viernes, 1 de mayo de 2026

14/36. “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR”, por LUIS BRICEÑO.

MAL QUE SE RESUELVE EN BIEN.

«”Ya lo dice el conocido aforismo popular que reza que no hay mal que por bien no venga.

El incidente provocado por los recelos de Ansaldo, se tradujo en un bien palpable e inmediato para el desconocido.

El joven caminante, por lo pronto, ha dejado de ser esto último.

La habilidad con que supo salvar la dedicada situación que creó la actitud ofuscada del encargado de los servicios de mostrador; la expresiva y calurosa defensa que hizo de su dignidad , tan injusta y extemporáneamente ofendida; la corrección de sus modales y manera de conducirse; el propio lenguaje, fluido, cálido y persuasivo con que se expresara, y el don privilegiado de simpatía y atracción que presidía todos sus actos, hicieron que dominara en absoluto la situación, captándose el aprecio y la sincera estimación de toda aquella gente.

Y como principal consecuencia inmediata de todo ello, no sólo se hospeda cómodamente en lo mejor que allí hay, sino que al día siguiente obtiene empleo preferido en los negocios del dueño de la venta: se encarga de abrir y llevar la cuenta y razón de todas las operaciones que en la misma se realizan; es profesor docente de la pastorcita que ha conmovido tan hondamente su amarga existencia, y la acompaña, ayuda y sustituye en la inmensa mayoría de las faenas de la guarda, cuido y explotación del ganado, que han ido conociendo y aprendiendo, con rara perfección, en muy pocos días.

En pleno idilio prosaico, no por falta de idealidad o elevación, sino sencillamente por producirse en prosa, prosa que pudiera calificarse de poética por lo sentida y elocuente, transcurre el tiempo lleno de íntima placidez. Para la nena y el nuevo empleado, puede decirse que se suceden sin sentir los días, las semanas y los meses.

[Ambientación] El nuevo empleado y la pastorcita. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

En lo que se refiere al fuero interno; es decir, a la jurisdicción y apreciación del entendimiento, todo era goce, satisfacción, ilusiones, proyectos y utopía. Es difícil que nadie llegue más lejos que la fantasía de un enamorado. En lo que afecta a lo material y positivo, el negocio prospera, las utilidades aumentan, las economías, se multiplican.

Por otro lado y en otro aspecto, la mocita crece y se desarrolla en perfecciones de completa beldad. Aprovecha cumplidamente las activas enseñanza del notable profesor, que, por cierto, guiado de la pasión que le domina, aunque sabe guardarla en lo más recóndito de su alma, pone todo su afán y gran empeño en la eficacia de la transmisión de sus conocimientos.

El esmero corre parejas con la eficiencia. La ilustración de la educanda va haciendo extensa: adquiere, casi, la del profesor. La educación es ya refinada y puede decirse que hasta cabal.

Mas ... no todo lo que reluce es oro fino. ¿Qué dicha es completa, en este mundo, por consolidada que parezca? … La pastorcita y su nuevo empleado, se aman comprendiéndose más que expresándoselo.

Mientras la sospecha de ser observados y descubierto les impide confesárselo con toda la infusión que lo sienten, se lo dicen con la expresión de sus disimuladas miradas; con el incontenible afán de verse juntos; con una alusión velada; con una simple manifestación de alcance conocido para ellos solos.

Esta inquietud les llena de zozobra y de sufrimientos.

Además, no deja de contrariarles, produciéndoles lógica pesadumbre y sentimiento, el fundado temor del terrible y constante espiar de todos sus actos, mientras permanecen, como siempre, en la venta o en sus inmediaciones. ¡Y se pasaban tantos y tantos días sin poderse ver a solas! …

Ansaldo, en cierta ocasión en que vía sola a María, sentada en el patio, mientras estudiaba en uno de los libros mandados a adquirir en la ciudad inmediata, volvió a abordarla con el viejo tema de sus pretensiones de amor.

Se le notaban a mil leguas su nerviosidad y atorrullamiento.

[Ambientación] La respuesta de María. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

-María, me dijiste hace ya bastante tiempo que yo andaba muy deprisa. Por obedecerte, como siempre, ciegamente, me puse a caminar tan despacio que me parece que me he quedado atrás. ¿Me habrá cogido otro más listo que yo la delantera? …

-¿Qué dices? … Yo no entiendo bien; explícate mejor.

-¡Ojalá y supiera hacerlo como otras personas a quienes se atienden tanto!

-Tú no estás en tus cabales. ¿Tienes celos del que me instruye y me enseña lo que sin él nunca pudiera aprender? ... Por la manera con que te comportas, creo que sí.

-Me manifestaste una vez, hace ya muchos meses, que aflojara un poco el dogal, para poder salir bien del ahogo. Son tus mismas palabras, que llevo clavadas en mi alma como un clavo hondo en la pared. Ha transcurrido lo menos un año y todo sigue igual; es decir, igual no. Hay una sombra que me quita el sol de tu presencia, el calor de tu palabra, la luz de tus ojos, el aliento de sentirte cerca de mí ... Tú, tan lista de nacimiento, tan despabilada de lecciones y de consejos, no has conocido que te quiero con ahínco, que no vivo sin saber lo que tú piensas de ello y de toda la gran conveniencia de nuestro matrimonio. Sé franca, María, y dime de una vez la suerte que me aguarda.

Jesús, María y José!, ¿de dónde has sacado ese discurso? … No te creía capaz de tan larga narración. ¡Ave María Purísima! ...

-Sin pecado concebida. Ya ves como se me pega algo de lo que te enseñan. Pero lo que más se me pega, hasta el punto de que me atormenta como el más duro castigo, es tu incomprensión y tus desvío. ¿Es que me desdeñas o menosprecias? ...

-¡Por Dios Ansaldo, dices unas cosas! ...

-Cosas que me dicta mi pecho dolorido por tu proceder para conmigo.

-Pero, vamos a ver, amigo mío, ¿tú te crees que porque un hombre diga a una mujer cuatro galanterías, por variadas e insistentes que sean, está ella obligada a creerlo y a corresponderle? ¿Son así las cosas? ¿Hay necesidad de aceptar a tontas y a locas una simple promesa, sin la consistencia de la debida madurez y la certidumbre de la congenialidad que requiere paso de tanta trascendencia como el matrimonio? ...

[Ambientación] Los protagonistas: María, el joven y Ansaldo observando. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

-No te entiendo bien, María. Tu nuevo lenguaje me confunde y no sé discernir bien. Yo no sé nada más que te quiero con toda mi alma, que no sabría vivir sin ti, que tu cariño me es tan necesario como el aire y la alimentación, sin los cuales no es posible la vida.

-Tardío has sido en la confesión, pero fuerte y cierto. Pues bien, amiguito, yo también voy a hacer clara y rotunda en mi respuesta. Quedo enterada, sin compromiso alguno por mi parte. En adelante, veremos la pureza de esa pasión. Si es cierta, si es verdadera, cual manifiestas, todo ese amor de que hablas, todo ese cariño de que alardeas, debe servir para dejar expedita mi voluntad de aprender a instruirme en la ocasión de lograrlo que se me ha presentado. Cese el agravio de tu espiar y la ofensa de tus acechos. A la persona que se quiere ni se la molesta, ni se la disgusta, ni se la hace sufrir.

-¿De modo que no me quieres? ...

-Sí, simplemente como amigo y como persona que merece la confianza económica de mis padres.

-Me dejas turulato. ¡Qué desengaño, Dios Santo! ¿Habré de conformarme?... ¿Podré resistir la terrible disolución? ...

-Habrás de conformarte con la voluntad de Dios, que precisamente es la mía. Si antes hubieras dado el paso de hoy, antes lo hubieras sabido. Jamás te he dado pie para tus ilusiones. Siento lo descarnado de mis manifestaciones; pero una cosa es la estimación, la amistad y aún la convivencia y otra muy distinta el amor que conduce al matrimonio. Sin mutuo asenso y sin cariño sinceramente correspondido no se debe nadie casar. Yo te estimo y te quiero, incluso, lo repito, como simple amigo. Otra cosa, no. Ya lo sabes de ahora para siempre.

- No, no puede ser; no podré resistirlo, María, no podré.

-Pues piensa lo que hagas; aprende a sufrir. El propio sufrimiento, purificando tus sentimientos, te dará fuerzas para conllevar la pérdida de esta ilusión que acariciabas sin ningún fundamento racional.

Y dando por terminado el largo diálogo, se reintegró a sus quehaceres habituales, dejando a su interlocutor náufrago en el piélago de su sobrecogimiento y estupefacción.“»

CONTINUARÁ CON “MAL DE AMORES”, el 16 mayo 2026. 

*** Fuente: “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR: novela de notorio matiz ingenuo, de escasa traba episódica y de carácter sentimental”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 77-82. Diario Jaén, Talleres Gráficos, s/f. 

jueves, 30 de abril de 2026

CURA ROJO EN CONIL (1971).

Los integrantes de “El Teatro de Cámara y Ensayo <José M.ª Pemán> de Conil”, no sólo se dedicaban a representar obras en los escenarios, también, como la mayoría de jóvenes de aquella época, estaban muy preocupados, en pleno tardofranquismo, por las nuevas teorías dimanantes de Concilio Vaticano II. Así que, para el 29 de octubre de 1971, programan una charla, en el Espíritu Santo, sobre <Función liberadora de la Iglesia>.

Antonio Troya Magallanes, el conferenciante, era una excepción dentro del mayoritario conformismo social de entonces, reivindicando la defensa de los sectores más vulnerables, siendo por ello muy vigilado por los diversos servicios de información del régimen franquista. Las visitas a los Juzgados eran frecuentes, la última, por haber pedido al Obispo de la Diócesis que no llevasen al dictador Franco bajo palio, por creer que eso era un escándalo. Por tal de conocer algo más de la singularidad de este personaje, se reproducen un artículos sobre su vida y un obituario publicados en la prensa. 

[Ambientación. Conocida fotografía también de 1971] Visita de José María Pemán a Conil. Posan juntos al escritor, Juan GonzálezJosé CamachoJuan Carretero y Antonio González. Colección particular Rafael Carretero. Fuente: “Conil en la Memoria 2”, p. 119, 2007. 

Fuente: Fondo Documental Iglesias Pérez

Antonio Troya en la Residencia Vedruna de Puerto Real, donde pasó sus últimos años, y falleció, el 13 de agosto de 2024, a los 96 años de edad, Fuente: “Diario de Cádiz”, DCA, Cristóbal Perdigones, 14/08/2024. 

* “EL CURA AL QUE LOS CACIQUES LLAMABAN ROJO”, por T.r. Cádiz, 07/06/2015, “Diario de Cádiz”..

«” Antonio Troya tuvo que lidiar con dos enormes obstáculos para cumplir su deseo de ser sacerdote. El primero se lo puso su padre. Antonio tenía 15 años de edad cuando un día llegó a su casa, en La Isla, y anunció que quería ser cura, que quería entrar en el seminario. Aquello fue una tragedia. La familia tenía rechazo a la religión, un cura en la casa era como una mancha. Su padre le respondió con un reto que era una negativa rotunda. Se echó al suelo y le dijo: para ser cura tendrás que pasar por encima de mi.

Se echó al suelo ... simbólicamente, le apunto cuando me lo está contando. "No, no: se tiró al suelo de verdad". / Antonio era un joven muy respetuoso con sus mayores. Hablamos de principios de los años cuarenta del siglo pasado, no era algo extraordinario. De modo que el chaval se aquietó, ni se le ocurrió saltar por encima de su padre ni de sus deseos. No lo tenía fácil: su madre tampoco lo apoyaba. Ni siquiera su abuela. Pero no se rindió. Ideó una estratagema: durante un tiempo fingió inapetencia, casi dejó de comer. No tengo ganas, no tengo ganas ... La familia comenzó a preocuparse. Antonio comía pero muy poco. Este niño o va al seminario o se muere, acabó por decretar su madre. El padre cedió y Antonio ingresó en el seminario, en Cádiz. Así superó el primer escollo.

El segundo gran obstáculo para llegar a ser sacerdote se lo puso a Antonio, años después, el obispo don Tomás Gutiérrez DíazAntonio había terminado su carrera hacia el sacerdocio, había permanecido nueve años en el Seminario de Cádiz y otros cuatro en Salamanca, estudiando la licenciatura de Teología. Pese a ello, el obispo dijo que no lo ordenaba. Antonio dice que fue todo muy extraño, que había un informe, pero nada con fundamento; no sabe bien qué ocurrió. Al principio le sentó muy mal pero luego lo llevó "con mucha felicidad porque el Señor estaba muy cerca". Optó por aguantar; se quedó allí, en el seminario, como profesor de matemáticas. Pasaron tres años hasta que el obispo claudicó. En 1958, Antonio se ordenó sacerdote. Su padre había muerto un año antes. / Para entonces, la familia de Antonio había cambiado su actitud. A medida que avanzaron los años en el seminario, su padre y su madre se mostraban encantados con él, el anticlericalismo quedó arrumbado. Incluso un tío suyo al que recuerda hablando "sobre la República y los sindicatos" con su padre, cuando él era un niño, se mostraba contento con que fuese cura.

Esas conversaciones entre su padre y su tío son casi el único retazo que Antonio guarda en la memoria de los intensos primeros años treinta. Antonio nació en San Fernando a finales de 1927. Su padre era tipógrafo y trabajaba en la factoría San Carlos. Su madre cosía para una empresa que hacía uniformes para los soldados de Infantería de Marina. Antonio dice que acudía con su padre a un sindicato y que allí había un cartel: "Hoy por ti, mañana por mí". Pero ni siquiera sabe decir si su padre era republicano. Apenas conserva el recuerdo de las charlas de su padre y su tío y, eso sí, que él las escuchaba entusiasmado. / Sí recuerda con claridad que fue un niño muy protegido, mucho, y que eso le pasó factura. Primero iba al colegio de doña Ana. Le gustaba mucho estudiar. No lo dejaban salir y eso favorecía el estudio. Luego, a los 11 años, entró en la escuela de aprendices de San Carlos. Fue entonces cuando vio con asombro que él no sabía nada y que todo el mundo sabía todo. Lo pasó muy mal. "Fue un shock muy gordo. Gracias a que me ayudó un amigo, Arturo Rosales, que me protegió mucho. Yo no estaba preparado para aquello. Es como si te tienen en una habitación muy calentita y te sacan al frío del invierno. Congelado me quedé. Después lo superé, pero no fue fácil. Hay que cuidar a los niños de otra manera. Mis padres me querían muchísimo y yo los quería muchísimo, pero...".

Antonio Troya Magallanes. Fuente: “Diario de Cádiz”. 

En la escuela de aprendices estuvo cuatro años. Estudió ajuste, torno y delineación. Y muchas matemáticas que más adelante le sirvieron para impartir clase en el seminario. Un día, de pronto, le llamó la fe. Por mucho que busca, Antonio no encuentra nada que estimulase esa vocación, no halla la chispa que le mostró el camino: no hay un sermón, no hay un cura al que el joven admirase ... Ese paso fue de un día para otro, dice Antonio, y él respondió con muchísima fuerza porque entonces él era "capaz de todo".

Por eso logró sortear la oposición familiar y se vio en el seminario, en Cádiz, en un ambiente "muy duro pero muy bueno". Salvo en las vacaciones de verano, los seminaristas no salían para nada. Bueno, sí. A pasear, en fila, los jueves y los domingos. Vestidos de cura, por supuesto. A veces se acercaban a Puerta Tierra y jugaban al fútbol. Un intrépido grupo de andarines caminaba en ocasiones hasta La Isla. A paso ligero. Llegaban al Carmen y regresaban. Los días transcurrían envueltos en una rutina que comenzaba temprano, a las seis y media de la mañana. Los jóvenes iban a la iglesia, hacían la oración, después la misa, luego el desayuno y a clase y a estudiar. Por la tarde rezaban el rosario juntos. La comida era pésima. "Mala, malísima. Unos garbanzos cocidos, sin aceite, unos cachuchos hervidos ...". Antonio se reúne de vez en cuando con antiguos seminaristas y se queda admirado: dice que entonces todos protestaban mucho pero que ahora todos, hasta los que no querían ser curas, tienen un recuerdo gratísimo de aquellos tiempos, volverían a vivir aquellos años. "Hay uno que dice: yo, si pudiera, volvería a entrar en el seminario y volvía a salirme". / Hacia 1951, Antonio se fue a Salamanca. El obispo no quería, pero el vicerrector del seminario se empeñó en que estudiase Teología y lo consiguió. En Salamanca pasó mucho frío pero se encontró con una ciudad maravillosa. Tenía muchos amigos, le gustaban mucho los estudios. Y no se vivía allí el ambiente estricto del seminario de Cádiz. No había la cerrazón que marcaba don Tomás. Que fue precisamente quien después, cuando Antonio regresó a Cádiz, se negó a ordenarlo. Era un hombre muy duro don TomásAntonio se despedía de él cada vez que volvía a Salamanca tras unas vacaciones. Una vez iba vestido con un traje gris claro, con corbata. El obispo se escandalizó. Antonio imita su manera de hablar: "Usted, seminarista, y con ese traje...".

De vuelta a Cádiz, superado el trance de los tres años bajo el peso de la negativa del obispo, Antonio fue ordenado sacerdote y enviado a su primer destino, a Algeciras. Pero sólo permaneció allí cuatro meses. En cuanto comenzó el curso, lo reclamaron del seminario para seguir dando clase de matemáticas. Tuvo que esperar hasta 1966, y con otro obispo, para ejercer de párroco. Fue Añoveros quien lo envió a San Mateo de Tarifa. Y fue también él quien cuatro años después le propuso iniciar en Puerto Real un proyecto experimental: llevar en ese pueblo un equipo de curas sin división de parroquias. "Añoveros tenía capacidad para estar cerca de todo, y para defender todo lo que le parecía a él bueno".

El cambio de destino era muy interesante pero llegó en un momento poco oportuno. En Tarifa se produjo una riada tremenda, hubo muchos damnificados. Antonio se ofreció al alcalde y desde la parroquia organizó con unos chavales la distribución de la ayuda que llegaba al municipio. Aquello le proporcionó un ambiente muy bueno para seguir adelante, pero Añoveros se empeñó en mandarlo a Puerto Real y allá que se fue. Comenzaba la década de los setenta. / Así llegó Antonio al pueblo en el que permaneció quince años y en el que vivió dos cambios: el de la Iglesia, con el Concilio, y el del país, con el final de la dictadura franquista y el inicio de la actual democracia. Antonio no pasó inadvertido en esa época de mudanzas. En Tarifa, el gobernador militar de Algeciras era su enemigo acérrimo. No le gustaban nada sus homilías ni su manera de conducirse en la parroquia. En Puerto Real no fue mejor. La Guardia Civil acudía a oír sus sermones y las denuncias se sucedían. La última vez que Antonio recuerda haber comparecido en el Juzgado fue por pedir al obispo que no llevasen a Franco bajo palio, por opinar que eso era un escándalo. / Antonio dice que la gente le respondió muy bien en Puerto Real, que tiene allí muchos amigos y lo quieren mucho. Pero los problemas fueron muchos. Antonio se propuso que las cofradías eligiesen a sus cargos pero los mandamases no estaban por la labor. "Había un caciquismo en aquel tiempo que era una cosa horrible. Todo estaba controlado. Conseguí al final que la gente votara, que eligiesen a los hermanos mayores. Pero me costó mucho. Los caciques decían que yo era un cura rojo, un cura comunista".

Tras Añoveros, que era para Antonio "el gran obispo", llegó Antonio Dorado, que era "más inteligente". Dorado no entendió lo de la parroquia única en Puerto Real y dio por finalizado el proyecto. En 1985, Antonio pensó que su tiempo en Puerto Real había terminado, entre otras cosas porque consideraba que un cura no debía eternizarse en un lugar. Se fue a Medina. Le ilusionaba ese pueblo porque un cura le había escrito cartas en las que pedía ayuda: allí, decía, había muchos pobres. Luego resultó que la realidad era otra. "Había pobres, sí, que merodeaban mucho por la parroquia, pero tampoco era la cosa como me la había pintado a mí el cura".

En Medina estuvo Antonio trece años. Los recuerda como una época sin grandes problemas, dedicado a la parroquia, a la predicación. Todo más sereno. El único conflicto surgió entre dos coros, uno parroquial y otro que se formó en el pueblo. Se creó una frontera, hubo un follón increíble. "Tanto, que me dije: me voy de aquí. Me ofrecieron Barbate y acepté. Por cinco años. Ya tenía yo 70 y con el obispo Ceballos era muy obligatorio jubilarse a los 75 años. Aunque luego a él parece que no le gustó mucho que lo jubilaran". / En Barbate, Antonio acabó presidiendo una plataforma por el futuro del pueblo. Pero no era muy eficaz. Antonio dice que estaban en la asociación todos los partidos y que con los partidos no se puede trabajar. Ilustra esa opinión con una anécdota: querían lograr una mejora para un colegio y una mujer de un partido dijo que si se hacía eso se apuntarían un tanto los de IU. "Me dejó planchado. Lo que importaba era si IU se anotaba un tanto, no que los niños tuviesen un buen colegio".

Jubilado, Antonio se instaló en una vivienda en Cádiz, junto a la iglesia de Santo Tomás, donde oficia misa algunos días. No es su única actividad. Los jueves, por ejemplo, forma parte de un grupo de Cáritas Puerto Real que visita a los sin techo en Cádiz. Les llevan bocadillos, café con leche, bizcocho que hace una señora, calcetines ... Es un problema complejísimo el de los sin techo, me explica luego, finalizado el recorrido por su vida. Mientras charlamos de la crisis, de Tarancón, del franquismo, Antonio se muestra como un cura que sigue pensando como pensaba en los setenta: que la Iglesia debe ser "la voz de los que no tienen voz". “» 

* OBISPADO, DIÓCESIS DE CÁDIZ Y CEUTA, por José Antonio Hernández Guerrero , 13/08/2024.

«”En Puerto Real, donde era hijo adoptivo y donde fue párroco de las diferentes parroquias durante quince años (1970 – 1985) acompañado de un equipo de varios sacerdotes, ha fallecido a los 96 años Antonio Troya. Era uno de esos creyentes que, por la coherencia de sus ideas, de sus palabras, de sus actitudes y de sus comportamientos, se inscriben en la tradición más evangélica de la historia de la Iglesia. En las palabras pronunciadas en la entrega del título de Hijo Adoptivo dijo, pronunciando cada palabra con singular énfasis, “Yo amo a Jesús de Nazaret, soy su discípulo, y quien me ha dado a Jesús ha sido su Iglesia”. Después, en varias ocasiones, nos fue explicando sus esfuerzos por reducir la fe a su médula más íntima y despojar de las adherencias que, con el paso del tiempo, se habían ido acumulando.

A sus amigos, compañeros y feligreses nos llamaba la atención su obstinada fidelidad al fondo de los evangelios, y, sobre todo, su capacidad para armonizar, en una sorprendente síntesis vital, las dos sendas que, a veces, se presentan como paralelas o, incluso, como divergentes: la contemplación y la acción. Su reflexión le empujaba al compromiso y su sentido de la trascendencia proporcionaba consistencia a su sensibilidad social. Aunque era respetuoso con la tradición, la interpretaba desde las claves que le suministraba la perspectiva actual. Poseía una fina sensibilidad para captar los signos de los tiempos y las condiciones de los lugares en los que, con su voz, hacía resonar la Palabra del Evangelio. Era consciente de la época y del lugar en que vivía y de las luchas que libraban conciudadanos en las diarias batallas de la subsistencia, de la inmigración, del paro, de la droga y de la marginación.

Antonio Troya Magallanes. Fuente: Obispado Cádiz y Ceuta. 

Antonio Troya era uno de los exégetas que, a mi juicio, mejor han calado en el fondo de los mensajes evangélicos y uno de los que lo exponían con mayor sencillez y lo explicaban con mayor claridad. Gracias a la observación reflexiva de la realidad y a la lectura evangélica de los sucesos cotidianos, iluminaba sus actividades con una perspicaz lucidez y, al mismo tiempo, las impregnaba de un intenso realismo. Su austeridad personal o, en otras palabras, su pobreza evangélica  -paradójicamente rica y enriquecedora- constituía una llamada a la conciencia moral y una interpelación para todos los que, ansiosamente, sólo luchan por acumular bienes materiales. Su manera sencilla de vivir esa radical renuncia le proporcionaba una libertad y una credibilidad superiores a las que prestan las ínfulas presuntuosas y los títulos honoríficos. Era un servidor de sus hermanos que predicaba el perdón, la generosidad y la solidaridad. / Ha fallecido un hombre frágil de cuerpo y robusto de espíritu, modesto y compasivo, carente de afán de poder y de riquezas: un sacerdote en el que se concentraban los valores estrictamente cristianos. Que descanse en paz.”»  

miércoles, 29 de abril de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “MUERTE DEL DUQUE” (1779).

Apenas habían pasado diez meses desde el fallecimiento de la duquesa, cuando tiene lugar el óbito de su esposo. Se reproduce el acta del Cabildo, fechada el 21 de enero de 1779, en la que el Ayuntamiento deja constancia de la recepción de una carta oficial llegada desde Madrid, comunicando la noticia del fallecimiento del Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia, así como las circunstancias de su muerte y las disposiciones relativas a las honras fúnebres que debían rendírsele.

[Ambientación] Ilustración idealizada sobre el acontecimiento descrito en el post de hoy. Fuente: ChatGPT Google. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Municipal:

«”[Cabildo del 21 de enero de 1779] … Se ha visto una carta que se recibió por el correo ordinario, firmada por Don Santiago Sáez, Rey de Armas y Secretario que fue del Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia [Su biografía AQUÍ] , que en paz descansa, su fecha en Madrid a doce del corriente, en la que se COMUNICA A ESTE AYUNTAMIENTO LA INFAUSTA NOTICIA DEL FALLECIMIENTO DE DICHO EXCMO. SR., en la VENTA DE LOS MONJES, cerca de Villafranca, del Principado de Cataluña, en donde se hallaba de tránsito para la Corte de París, con el fin de RECOBRARSE DE SU GOTA Y DE OTROS ACHAQUES que padecía, y para proporcionar las EXEQUIAS Y SUFRAGIOS que corresponden al verdadero rendimiento y vasallaje que le tributan sus criados como gracia en que se verificó el paternal amor que es notorio ...”» 

Reproducción digital del acta del cabildo celebrado por el Ayuntamiento de Conil, en 21 de enero de 1779, para la lectura de la carta de comunicación del fallecimiento del duque de Medina Sidonia. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Libro Capitular 52, hojas digitalizadas 89-90. 

Siguiendo las instrucciones recibidas, y al igual que cuando falleció su esposa, se recoge, en el siguiente asiento, la relación de las honras fúnebres celebradas el 29 de enero de 1779, en memoria del Duque de Medina Sidonia, describiéndose los oficios religiosos realizados por el clero local y la participación del Ayuntamiento en las solemnes exequias. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Parroquial:

«”Hoy [29 de enero de 1779] por la mañana, ejecutó este Clero HONRAS SOLEMNES por el Excmo. Señor Don Pedro de Alcántara [AlonsoPérez de Guzmán el Bueno [López Pacheco], Duque de Medina Sidonia, con doble suelto en esta Parroquia y Ermitas, desde el día de ayer, que a continuación hasta el Ave María, y repitieron desde el amanecer hasta concluida la Función que se hizo, con asistencia del Ayuntamiento de la Villa, gratis de común consentimiento de dicho Clero, con VIGILIA, MISA CANTADA y RESPONSO <Ne recorderis>, que finalizó con el <Requiescat in pace, Amén>.“» 

[Ambientación] XIV duque de Medina Sidonia. Posa con el collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro y la banda de la Real y Distinguida Orden de Carlos III. Óleo sobre lienzo. Anónimo. Escuela española, siglo XVIII. Fundación Casa Medina Sidonia. Fuente: “El XIV duque de Medina Sidonia y la ciencia veterinaria”, Ángel Salvador Velasco, octubre 2022. 

De nuevo, y en el transcurso de pocos días, en el cabildo celebrado el 1 de febrero de 1779, se da cuenta de un despacho expedido desde Madrid por orden de la Real Casa, por el que se autoriza la toma de posesión de los Estados, Derechos y Jurisdicciones de la Villa por el nuevo Duque de Medina Sidonia, como inmediato sucesor del anterior titular de la Casa. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Municipal:

«”[Cabildo del 1 de febrero de 1779] …Se hace presente un despacho expedido por Don Pedro Fernando Vílchez, del Consejo de S.M., Alcalde de su Real Casa y Corte de Madrid, de fecha doce de enero de mil setecientos setenta y nueve, AUTORIZANDO a Don Manuel Fernández Sánchez, Escribano Público y de Número, a instancia del DUQUE DE ALBA Y DE MEDINA SIDONIA, en quien como INMEDIATO SUCESOR del Excmo. Sr. Don Pedro Alcántara Alonso Pérez de Guzmán, que Santa Gloria halla, han recaído los Estados pertenecientes a su Casa y Mayorazgo, con todos los justos Emolumentos, Derechos, Regalías, Privilegios, en la misma forma que la gozaba, y debió gozar, su predecesor, sobre que SE LE DÉ POSESIÓN DE ELLOS por lo que respecta a esta Villa, su término y jurisdicción, como su Solariego Territorial al NUEVO DUQUE DON JOSÉ ÁLVAREZ DE TOLEDO [Osorio y Gonzaga] [Su biografía AQUÍ..."»

[Ambientación] Retrato del duque de Alba, XV Medina Sidonia, por Francisco de Goya, 1795. Óleo sobre lienzo. Museo del Prado, Madrid. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Histórico Provincial de Cádiz: 

El siguiente protocolo, fechado el 12 de febrero de 1779, recoge el poder otorgado por el nuevo Duque de Medina Sidonia para la administración y cobranza de sus rentas y derechos en la Villa de Conil, así como la posterior delegación de facultades realizada por su tesorero, conforme a las prácticas jurídicas y administrativas de la época. 

«”[12 de febrero de 1779] PODER OTORGADO POR EL DUQUE DE MEDINA SIDONIA. Don José Álvarez de Toledo Alonso de Guzmán el Bueno, Duque de Alba y de Medina Sidonia, Conde de Niebla, OTORGÓ, ante el Escribano de Número en la Villa de Madrid el dieciocho de enero de mil setecientos setenta y nueve, Manuel Fernández Sánchez, que lo firma y signa, que DOY TODO MI PODER CUMPLIDO, ESPECIAL GENERAL Y BASTANTE, el que se requiere y es necesario, a favor de Don Bartolomé Arrafán y Valdés, Tesorero de las Rentas de S.E. en la Villa de Conil, Torre de Guzmán, para que en mi nombre, perciba y cobre judicial y extrajudicialmente, todas y cualesquiera cantidades, de mis granos, semillas, rentas, derechos, alcabalas, penas de Cámara y Tributos que me pertenecen, como SUCESOR en los Estados y Mayorazgos de Medina Sidonia y Condado de Niebla, y me deben contribuir todo censo de personas, Concejos y Comunidades, por todas razones y de lo que percibiere y cobrase pueda; DAR Y OTORGAR recibos, cartas de pago, finiquitos y los demás instrumentos que le fueren pedidos … los APRUEBO Y RATIFICO … y le CONFIERO EL PODER, sin limitación alguna, y si en la razón de la cobranza y defensa de todos mis pleitos, causas y negocios Civiles y Criminales, fuere necesario poderes en juicios, lo puede otorgar ante cualquiera Señores, Fuerzas, Justicias y Tribunales Eclesiásticos y Seculares … y a la VALICIÓN Y FIRMEZA, me obligo con mis bienes y tentas, muebles y raíces, habidos y por haber, y para su cumplimiento doy poder a las Justicias …

En Conil el doce de febrero de mil setecientos setenta y nueve, ante el Escribano Pedro Alto, y en virtud del Poder otorgado (ver texto anterior), Yo, Don Bartolomé Arrafán y Valdés, vecino de esta Villa, Tesorero Recaudador de las Rentas, que en ella tiene y goza el Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia y de Alba y Conde de Niebla, OTORGO que doy el Poder que se requiere en cuanto a Pleitos a Don Andrés Antonio de la Flor, vecino de Conil ...”». 

[Ambientación] Jardines del Palacio de los Guzmanes en Sanlúcar de Barrameda. Fundación Casa Medina Sidonia. Fuente: “Diario de Cádiz”,Ana Cristina Ruiz, 9 noviembre 2023. 

Y, para terminar, el documento que sigue da cuenta de la entrega de una importante cantidad de dinero por parte del recién nombrado Duque de Medina Sidonia, destinada al Clero de la Villa para la celebración de más de un centenar de misas aplicadas por el alma de su predecesor, como muestra de piedad y continuidad en las obligaciones espirituales de la Casa. 

Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, Archivo Parroquial:

«”[13 de febrero de 1779] Don Bartolomé Arrafán y Valdés, Tesorero en Conil de las Rentas de la Casa de Medina Sidonia, ENTREGÓ en esta Colecturía QUINIENTOS REALES VELLÓN, para que se distribuyesen entre los Sacerdotes de este Clero y por ellos se aplicasen CIENTO VEINTICINCO MISAS a CUATRO REALES por cada una, por el Alma del Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia.“» 

*** FuentesArchivo Histórico Municipal. Libro Capitular 52, hojas digitalizadas 89-90, 21 de enero de 1779; y 91-93, del 1 de febrero de 1779. // Archivo Parroquial Santa Catalina, 29 de enero, y 13 de febrero de 1779. // Archivo Histórico Provincial de Cádiz, Legajo 133, Conil, folio 16, 12 de febrero de 1779. // Transcripciones libres de Antonio Martínez Corderosegún las notas apuntadas en sus fichas, custodiadas en este último Archivo; y de Rafael Coca López. AgradecimientosIsabel González Ramírez, responsable Archivo Histórico Municipal; Yelman Francisco Solórzano Bustamante, Párroco de Conil de la Frontera.  

martes, 28 de abril de 2026

“CONIL, SU HISTORIA EN PIEDRA”, 2007, por ANTONIO MORILLO CRESPO(*). [2/3].

[CONTINUACIÓN del 18 abril 2026]

Tercera, existe una pugna o debate entre CONSERVACIÓN e INNOVACIÓN, o entre historicistas y modernistas. Para entenderlo, o conservar CONIL a semejanza de todo su antiguo casco histórico o lanzarse a todo lo moderno e innovador. Creo sinceramente que ni lo uno ni lo otro. Es mejor CONSERVAR LO ANTIGUO y que el resto, las crecidas, sean modernas pero RESPETUOSAS CON LO ANTIGUO, sobre todo en perspectivas y en color, para mantener la configuración del pueblo y su idiosincrasia. Eso de alegar, cuando se construye un edificio modernista en el centro viejo del pueblo, que es como el Centro Pompidou de París o el Guggenheim de Bilbao, es pasarse. Y en todo caso no hay que ser tan orgulloso ni pretencioso para querer enmendar la plana a tantas generaciones que poco a poco, siglo a siglo, han ido construyendo el pueblo a la manera de como se forma un cristal en las profundidades de una cueva, con los minerales y el agua que pululan en sus profundidades, la concentración y la calma que da el tiempo.

Hay que comprender que toda arquitectura tradicional tiene sus razones y no es mero capricho de nuestros abuelos. Por ejemplo, el COLOR BLANCO es propio de nuestro entorno y característico, porque el blanco protege más del Sol y de las calores. De ahí l”os pueblos blancos de Andalucía”. Razón de más, si cabe, para no usar el rojo en las lechadas de las azoteas, costumbre incomprensible que se está extendiendo últimamente en demasía, so pretexto de que el rojo es mejor (????). O el negro de los cables de luz y teléfono, que tan chocantes son y que justifican diciendo que así la corriente eléctrica se propaga mejor (también ????). Así que blanco para nuestra latitud y ya, por Sevilla, empiecen los ocres y por Castilla y el Norte la piedra, el ladrillo visto y los adustos grises.

[Ambientación, no incluida en el artículo original] Vista aérea de CONIL, entre 1962 y 1968, antes de la “explosión” turística. Con ojos del presente aún se siguen identificando edificios y lugares. Fuente: Colección Juan Bermúdez RamosScard Bermos (retocada del original). 

Viajemos, viajemos y veremos como LOS PUEBLOS Y CIUDADES CULTOS PROTEGEN SUS RECINTOS HISTÓRICOS y los reconstruyen incluso después de los estragos de las guerras. Y afortunadamente, también en España, y al mismo tiempo se reivindican restaurando las antiguas reliquias del pasado, templos, mansiones, castillos, murallas, … Es incomprensible querer uniformar toda la Tierra, todas las ciudades en todos los países, con los mismos edificios. Que una calle sea igual en Singapur, Filadelfia, Leningrado, Caracas o Cádiz, todas clonadas, ES UNA BARBARIDAD Y UNA SIMPLEZA. Es vestir a toda la humanidad con la vulgaridad (común o general, que no tiene especial particular, que carece de novedad e importancia arquitectónica), como por ejemplo la Avenida Ana de Villa, a la entrada de Cádiz, que en todas partes existe una igual.

Distinguiría en CONIL tres apartado, mejor cuatro. Uno, el CASCO ANTIGUO, las calles que estarían dentro de su recinto amurallado y las que se añadieron a sus lienzos posteriormente. PUEBLO HUMILDE, sin grandes palacios, ni mansiones, pero con un encanto y singularidad maravillosa. Segundo, las gemaciones habidas alrededor de este núcleo, construcciones, a go gó, crecidas al amparo de la ANARQUÍA y como consecuencia de la necesidad de una vivienda, para quienes habían vivido en la degradante y humillante estrechez de un cuartito con servicio de cocina y retrete común con otros vecinos en el patio. 

[Ambientación, no incluida en el artículo original] Apartamentos en la Atalaya, sobre la Hijuela de Lojo. Fuente: Captura de pantalla Google Maps, con imágenes de noviembre de 2024. 

Tercero, el enjambre de APARTAMENTOS, BLOQUES, CHALETS ADOSADOS y compañía que van rodeando y abrazando a la población. Por último, y cuarto, los edificios singulares, reseña de su historia y de su cultura.

Como es lógico, aquí sí que habría que ser técnico ad hoc, para poder realizar un estudio serio, profundo y pormenorizado. Pero no obsta para que, a guisa de como si fuera un turista que pasea, discurre, contempla y fotografía sus calles, diga a mi acompañante, el papel, lo que se me ocurre.

El CONIL ANTIGUO CONSERVA POCO, pero conserva en algunas casas sus gracias y el bello intríngulis de nuestra arquitectura tradicional. Sus ventanas, medida por varas, sus puertas, sus patios, sus graciosos arcos, sus patinillos … Es cuestión de que SUS PROPIOS MORADORES se den cuenta y se sensibilicen de lo que tienen. Y no osen tirar unos arcos de piedra y corredor con vigas de madera y alfarjías, para sustituirlos con un forjado de vigas de hormigón. Es como si un vecino le cambia a un vendedor o anticuario callejero (que no ha sido la primera vez que ha ocurrido) un viejo lienzo heredado de su bisabuelo por una moderna litografía de la Virgen de Lourdes de plástico y con purpurinas. Nadie nace sabiendo y un conileño, por razón de oficio, puede ser un lince, un sabio para pescar sardinas de media playa, como mi inolvidable amigo Bartolo y, en algún caso, no saber leer y por ende entender cuánto vale el viejo pozo de cal de su patio. Será cuestión de quien proceda, que todo no va a ser enseñar inglés, gramática y flamenco. 

(*) Sobre el autor. Antonio Morillo Crespo (Vejer de la Frontera, 2 agosto 1934).- Farmacéutico y político español de la Unión de Centro Democrático. Fue alcalde de Vejer de la Frontera desde el 19 de abril de 1979 al 15 de junio de 1991, y Diputado del Congreso desde el 19 de abril de 1979 al 28 de octubre de 1982, formando parte del grupo de los primeros diputados por la provincia de Cádiz, elegidos democráticamente tras la dictadura franquista. Es viudo de Dª María Cruz Andújar Barbarena y padre de seis hijos. Se licenció en Farmacia y realizó ampliación de estudios de Biología en la Universidad de Granada, además de contar con estudios de Humanidades y Filosofía. Posteriormente ganó la oposición de Inspector Farmacéutico Titular. Colaborador del Centro de Investigaciones Científicas de Zaidín en Granada. 

Fotografía de Antonio Morillo Crespo, ficha personal. Fuente: Congreso de los Diputados. 

Ha escrito, y lo sigue haciendo, numerosos artículos para el “Diario de Cádiz” y varios libros: “Vejer de la Frontera y su comarca: aportaciones a su historia”, “Los Caños de Meca, historia y sueños”; “Historias de Vejer” (varios tomos); “Alonso Chirinos”; “Historias de Vejer antiguo”; “Unas familias vejeriegas”; “El siglo de Juan Relinque”; … Fue testigo del golpe de Estado en el Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981. Medalla de Honor del Consejo Andaluz de Colegios Farmacéuticos (2006), Hijo Predilecto de Vejer de la Frontera (2011) y Premio Honorífico “Juan Relinque” (2025). Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

[CONTINUARÁ, y terminará, el próximo 8 mayo 2.026]

*** Fuente: Boletín «LA LAJA», Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil. Número 8, abril 2007, p.p. 4-8.  

lunes, 27 de abril de 2026

ACCIDENTE AÉREO (1930).

A similitud con CONIL, el pueblo de Astillero (Cantabria), con una diferencia de ocho años, también perdía a uno de sus hijos en un accidente aéreo, y los dos con una edad muy parecida, 28 y 29 años de edad, pero este último reunió más dramatismo, ya que al caer en la mar, muy cerca de aquí, su cuerpo nunca fue recuperado. El piloto aviador se llamaba Gerardo Vela Sáez; el nuestro, capitán Ignacio Pérez Moreno.

Foto del libro Retablo Aeronáutica de Cantabria, de Emilio Herrera AlonsoGerardo Vela en el centro. Fuente: “astillero-guarnizo.blogspot.com”, 16 febrero 2018.

Transcripción:

«” COMANDANCIA DE MARINA. / El Ayudante de Marina de CONIL comunica a esta Comandancia de Marina [Cádiz], que el patrón del falucho <Isaac Peral> entregó en aquella Ayudantía cinco sacas de correspondencia, cuatro llenas y una vacía. / El teniente jefe de la posta de Carabineros de la villa de ZAHARA entregó también en la Ayudantía de CONIL, una cartera de hule, conteniendo un cuaderno de aeronave y un diario de navegación, pertenecientes a una aeronave comercial que señala con la AERONÁUTICA 17, diario de navegación 38, matrícula MC-Acbet, motor 1, marca <Fiat>, potencia 300HP; una marca <Ratier>, constructor Jorge Larin; peso de la aeronave, 300 kilogramos, vacío; número del motor, 12641. Ambos cuadernos legalizados por la Dirección General de Navegación y Transporte. / Parece ser que se trata de un avión postal de la línea de Sevilla a Larache, que ha desaparecido en estos últimos días de temporal y que venía pilotado por el suboficial señor Vela, del que hasta ahora no se tiene noticias. / Se han cursado telegramas a la Dirección General de Aeronáutica por las noticias que pueda haber. “» 

Recorte de la noticia publicada el 9 de junio de 1930. Fuente: EL NOTICIERO GADITANO: diario de información y de intervención política”. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura. 

Fuente: EL NOTICIERO GADITANO: diario de información y de intervención política”. Año XII, Núm. 4428, 9 junio 1930. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura. 

De un blog montañés, de Ricardo Vega Usle, se puede extraer datos personales del malogrado aviador:

«” En junio de 1930, el periódico <El Cantábrico> publicó la noticia de la desaparición del piloto aviador Gerardo Vela, cuya noticia causó penosa impresión en el pueblo de Astillero, donde él había nacido y era muy querido. / Afortunadamente, los familiares del joven suboficial aviador habían recibido un telegrama y en el cual decía <Gerardo Vela. Astillero. Pereció su hijo>. / Había nacido en 1900, en Astillero y contaba en estas fechas veintinueve años de edad. / Desde muy joven demostró grandes aficiones a la profesión aviadora y en temprana edad se trasladó a San Sebastián, donde, después de grandes gestiones, logró volar en un aparato tripulado por aviadores civiles. Esto aumentó aquellas aficiones y en el año 1921, al entrar en quintas solicitó el ingreso en el Cuerpo de Aviación Militar, en el que fue admitido, obteniendo a los dos años el título de Mecánico de Aviación, y poco tiempo después los de Piloto Internacional y de Aviación Militar Española. / Su amor al estudio y su entusiasmo por la profesión le hicieron obtener obtener rápidos ascensos, pues hacía dos años ostentaba en sus bocamangas las divisas de suboficial de Aviación, y en breve ostentaría la estrella de alférez. / Toda su carrera la había hecho en nueve años escasos. / Estuvo dos campañas de África, y asistió al desembarco de Alhucemas, donde se comportó notablemente, y por ello fue recompensado con la Cruz de María Cristina, habiendo obtenido diferentes condecoraciones. / 

El aviador montañés Gerardo Vela, que ha desaparecido en un vuelo de Larache a Sevilla. Fuente: “EL CANTÁBRICO: diario de la mañana”, Año XXXVI, Número 12824, domingo, 8 de junio de 1930. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura. 

En su última campaña de Marruecos, dejó constancia de su habilidad y su valor, al acabar aquélla pasó a situación de <supernumerario> e ingresó en la Compañía Española de Tráfico Aéreo CETA) para formar parte de su plantilla de pilotos. / En uno de sus vuelos en África, por avería en el motor, se vio precisado a tomar tierra en territorio enemigo, entre Zagarin y Yebel Ornika, y con gran serenidad y pericia logró burlar al enemigo y ponerse a salvo. / En 1929, en viaje a Cabo Juby, con la escuadrilla del teniente coronel Camacho, se vio obligado a aterrizar por avería, sin grandes desperfectos en el aparato. / Prestó sus servicios como piloto aviador en la compañía que hacía el servicio entre Sevilla y Larache, con otro aviador montañés, el piloto señor Cayón. / La última noticia recibida fue la de su hermano, del telegrama recibido que decía: <Aunque no oficial la noticia, se dice que está en Alcázargerez, comunicaré noticias. Cayón la noticia, se dice que está en Alcazargerer. Comunicaré noticias.- Cayón>. / La desaparición del piloto aviador don Gerardo Vela fue el comentario obligado en el pueblo, donde él había nacido y donde residía su familia. / Todos los convecinos se preguntaban: ¿será posible, que la fatalidad persiga a los aviadores de nuestro pueblo? Porque hacía pocos años, otro piloto aviador astillerense, Zenón Macías, fue víctima de un accidente de avión en Cuatro Vientos al realizar pruebas de un aparato. /

Ruta seguida por el aviador piloto: salida Larache, accidente próximo CONIL, llegada prevista Sevilla. Fuente: Captura pantalla Google Maps, Rafael Coca López

El 4 de junio de 1930, con mal tiempo en el Estrecho -nubes bajas, fuerte viento racheado, lluvia y mala visibilidad- consciente de la importancia de la puntualidad del correo aéreo, que en aquellos años trataba de abrirse camino y consolidarse, despegó del aeródromo de Auamara, en Larache, con destino al sevillano del Tablada, pilotando un biplano, postal, De Havilland DH- 9C. / Nunca llegó a su destino, ni se encontró su cuerpo, aunque sí se recogió del mar en aguas de Barbate, una saca de la correspondencia que transportaba. / El reconocido aviador, Joaquín Cayón, que unía gran amistad con Vela, hizo grandes esfuerzos para encontrar algún indicio del avión desaparecido, trasteando a lo largo de la ruta que recorrió en ambas direcciones. No obtuvo ningún resultado positivo. / El 9 de junio, el padre del piloto, don Gerardo Vela, salió esa tarde para Sevilla, para tener noticias de la desaparición de su hijo. / A finales de junio, sus padres regresaban a Astillero procedentes de Sevilla y ya con la noticia de la desaparición de su hijo en el vuelo de Larache a Sevilla y solamente quedaba por llegar al hallazgo del cadáver del malogrado aviador. / Por desgracia para la familia, nunca pudieron conseguirlo, pero siempre quedó en el recuerdo y memoria en su pueblo. / 

DH-9 De Havilland, en el Aeropuerto de Auamara, Larache. Fuente: “larache-historia.blogspot.com”, Houssam Kelai, 17 noviembre 2009. 

El joven sargento piloto y aviador astillerense, Gerardo Vela, por 1926 prestaba sus servicios en en el aeródromo de Cuatro Vientos. / Era primo del malogrado Florentino Vela. / Había conseguido con constancia y laboriosidad, obtener en el servicio militar lo que era un sueño cuando era niño: los títulos de Piloto Internacional y de Mecánico Aviador. / Cuando apenas contaba quince años y se hallaba en los antiguos talleres de Lavín, como aprendiz, ya expresaba su afición a la aviación y con un amigo, se propuso construir, en pequeño, un aeroplano, que dados sus escasos conocimientos en mecánica, no pudo llegar a construirse. / Pasó algún tiempo, y los éxitos obtenidos por aviadores montañeses, le aumentaron las aspiraciones del futuro piloto; pero cuando le ocurrió a su primo Florentino la desgracia en el atrevido viaje Madrid-Santander, los padres de Gerardo le prohibieron hasta hablar de lo que aquéllos consideraban descabellados propósitos. / El joven Vela, seguía con sus intenciones de volar, y aprovechando la ocasión de haberse declarado en los talleres de Astillero, el año 21, una huelga, marchó a San Sebastián a buscar trabajo, y allí pudo ver realizado sus anhelos, puesto que consiguió atravesar los espacios en aeroplano. / Quedó encantado del vuelo aéreo e hizo firmes propósitos de hacerse aviador. / Ingresa en el servicio militar y, persistente en su idea, logra después de diez meses, el título de Mecánico Aviador, y hace diferentes vuelos como observador y mecánico. / Posteriormente obtiene los empleos de cabo y de sargento. / Tras oposiciones consigue ingresar en la Escuela de Aviación, y, transcurridos dos años de estudios y pruebas, se le concede el título de Piloto Aviador Internacional. / Durante el tiempo de pruebas, no había tenido ningún accidente de importancia; sólo tuvo tres cabotajes, uno de ellos por parada de motor, encima de un pinar, cabotajes que consigue vencer sin detrimento alguno. “»

Fuente: “astillero-guarnizo.blogspot.com”, Ricardo Vega Usle, 22 febrero 2018. 

Crónica de un periódica paisano del aviador desaparecido. Fuente: “EL CANTÁBRICO: diario de la mañana”, Año XXXVI, Número 12824, domingo, 8 de junio de 1930. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura.  

14/36. “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR”, por LUIS BRICEÑO.

MAL QUE SE RESUELVE EN BIEN . «”Ya lo dice el conocido aforismo popular que reza que no hay mal que por bien no venga. El incidente pr...