [posteriormente denominada Carretera Nacional 340, Cádiz-Barcelona], en la sección comprendida entre Chiclana y Tarifa, he ACORDADO SE PUBLIQUE en el Boletín Oficial de esta Provincia, la relación de los PROPIETARIOS de los expresados terrenos, para los efectos prevenidos en la Ley de 17 de julio de 1836 e Instrucción de 25 de enero de 1853. / Cádiz, 18 de diciembre de 1860.- Ignacio Méndez de Vigo. //

CUERPO NACIONAL DE INGENIEROS DE CAMINOS, CANALES Y PUERTOS. / PROVINCIA DE CÁDIZ. / Carretera de segundo orden de Cádiz a Málaga por Chiclana, Algeciras, San Roque y Marbella. // Relación de las fincas y propietarios a quienes se ha de expropiar en los términos de Chiclana, Conil y Vejer, con arreglo a lo prescrito en la Ley de 17 de julio de 1836, para la construcción de la expresada carretera. // 

[Ambientación] El Gobernador Ignacio Méndez de Vigo, por Bernardino Montañés, 1860. Diputación Provincial de Zaragoza. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

TÉRMINO DE CHICLANA.- Designación de las propiedades y nombres de los propietarios y arrendadores.

Terreno de labor situado en la Cañada y Cerro de Pelagatos.- Don Andrés Gázquez Doral. / Terreno de labor situado en el Alto de Pelagatos.- Don Gil Sánchez. / Id. id. en id.- Don Pedro de los Ríos. / Terreno de labor situado en la ladera del Cerro Ñaña.- Don José Santaolaya. / Terreno de labor situado en la falda del Cerro Ñaña y frente a la Laguna de la Paja.- Aparece el Estado como propietario de dicho terreno, administrándolo Don N. Castro. / Id. id. en id.- Aparece ser propiedad de Capellanías, estando arrendado este terreno a Don Francisco González Obregón. / Viña situada antes del Pinar del Hierro.- Don Salvador Sánchez. / Terreno de monte bajo y pinar llamado del Hierro.- De los Propios del pueblo de Chiclana. / Terreno de monte bajo y dehesa situada en la bajada al Arroyo de Hozanejos.- Don Salvador Sánchez. / Terreno de labor situado en la Cañada del Hozanejos.- Doña Mercedes Benítez. / Id. id. en id.- Don Serapio González. / Terreno de labor situado en la Cañada de Hozanejos Chico.- Aparece como propietario de este terreno la Casa de Beneficencia de San Alejandro de Chiclana. / Terreno de labor situado en la subida y risos de Hozanejos Chico.- Don Gregorio Borrego. / Terreno de labor y palmar situado en la cuesta de San Martín.- Don Manuel Álvarez. / Terreno de labor situado en el cerro llamado Cabeza del Moro.- Don Francisco Salado. / Terreno de labor y palmar situado en la bajada al arroyo Ahogarratones.- Aparece como propietario la Casa de Beneficencia de San Alejandro de Chiclana. / Terreno de monte bajo y dehesa de Ahogarratones.- Sra. Viuda de Don Policarpo Montes. // 

[Ambientación] Detalle del trazado de la “Carretera de San Fernando al Campo de Gibraltar”, en el BOP nombrada como “Carretera de Cádiz a Málaga”, entre los kilómetros 21 y 23, tomado de los trabajos topográficos realizados en el término municipal de Conil en enero de 1873. Fuente: Dirección General de Estadística y del Instituto Geográfico Nacional. 

TÉRMINO DE CONIL.- Designación de las propiedades y nombres de los propietarios y arrendadores.

Terreno de monte bajo y dehesa llamada del Jardal.- De los Propios del pueblo de Conil. / Terreno de monte bajo situado en la colada a la Venta del Tío Vélez.- Perteneciente a los Herederos de Doña Francisca Lobatón. / Cercado de tierras de labor, situado antes de la Cuesta del Olivar.- Melchor Amaya. / Id. id. en id.- Pedro Brenes. / Id. id. en id.- Juan Vélez. / Id. id. en id.- Fernando Rendón. / Id. id. en id.- Juan Trujillo. / Id. id. en id.- Alfonso de Alba. / Cercado de labor situado en la Cuesta del Olivar.- Pedro Núñez. / Terreno que ha sido de olivar, situado en la cuesta del mismo nombre.- Don José Borrego. / Terreno de labor situado lindando con el anterior.- Don Ignacio Moreno. / Terreno de labor situado en el pago del Rincón de Juan Arias.- Francisco Brenes. / Terreno de labor situado en el pago del Rincón de Juan Arias.- Juan Ortega. / Id. id. en id.- Alfonso Narváez. / Id. id. en id.- Pedro Moreno. / 

Cabecera del Boletín Oficial de la Provincia de Cádiz donde se publica la relación de expropiados. Fuente: Archivo Diputación Provincial de Cádiz. 

Relación de los afectados del término de Conil de la Frontera. Fuente: BOP de Cádiz, jueves 20 de diciembre de 1860, número 300. Archivo Diputación Provincial de Cádiz. 

Terreno de labor y viña situado en la cuesta de subida a La Lobita.- Miguel Pareja. / Terreno de labor situado en la bajada de La Lobita.- Don Sebastián Calderón. / Id. id. en id.- Don José Ramírez. / Id. id. en id.- Doña Josefa Marín. / Terreno de labor situado en las Huertas de Olvera.- Juan Camacho. / Id. id. en id.- Don José Sánchez. / Id. id. en id.- Don Diego Leal. / Id. id. en id.- Melchor Meléndez. / Id. id. en id.- José Leal. / Id. id. en id.- José Gómez. / Id. id. en id.- Don Antonio Gallardo. / Terreno de labor situado frente al Pozo de Boyada.- Don Joaquín Sánchez. / Terreno de labor situado después del Arroyo de Olvera.- Fernando Heredia. / Terreno de labor situado en la Vega del Salado y margen derecha del mismo.- Don José Borrego. / Id. id. en id.- Fernando Brenes. / Id. id. en id.- Don Francisco Borrego. / Id. id. en id.- Don José María Borrego. / Id. id. en id.- Don Andrés Pacheco. / Id. id. en id.- Don Ignacio Moreno. //

[Ambientación] Imagen alegórica al proceso de expropiación de terrenos para la construcción de una carretera. Fuente: Imagen creada por ChatGPT Google. 

TÉRMINO DE VEJER.- Designación de las propiedades y nombres de los propietarios y arrendadores.

Terreno de labor situado en la Vega del Salado y margen izquierda del mismo.- De los Propios del pueblo de Vejer. / Terreno de labor situado en la Vega y margen izquierda del Salado.- Don Juan Borrego. / Terreno de labor situado en la Cañada de Cádiz.- Señor Marqués de las Amarillas. / Id. id. en id.- Don Juan Castrillón. / Id. id. en id.- Don Juan Gallardo. / Id. id. en id.- Don Juan Ponce. / Id. id. en id.- Don José Manuel Marchante. / Terreno de labor y palmar situado en el alto de la Cañada de Cádiz y Arroyo de Patría.- Don Juan Castrillón. / Terreno de labor situado en la Cañada de La Higuera.- Don Juan Gallardo. / Id. id. en id.- Don Juan Ponce. / Id. id. en id.- Don Juan Serván. / Id. id. en id.- Don Juan María Sánchez. / Id. id. en id.- Andrés García. / Terreno de labor situado en la Mesa de la Muela.- Don Juan Gallardo. / Id. id. en id.- Melchor Basallote. / Id. id. en id.- Manuel Sánchez. / Id. id. en id.- Antonio Barvilletero. / Id. id. en id.- Antonio Mera. / Id. id. en id.- Antonio Baro. / Id. id. en id.- Pedro Ramírez y Gallardo. / Terrenos de labor situados en La Saladilla, llamados Hazas de Suerte.- De los Propios del pueblo de Vejer. / Terreno de labor situado en Monte Coto.- Don Juan María Sánchez. / Terreno de labor próximo a la Calzada de los Molinos.- Don Manuel Castro. / Terreno de labor y huerta situado en El Tejar.- Don José Prieto. / Casa frente al Puente de la Barca.- Don Francisco Mora. / Terreno de monte y dehesa situado en la Sierra de Granada y Monte del Medio.- Don Juan Castrillón. / Terreno de labor situado entre el Monte del Medio y la Fuente de los Hierros.- Don Juan López Reyes. / Id. id. en id.- José García. / Id. id. en id.- Bartolomé Fernando. / Id. id. en id.- Francisco Guzmán. / Id. id. en id.- Sebastián Arriaza. / Terreno de labor situado en la Fuente de los Hierros.- Don Francisco Gallardo. / Terreno de labor y palmar situado en la Fuente de los Hierros.- Don Juan Castrillón. / Terreno de labor situado en la bajada a la Laguna de La Janda.- Don Ramón Molina. / Terreno de la Laguna de La Janda.- Don Raimundo [sic, Segismundo] Moret y Compañía. / Terreno de monte y dehesa situado en El Retín.- Señor Marqués de Villafranca. //

Cádiz, 11 de diciembre de 1860.- El Ingeniero Jefe, Juan Martínez Villa.”»  

*** Fuente: “BOLETÍN OFICIAL DE LA PROVINCIA DE CÁDIZ”, año de 1860, número 300, jueves 20 de diciembre.  

viernes, 1 de mayo de 2026

14/36. “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR”, por LUIS BRICEÑO.

MAL QUE SE RESUELVE EN BIEN.

«”Ya lo dice el conocido aforismo popular que reza que no hay mal que por bien no venga.

El incidente provocado por los recelos de Ansaldo, se tradujo en un bien palpable e inmediato para el desconocido.

El joven caminante, por lo pronto, ha dejado de ser esto último.

La habilidad con que supo salvar la dedicada situación que creó la actitud ofuscada del encargado de los servicios de mostrador; la expresiva y calurosa defensa que hizo de su dignidad , tan injusta y extemporáneamente ofendida; la corrección de sus modales y manera de conducirse; el propio lenguaje, fluido, cálido y persuasivo con que se expresara, y el don privilegiado de simpatía y atracción que presidía todos sus actos, hicieron que dominara en absoluto la situación, captándose el aprecio y la sincera estimación de toda aquella gente.

Y como principal consecuencia inmediata de todo ello, no sólo se hospeda cómodamente en lo mejor que allí hay, sino que al día siguiente obtiene empleo preferido en los negocios del dueño de la venta: se encarga de abrir y llevar la cuenta y razón de todas las operaciones que en la misma se realizan; es profesor docente de la pastorcita que ha conmovido tan hondamente su amarga existencia, y la acompaña, ayuda y sustituye en la inmensa mayoría de las faenas de la guarda, cuido y explotación del ganado, que han ido conociendo y aprendiendo, con rara perfección, en muy pocos días.

En pleno idilio prosaico, no por falta de idealidad o elevación, sino sencillamente por producirse en prosa, prosa que pudiera calificarse de poética por lo sentida y elocuente, transcurre el tiempo lleno de íntima placidez. Para la nena y el nuevo empleado, puede decirse que se suceden sin sentir los días, las semanas y los meses.

[Ambientación] El nuevo empleado y la pastorcita. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

En lo que se refiere al fuero interno; es decir, a la jurisdicción y apreciación del entendimiento, todo era goce, satisfacción, ilusiones, proyectos y utopía. Es difícil que nadie llegue más lejos que la fantasía de un enamorado. En lo que afecta a lo material y positivo, el negocio prospera, las utilidades aumentan, las economías, se multiplican.

Por otro lado y en otro aspecto, la mocita crece y se desarrolla en perfecciones de completa beldad. Aprovecha cumplidamente las activas enseñanza del notable profesor, que, por cierto, guiado de la pasión que le domina, aunque sabe guardarla en lo más recóndito de su alma, pone todo su afán y gran empeño en la eficacia de la transmisión de sus conocimientos.

El esmero corre parejas con la eficiencia. La ilustración de la educanda va haciendo extensa: adquiere, casi, la del profesor. La educación es ya refinada y puede decirse que hasta cabal.

Mas ... no todo lo que reluce es oro fino. ¿Qué dicha es completa, en este mundo, por consolidada que parezca? … La pastorcita y su nuevo empleado, se aman comprendiéndose más que expresándoselo.

Mientras la sospecha de ser observados y descubierto les impide confesárselo con toda la infusión que lo sienten, se lo dicen con la expresión de sus disimuladas miradas; con el incontenible afán de verse juntos; con una alusión velada; con una simple manifestación de alcance conocido para ellos solos.

Esta inquietud les llena de zozobra y de sufrimientos.

Además, no deja de contrariarles, produciéndoles lógica pesadumbre y sentimiento, el fundado temor del terrible y constante espiar de todos sus actos, mientras permanecen, como siempre, en la venta o en sus inmediaciones. ¡Y se pasaban tantos y tantos días sin poderse ver a solas! …

Ansaldo, en cierta ocasión en que vía sola a María, sentada en el patio, mientras estudiaba en uno de los libros mandados a adquirir en la ciudad inmediata, volvió a abordarla con el viejo tema de sus pretensiones de amor.

Se le notaban a mil leguas su nerviosidad y atorrullamiento.

[Ambientación] La respuesta de María. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

-María, me dijiste hace ya bastante tiempo que yo andaba muy deprisa. Por obedecerte, como siempre, ciegamente, me puse a caminar tan despacio que me parece que me he quedado atrás. ¿Me habrá cogido otro más listo que yo la delantera? …

-¿Qué dices? … Yo no entiendo bien; explícate mejor.

-¡Ojalá y supiera hacerlo como otras personas a quienes se atienden tanto!

-Tú no estás en tus cabales. ¿Tienes celos del que me instruye y me enseña lo que sin él nunca pudiera aprender? ... Por la manera con que te comportas, creo que sí.

-Me manifestaste una vez, hace ya muchos meses, que aflojara un poco el dogal, para poder salir bien del ahogo. Son tus mismas palabras, que llevo clavadas en mi alma como un clavo hondo en la pared. Ha transcurrido lo menos un año y todo sigue igual; es decir, igual no. Hay una sombra que me quita el sol de tu presencia, el calor de tu palabra, la luz de tus ojos, el aliento de sentirte cerca de mí ... Tú, tan lista de nacimiento, tan despabilada de lecciones y de consejos, no has conocido que te quiero con ahínco, que no vivo sin saber lo que tú piensas de ello y de toda la gran conveniencia de nuestro matrimonio. Sé franca, María, y dime de una vez la suerte que me aguarda.

Jesús, María y José!, ¿de dónde has sacado ese discurso? … No te creía capaz de tan larga narración. ¡Ave María Purísima! ...

-Sin pecado concebida. Ya ves como se me pega algo de lo que te enseñan. Pero lo que más se me pega, hasta el punto de que me atormenta como el más duro castigo, es tu incomprensión y tus desvío. ¿Es que me desdeñas o menosprecias? ...

-¡Por Dios Ansaldo, dices unas cosas! ...

-Cosas que me dicta mi pecho dolorido por tu proceder para conmigo.

-Pero, vamos a ver, amigo mío, ¿tú te crees que porque un hombre diga a una mujer cuatro galanterías, por variadas e insistentes que sean, está ella obligada a creerlo y a corresponderle? ¿Son así las cosas? ¿Hay necesidad de aceptar a tontas y a locas una simple promesa, sin la consistencia de la debida madurez y la certidumbre de la congenialidad que requiere paso de tanta trascendencia como el matrimonio? ...

[Ambientación] Los protagonistas: María, el joven y Ansaldo observando. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

-No te entiendo bien, María. Tu nuevo lenguaje me confunde y no sé discernir bien. Yo no sé nada más que te quiero con toda mi alma, que no sabría vivir sin ti, que tu cariño me es tan necesario como el aire y la alimentación, sin los cuales no es posible la vida.

-Tardío has sido en la confesión, pero fuerte y cierto. Pues bien, amiguito, yo también voy a hacer clara y rotunda en mi respuesta. Quedo enterada, sin compromiso alguno por mi parte. En adelante, veremos la pureza de esa pasión. Si es cierta, si es verdadera, cual manifiestas, todo ese amor de que hablas, todo ese cariño de que alardeas, debe servir para dejar expedita mi voluntad de aprender a instruirme en la ocasión de lograrlo que se me ha presentado. Cese el agravio de tu espiar y la ofensa de tus acechos. A la persona que se quiere ni se la molesta, ni se la disgusta, ni se la hace sufrir.

-¿De modo que no me quieres? ...

-Sí, simplemente como amigo y como persona que merece la confianza económica de mis padres.

-Me dejas turulato. ¡Qué desengaño, Dios Santo! ¿Habré de conformarme?... ¿Podré resistir la terrible disolución? ...

-Habrás de conformarte con la voluntad de Dios, que precisamente es la mía. Si antes hubieras dado el paso de hoy, antes lo hubieras sabido. Jamás te he dado pie para tus ilusiones. Siento lo descarnado de mis manifestaciones; pero una cosa es la estimación, la amistad y aún la convivencia y otra muy distinta el amor que conduce al matrimonio. Sin mutuo asenso y sin cariño sinceramente correspondido no se debe nadie casar. Yo te estimo y te quiero, incluso, lo repito, como simple amigo. Otra cosa, no. Ya lo sabes de ahora para siempre.

- No, no puede ser; no podré resistirlo, María, no podré.

-Pues piensa lo que hagas; aprende a sufrir. El propio sufrimiento, purificando tus sentimientos, te dará fuerzas para conllevar la pérdida de esta ilusión que acariciabas sin ningún fundamento racional.

Y dando por terminado el largo diálogo, se reintegró a sus quehaceres habituales, dejando a su interlocutor náufrago en el piélago de su sobrecogimiento y estupefacción.“»

CONTINUARÁ CON “MAL DE AMORES”, el 16 mayo 2026. 

*** Fuente: “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR: novela de notorio matiz ingenuo, de escasa traba episódica y de carácter sentimental”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 77-82. Diario Jaén, Talleres Gráficos, s/f. 

jueves, 30 de abril de 2026

CURA ROJO EN CONIL (1971).

Los integrantes de “El Teatro de Cámara y Ensayo <José M.ª Pemán> de Conil”, no sólo se dedicaban a representar obras en los escenarios, también, como la mayoría de jóvenes de aquella época, estaban muy preocupados, en pleno tardofranquismo, por las nuevas teorías dimanantes de Concilio Vaticano II. Así que, para el 29 de octubre de 1971, programan una charla, en el Espíritu Santo, sobre <Función liberadora de la Iglesia>.

Antonio Troya Magallanes, el conferenciante, era una excepción dentro del mayoritario conformismo social de entonces, reivindicando la defensa de los sectores más vulnerables, siendo por ello muy vigilado por los diversos servicios de información del régimen franquista. Las visitas a los Juzgados eran frecuentes, la última, por haber pedido al Obispo de la Diócesis que no llevasen al dictador Franco bajo palio, por creer que eso era un escándalo. Por tal de conocer algo más de la singularidad de este personaje, se reproducen un artículos sobre su vida y un obituario publicados en la prensa. 

[Ambientación. Conocida fotografía también de 1971] Visita de José María Pemán a Conil. Posan juntos al escritor, Juan GonzálezJosé CamachoJuan Carretero y Antonio González. Colección particular Rafael Carretero. Fuente: “Conil en la Memoria 2”, p. 119, 2007. 

Fuente: Fondo Documental Iglesias Pérez

Antonio Troya en la Residencia Vedruna de Puerto Real, donde pasó sus últimos años, y falleció, el 13 de agosto de 2024, a los 96 años de edad, Fuente: “Diario de Cádiz”, DCA, Cristóbal Perdigones, 14/08/2024. 

* “EL CURA AL QUE LOS CACIQUES LLAMABAN ROJO”, por T.r. Cádiz, 07/06/2015, “Diario de Cádiz”..

«” Antonio Troya tuvo que lidiar con dos enormes obstáculos para cumplir su deseo de ser sacerdote. El primero se lo puso su padre. Antonio tenía 15 años de edad cuando un día llegó a su casa, en La Isla, y anunció que quería ser cura, que quería entrar en el seminario. Aquello fue una tragedia. La familia tenía rechazo a la religión, un cura en la casa era como una mancha. Su padre le respondió con un reto que era una negativa rotunda. Se echó al suelo y le dijo: para ser cura tendrás que pasar por encima de mi.

Se echó al suelo ... simbólicamente, le apunto cuando me lo está contando. "No, no: se tiró al suelo de verdad". / Antonio era un joven muy respetuoso con sus mayores. Hablamos de principios de los años cuarenta del siglo pasado, no era algo extraordinario. De modo que el chaval se aquietó, ni se le ocurrió saltar por encima de su padre ni de sus deseos. No lo tenía fácil: su madre tampoco lo apoyaba. Ni siquiera su abuela. Pero no se rindió. Ideó una estratagema: durante un tiempo fingió inapetencia, casi dejó de comer. No tengo ganas, no tengo ganas ... La familia comenzó a preocuparse. Antonio comía pero muy poco. Este niño o va al seminario o se muere, acabó por decretar su madre. El padre cedió y Antonio ingresó en el seminario, en Cádiz. Así superó el primer escollo.

El segundo gran obstáculo para llegar a ser sacerdote se lo puso a Antonio, años después, el obispo don Tomás Gutiérrez DíazAntonio había terminado su carrera hacia el sacerdocio, había permanecido nueve años en el Seminario de Cádiz y otros cuatro en Salamanca, estudiando la licenciatura de Teología. Pese a ello, el obispo dijo que no lo ordenaba. Antonio dice que fue todo muy extraño, que había un informe, pero nada con fundamento; no sabe bien qué ocurrió. Al principio le sentó muy mal pero luego lo llevó "con mucha felicidad porque el Señor estaba muy cerca". Optó por aguantar; se quedó allí, en el seminario, como profesor de matemáticas. Pasaron tres años hasta que el obispo claudicó. En 1958, Antonio se ordenó sacerdote. Su padre había muerto un año antes. / Para entonces, la familia de Antonio había cambiado su actitud. A medida que avanzaron los años en el seminario, su padre y su madre se mostraban encantados con él, el anticlericalismo quedó arrumbado. Incluso un tío suyo al que recuerda hablando "sobre la República y los sindicatos" con su padre, cuando él era un niño, se mostraba contento con que fuese cura.

Esas conversaciones entre su padre y su tío son casi el único retazo que Antonio guarda en la memoria de los intensos primeros años treinta. Antonio nació en San Fernando a finales de 1927. Su padre era tipógrafo y trabajaba en la factoría San Carlos. Su madre cosía para una empresa que hacía uniformes para los soldados de Infantería de Marina. Antonio dice que acudía con su padre a un sindicato y que allí había un cartel: "Hoy por ti, mañana por mí". Pero ni siquiera sabe decir si su padre era republicano. Apenas conserva el recuerdo de las charlas de su padre y su tío y, eso sí, que él las escuchaba entusiasmado. / Sí recuerda con claridad que fue un niño muy protegido, mucho, y que eso le pasó factura. Primero iba al colegio de doña Ana. Le gustaba mucho estudiar. No lo dejaban salir y eso favorecía el estudio. Luego, a los 11 años, entró en la escuela de aprendices de San Carlos. Fue entonces cuando vio con asombro que él no sabía nada y que todo el mundo sabía todo. Lo pasó muy mal. "Fue un shock muy gordo. Gracias a que me ayudó un amigo, Arturo Rosales, que me protegió mucho. Yo no estaba preparado para aquello. Es como si te tienen en una habitación muy calentita y te sacan al frío del invierno. Congelado me quedé. Después lo superé, pero no fue fácil. Hay que cuidar a los niños de otra manera. Mis padres me querían muchísimo y yo los quería muchísimo, pero...".

Antonio Troya Magallanes. Fuente: “Diario de Cádiz”. 

En la escuela de aprendices estuvo cuatro años. Estudió ajuste, torno y delineación. Y muchas matemáticas que más adelante le sirvieron para impartir clase en el seminario. Un día, de pronto, le llamó la fe. Por mucho que busca, Antonio no encuentra nada que estimulase esa vocación, no halla la chispa que le mostró el camino: no hay un sermón, no hay un cura al que el joven admirase ... Ese paso fue de un día para otro, dice Antonio, y él respondió con muchísima fuerza porque entonces él era "capaz de todo".

Por eso logró sortear la oposición familiar y se vio en el seminario, en Cádiz, en un ambiente "muy duro pero muy bueno". Salvo en las vacaciones de verano, los seminaristas no salían para nada. Bueno, sí. A pasear, en fila, los jueves y los domingos. Vestidos de cura, por supuesto. A veces se acercaban a Puerta Tierra y jugaban al fútbol. Un intrépido grupo de andarines caminaba en ocasiones hasta La Isla. A paso ligero. Llegaban al Carmen y regresaban. Los días transcurrían envueltos en una rutina que comenzaba temprano, a las seis y media de la mañana. Los jóvenes iban a la iglesia, hacían la oración, después la misa, luego el desayuno y a clase y a estudiar. Por la tarde rezaban el rosario juntos. La comida era pésima. "Mala, malísima. Unos garbanzos cocidos, sin aceite, unos cachuchos hervidos ...". Antonio se reúne de vez en cuando con antiguos seminaristas y se queda admirado: dice que entonces todos protestaban mucho pero que ahora todos, hasta los que no querían ser curas, tienen un recuerdo gratísimo de aquellos tiempos, volverían a vivir aquellos años. "Hay uno que dice: yo, si pudiera, volvería a entrar en el seminario y volvía a salirme". / Hacia 1951, Antonio se fue a Salamanca. El obispo no quería, pero el vicerrector del seminario se empeñó en que estudiase Teología y lo consiguió. En Salamanca pasó mucho frío pero se encontró con una ciudad maravillosa. Tenía muchos amigos, le gustaban mucho los estudios. Y no se vivía allí el ambiente estricto del seminario de Cádiz. No había la cerrazón que marcaba don Tomás. Que fue precisamente quien después, cuando Antonio regresó a Cádiz, se negó a ordenarlo. Era un hombre muy duro don TomásAntonio se despedía de él cada vez que volvía a Salamanca tras unas vacaciones. Una vez iba vestido con un traje gris claro, con corbata. El obispo se escandalizó. Antonio imita su manera de hablar: "Usted, seminarista, y con ese traje...".

De vuelta a Cádiz, superado el trance de los tres años bajo el peso de la negativa del obispo, Antonio fue ordenado sacerdote y enviado a su primer destino, a Algeciras. Pero sólo permaneció allí cuatro meses. En cuanto comenzó el curso, lo reclamaron del seminario para seguir dando clase de matemáticas. Tuvo que esperar hasta 1966, y con otro obispo, para ejercer de párroco. Fue Añoveros quien lo envió a San Mateo de Tarifa. Y fue también él quien cuatro años después le propuso iniciar en Puerto Real un proyecto experimental: llevar en ese pueblo un equipo de curas sin división de parroquias. "Añoveros tenía capacidad para estar cerca de todo, y para defender todo lo que le parecía a él bueno".

El cambio de destino era muy interesante pero llegó en un momento poco oportuno. En Tarifa se produjo una riada tremenda, hubo muchos damnificados. Antonio se ofreció al alcalde y desde la parroquia organizó con unos chavales la distribución de la ayuda que llegaba al municipio. Aquello le proporcionó un ambiente muy bueno para seguir adelante, pero Añoveros se empeñó en mandarlo a Puerto Real y allá que se fue. Comenzaba la década de los setenta. / Así llegó Antonio al pueblo en el que permaneció quince años y en el que vivió dos cambios: el de la Iglesia, con el Concilio, y el del país, con el final de la dictadura franquista y el inicio de la actual democracia. Antonio no pasó inadvertido en esa época de mudanzas. En Tarifa, el gobernador militar de Algeciras era su enemigo acérrimo. No le gustaban nada sus homilías ni su manera de conducirse en la parroquia. En Puerto Real no fue mejor. La Guardia Civil acudía a oír sus sermones y las denuncias se sucedían. La última vez que Antonio recuerda haber comparecido en el Juzgado fue por pedir al obispo que no llevasen a Franco bajo palio, por opinar que eso era un escándalo. / Antonio dice que la gente le respondió muy bien en Puerto Real, que tiene allí muchos amigos y lo quieren mucho. Pero los problemas fueron muchos. Antonio se propuso que las cofradías eligiesen a sus cargos pero los mandamases no estaban por la labor. "Había un caciquismo en aquel tiempo que era una cosa horrible. Todo estaba controlado. Conseguí al final que la gente votara, que eligiesen a los hermanos mayores. Pero me costó mucho. Los caciques decían que yo era un cura rojo, un cura comunista".

Tras Añoveros, que era para Antonio "el gran obispo", llegó Antonio Dorado, que era "más inteligente". Dorado no entendió lo de la parroquia única en Puerto Real y dio por finalizado el proyecto. En 1985, Antonio pensó que su tiempo en Puerto Real había terminado, entre otras cosas porque consideraba que un cura no debía eternizarse en un lugar. Se fue a Medina. Le ilusionaba ese pueblo porque un cura le había escrito cartas en las que pedía ayuda: allí, decía, había muchos pobres. Luego resultó que la realidad era otra. "Había pobres, sí, que merodeaban mucho por la parroquia, pero tampoco era la cosa como me la había pintado a mí el cura".

En Medina estuvo Antonio trece años. Los recuerda como una época sin grandes problemas, dedicado a la parroquia, a la predicación. Todo más sereno. El único conflicto surgió entre dos coros, uno parroquial y otro que se formó en el pueblo. Se creó una frontera, hubo un follón increíble. "Tanto, que me dije: me voy de aquí. Me ofrecieron Barbate y acepté. Por cinco años. Ya tenía yo 70 y con el obispo Ceballos era muy obligatorio jubilarse a los 75 años. Aunque luego a él parece que no le gustó mucho que lo jubilaran". / En Barbate, Antonio acabó presidiendo una plataforma por el futuro del pueblo. Pero no era muy eficaz. Antonio dice que estaban en la asociación todos los partidos y que con los partidos no se puede trabajar. Ilustra esa opinión con una anécdota: querían lograr una mejora para un colegio y una mujer de un partido dijo que si se hacía eso se apuntarían un tanto los de IU. "Me dejó planchado. Lo que importaba era si IU se anotaba un tanto, no que los niños tuviesen un buen colegio".

Jubilado, Antonio se instaló en una vivienda en Cádiz, junto a la iglesia de Santo Tomás, donde oficia misa algunos días. No es su única actividad. Los jueves, por ejemplo, forma parte de un grupo de Cáritas Puerto Real que visita a los sin techo en Cádiz. Les llevan bocadillos, café con leche, bizcocho que hace una señora, calcetines ... Es un problema complejísimo el de los sin techo, me explica luego, finalizado el recorrido por su vida. Mientras charlamos de la crisis, de Tarancón, del franquismo, Antonio se muestra como un cura que sigue pensando como pensaba en los setenta: que la Iglesia debe ser "la voz de los que no tienen voz". “» 

* OBISPADO, DIÓCESIS DE CÁDIZ Y CEUTA, por José Antonio Hernández Guerrero , 13/08/2024.

«”En Puerto Real, donde era hijo adoptivo y donde fue párroco de las diferentes parroquias durante quince años (1970 – 1985) acompañado de un equipo de varios sacerdotes, ha fallecido a los 96 años Antonio Troya. Era uno de esos creyentes que, por la coherencia de sus ideas, de sus palabras, de sus actitudes y de sus comportamientos, se inscriben en la tradición más evangélica de la historia de la Iglesia. En las palabras pronunciadas en la entrega del título de Hijo Adoptivo dijo, pronunciando cada palabra con singular énfasis, “Yo amo a Jesús de Nazaret, soy su discípulo, y quien me ha dado a Jesús ha sido su Iglesia”. Después, en varias ocasiones, nos fue explicando sus esfuerzos por reducir la fe a su médula más íntima y despojar de las adherencias que, con el paso del tiempo, se habían ido acumulando.

A sus amigos, compañeros y feligreses nos llamaba la atención su obstinada fidelidad al fondo de los evangelios, y, sobre todo, su capacidad para armonizar, en una sorprendente síntesis vital, las dos sendas que, a veces, se presentan como paralelas o, incluso, como divergentes: la contemplación y la acción. Su reflexión le empujaba al compromiso y su sentido de la trascendencia proporcionaba consistencia a su sensibilidad social. Aunque era respetuoso con la tradición, la interpretaba desde las claves que le suministraba la perspectiva actual. Poseía una fina sensibilidad para captar los signos de los tiempos y las condiciones de los lugares en los que, con su voz, hacía resonar la Palabra del Evangelio. Era consciente de la época y del lugar en que vivía y de las luchas que libraban conciudadanos en las diarias batallas de la subsistencia, de la inmigración, del paro, de la droga y de la marginación.

Antonio Troya Magallanes. Fuente: Obispado Cádiz y Ceuta. 

Antonio Troya era uno de los exégetas que, a mi juicio, mejor han calado en el fondo de los mensajes evangélicos y uno de los que lo exponían con mayor sencillez y lo explicaban con mayor claridad. Gracias a la observación reflexiva de la realidad y a la lectura evangélica de los sucesos cotidianos, iluminaba sus actividades con una perspicaz lucidez y, al mismo tiempo, las impregnaba de un intenso realismo. Su austeridad personal o, en otras palabras, su pobreza evangélica  -paradójicamente rica y enriquecedora- constituía una llamada a la conciencia moral y una interpelación para todos los que, ansiosamente, sólo luchan por acumular bienes materiales. Su manera sencilla de vivir esa radical renuncia le proporcionaba una libertad y una credibilidad superiores a las que prestan las ínfulas presuntuosas y los títulos honoríficos. Era un servidor de sus hermanos que predicaba el perdón, la generosidad y la solidaridad. / Ha fallecido un hombre frágil de cuerpo y robusto de espíritu, modesto y compasivo, carente de afán de poder y de riquezas: un sacerdote en el que se concentraban los valores estrictamente cristianos. Que descanse en paz.”»  

miércoles, 29 de abril de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “MUERTE DEL DUQUE” (1779).

Apenas habían pasado diez meses desde el fallecimiento de la duquesa, cuando tiene lugar el óbito de su esposo. Se reproduce el acta del Cabildo, fechada el 21 de enero de 1779, en la que el Ayuntamiento deja constancia de la recepción de una carta oficial llegada desde Madrid, comunicando la noticia del fallecimiento del Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia, así como las circunstancias de su muerte y las disposiciones relativas a las honras fúnebres que debían rendírsele.

[Ambientación] Ilustración idealizada sobre el acontecimiento descrito en el post de hoy. Fuente: ChatGPT Google. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Municipal:

«”[Cabildo del 21 de enero de 1779] … Se ha visto una carta que se recibió por el correo ordinario, firmada por Don Santiago Sáez, Rey de Armas y Secretario que fue del Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia [Su biografía AQUÍ] , que en paz descansa, su fecha en Madrid a doce del corriente, en la que se COMUNICA A ESTE AYUNTAMIENTO LA INFAUSTA NOTICIA DEL FALLECIMIENTO DE DICHO EXCMO. SR., en la VENTA DE LOS MONJES, cerca de Villafranca, del Principado de Cataluña, en donde se hallaba de tránsito para la Corte de París, con el fin de RECOBRARSE DE SU GOTA Y DE OTROS ACHAQUES que padecía, y para proporcionar las EXEQUIAS Y SUFRAGIOS que corresponden al verdadero rendimiento y vasallaje que le tributan sus criados como gracia en que se verificó el paternal amor que es notorio ...”» 

Reproducción digital del acta del cabildo celebrado por el Ayuntamiento de Conil, en 21 de enero de 1779, para la lectura de la carta de comunicación del fallecimiento del duque de Medina Sidonia. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Libro Capitular 52, hojas digitalizadas 89-90. 

Siguiendo las instrucciones recibidas, y al igual que cuando falleció su esposa, se recoge, en el siguiente asiento, la relación de las honras fúnebres celebradas el 29 de enero de 1779, en memoria del Duque de Medina Sidonia, describiéndose los oficios religiosos realizados por el clero local y la participación del Ayuntamiento en las solemnes exequias. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Parroquial:

«”Hoy [29 de enero de 1779] por la mañana, ejecutó este Clero HONRAS SOLEMNES por el Excmo. Señor Don Pedro de Alcántara [AlonsoPérez de Guzmán el Bueno [López Pacheco], Duque de Medina Sidonia, con doble suelto en esta Parroquia y Ermitas, desde el día de ayer, que a continuación hasta el Ave María, y repitieron desde el amanecer hasta concluida la Función que se hizo, con asistencia del Ayuntamiento de la Villa, gratis de común consentimiento de dicho Clero, con VIGILIA, MISA CANTADA y RESPONSO <Ne recorderis>, que finalizó con el <Requiescat in pace, Amén>.“» 

[Ambientación] XIV duque de Medina Sidonia. Posa con el collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro y la banda de la Real y Distinguida Orden de Carlos III. Óleo sobre lienzo. Anónimo. Escuela española, siglo XVIII. Fundación Casa Medina Sidonia. Fuente: “El XIV duque de Medina Sidonia y la ciencia veterinaria”, Ángel Salvador Velasco, octubre 2022. 

De nuevo, y en el transcurso de pocos días, en el cabildo celebrado el 1 de febrero de 1779, se da cuenta de un despacho expedido desde Madrid por orden de la Real Casa, por el que se autoriza la toma de posesión de los Estados, Derechos y Jurisdicciones de la Villa por el nuevo Duque de Medina Sidonia, como inmediato sucesor del anterior titular de la Casa. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Municipal:

«”[Cabildo del 1 de febrero de 1779] …Se hace presente un despacho expedido por Don Pedro Fernando Vílchez, del Consejo de S.M., Alcalde de su Real Casa y Corte de Madrid, de fecha doce de enero de mil setecientos setenta y nueve, AUTORIZANDO a Don Manuel Fernández Sánchez, Escribano Público y de Número, a instancia del DUQUE DE ALBA Y DE MEDINA SIDONIA, en quien como INMEDIATO SUCESOR del Excmo. Sr. Don Pedro Alcántara Alonso Pérez de Guzmán, que Santa Gloria halla, han recaído los Estados pertenecientes a su Casa y Mayorazgo, con todos los justos Emolumentos, Derechos, Regalías, Privilegios, en la misma forma que la gozaba, y debió gozar, su predecesor, sobre que SE LE DÉ POSESIÓN DE ELLOS por lo que respecta a esta Villa, su término y jurisdicción, como su Solariego Territorial al NUEVO DUQUE DON JOSÉ ÁLVAREZ DE TOLEDO [Osorio y Gonzaga] [Su biografía AQUÍ..."»

[Ambientación] Retrato del duque de Alba, XV Medina Sidonia, por Francisco de Goya, 1795. Óleo sobre lienzo. Museo del Prado, Madrid. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Histórico Provincial de Cádiz: 

El siguiente protocolo, fechado el 12 de febrero de 1779, recoge el poder otorgado por el nuevo Duque de Medina Sidonia para la administración y cobranza de sus rentas y derechos en la Villa de Conil, así como la posterior delegación de facultades realizada por su tesorero, conforme a las prácticas jurídicas y administrativas de la época. 

«”[12 de febrero de 1779] PODER OTORGADO POR EL DUQUE DE MEDINA SIDONIA. Don José Álvarez de Toledo Alonso de Guzmán el Bueno, Duque de Alba y de Medina Sidonia, Conde de Niebla, OTORGÓ, ante el Escribano de Número en la Villa de Madrid el dieciocho de enero de mil setecientos setenta y nueve, Manuel Fernández Sánchez, que lo firma y signa, que DOY TODO MI PODER CUMPLIDO, ESPECIAL GENERAL Y BASTANTE, el que se requiere y es necesario, a favor de Don Bartolomé Arrafán y Valdés, Tesorero de las Rentas de S.E. en la Villa de Conil, Torre de Guzmán, para que en mi nombre, perciba y cobre judicial y extrajudicialmente, todas y cualesquiera cantidades, de mis granos, semillas, rentas, derechos, alcabalas, penas de Cámara y Tributos que me pertenecen, como SUCESOR en los Estados y Mayorazgos de Medina Sidonia y Condado de Niebla, y me deben contribuir todo censo de personas, Concejos y Comunidades, por todas razones y de lo que percibiere y cobrase pueda; DAR Y OTORGAR recibos, cartas de pago, finiquitos y los demás instrumentos que le fueren pedidos … los APRUEBO Y RATIFICO … y le CONFIERO EL PODER, sin limitación alguna, y si en la razón de la cobranza y defensa de todos mis pleitos, causas y negocios Civiles y Criminales, fuere necesario poderes en juicios, lo puede otorgar ante cualquiera Señores, Fuerzas, Justicias y Tribunales Eclesiásticos y Seculares … y a la VALICIÓN Y FIRMEZA, me obligo con mis bienes y tentas, muebles y raíces, habidos y por haber, y para su cumplimiento doy poder a las Justicias …

En Conil el doce de febrero de mil setecientos setenta y nueve, ante el Escribano Pedro Alto, y en virtud del Poder otorgado (ver texto anterior), Yo, Don Bartolomé Arrafán y Valdés, vecino de esta Villa, Tesorero Recaudador de las Rentas, que en ella tiene y goza el Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia y de Alba y Conde de Niebla, OTORGO que doy el Poder que se requiere en cuanto a Pleitos a Don Andrés Antonio de la Flor, vecino de Conil ...”». 

[Ambientación] Jardines del Palacio de los Guzmanes en Sanlúcar de Barrameda. Fundación Casa Medina Sidonia. Fuente: “Diario de Cádiz”,Ana Cristina Ruiz, 9 noviembre 2023. 

Y, para terminar, el documento que sigue da cuenta de la entrega de una importante cantidad de dinero por parte del recién nombrado Duque de Medina Sidonia, destinada al Clero de la Villa para la celebración de más de un centenar de misas aplicadas por el alma de su predecesor, como muestra de piedad y continuidad en las obligaciones espirituales de la Casa. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Parroquial:

«”[13 de febrero de 1779] Don Bartolomé Arrafán y Valdés, Tesorero en Conil de las Rentas de la Casa de Medina Sidonia, ENTREGÓ en esta Colecturía QUINIENTOS REALES VELLÓN, para que se distribuyesen entre los Sacerdotes de este Clero y por ellos se aplicasen CIENTO VEINTICINCO MISAS a CUATRO REALES por cada una, por el Alma del Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia.“» 

*** FuentesArchivo Histórico Municipal. Libro Capitular 52, hojas digitalizadas 89-90, 21 de enero de 1779; y 91-93, del 1 de febrero de 1779. // Archivo Parroquial Santa Catalina, 29 de enero, y 13 de febrero de 1779. // Archivo Histórico Provincial de Cádiz, Legajo 133, Conil, folio 16, 12 de febrero de 1779. // Transcripciones libres de Antonio Martínez Corderosegún las notas apuntadas en sus fichas, custodiadas en este último Archivo; y de Rafael Coca López. AgradecimientosIsabel González Ramírez, responsable Archivo Histórico Municipal; Yelman Francisco Solórzano Bustamante, Párroco de Conil de la Frontera.  

INICIO CONSTRUCCIÓN CARRETERA CÁDIZ-MÁLAGA (1860).

En diciembre de 1860, la Diputación Provincial de Cádiz hizo pública una circular que anunciaba el inicio del proceso de expropiación de ter...