miércoles, 14 de octubre de 2026

NAUFRAGIOS EN EL LITORAL DE CONIL, 70: VAPOR “MARQUÉS DE LA VICTORIA” (1860).

En enero de 1860, en plena movilización militar de la llamada Primera Guerra de África (1859-1860), la prensa nacional recogió con atención cualquier incidente relacionado con el transporte de tropas hacia el norte de Marruecos. Este conflicto, librado entre España y el sultanato marroquí durante el reinado de Isabel II, respondió a las tensiones fronterizas en torno a Ceuta y derivó en una importante campaña militar que exigió el traslado continuo de soldados, pertrechos y material desde puertos peninsulares, especialmente desde Cádiz y Algeciras. En ese contexto, los vapores de guerra y transporte desempeñaron un papel esencial en la logística bélica, al permitir el rápido movimiento de unidades militares hacia el teatro de operaciones africano.

Dentro de ese marco se sitúan las noticias publicadas los días 7 y 8 de enero de 1860 sobre el vapor <Marqués de la Victoria>, buque que conducía al primer batallón del regimiento de Iberia. Las primeras informaciones, difundidas con tono alarmista, apuntaban a que la nave había varado en la playa de CONIL, lo que generó preocupación inmediata y motivó la salida de otros buques para prestarle auxilio. Sin embargo, las noticias posteriores matizaron lo sucedido: no se trató de un naufragio ni de una varada grave en la costa, sino de una avería mecánica —la rotura de una pieza del pistón— que obligó al vapor a fondear frente a la Laja de CONIL mientras esperaba remolque desde Cádiz.

El episodio refleja, por un lado, la importancia estratégica del litoral gaditano como corredor marítimo hacia África durante la campaña de 1859-1860 y, por otro, la vulnerabilidad de la navegación a vapor en una época en la que las averías técnicas podían alterar los movimientos militares. Asimismo, pone de relieve la presencia de CONIL en una ruta naval de primer orden, convirtiendo sus aguas y su playa en escenario accidental de un suceso ligado directamente a uno de los principales conflictos exteriores de la España del siglo XIX. 

El vapor mercante <Marqués de la Victoria>. Colección del Museo Naval de Madrid.

«”Se habla de otra desgracia ocurrida al vapor <Marqués de la Victoria>, que salió de Cádiz hace dos días conduciendo al primer batallón de Iberia. Supónese que este buque ha varado en la playa de CONIL, y se añade que ha salido el <Lepanto> para darle auxilio.”» Fuente: “EL DÍA: gaceta política independiente”, núm. 357, sábado 7 de enero de 1860. Hemeroteca digital, BNE. 

“En Cádiz han circulado algunas especiotas sobre el vapor de guerra <Marqués de la Victoria> que conducía al regimiento de Iberia. / Parece que lo único que ha sucedido fue faltarle una pieza del pistón, por lo cual se inutilizó la máquina. Tuvo precisión de fondear en el PLACER POR FUERA DE LAJA DE CONIL. Mandó a la cañonera que llevaba de remolque a avisar a Cádiz. Inmediatamente salió para CONIL el vapor <Vulcano> para darle remolque. / No ha tenido el <Marqués de la Victoria> la menor exposición, como se ha dicho y repetido.”» Fuente: “EL DIARIO ESPAÑOL: político y literario”, año IX, núm. 2331, Domingo 8 de enero de 1860. Hemeroteca digital, BNE. 

[Ambientación] Guerra de África. Año 1860. Escuadra española delante de Ceuta. Dibujo de Rico. Fuente: “alamy.com”. 

Construcción e historial del <Marqués de la Victoria> gracias a la web “todoavante.es”:

«”Era el vapor mercante británico <Taurus>, de la compañía Cunard, construido en Dumbarton por la empresa William Denny & Brothers. Botado el 21 de febrero de 1853. / Comprado en Liverpool el 28 de mayo de 1859, junto a su gemelo <Tenerife>, que sería rebautizado como <Patiño>. Costó 558068,25 pesetas [3354,00 euros]. / Formaban parte de un grupo de 7 transportes adquiridos en Gran Bretaña en 1859 por el Brigadier de ingenieros de la Armada Don Trinidad García de Quesada, a los que se unirían otros dos comprados por el Ministerio de Ultramar y destinados al servicio de correos entre Manila y Hong Kong, los llamados <Malaspina> y <Don Antonio de Escaño>. Por una Real Orden de 2 de julio de 1859 se repuso el nombre de <Marqués de la Victoria>. // Prestó servicios en la Península, en la guerra del Pacífico y en el apostadero de Filipinas. / Durante las operaciones de la guerra de África, en 1859 y 1860, estuvo al mando del teniente de navío Don Antonio Franco y Lago, sirviendo como buque del transporte de tropas y pertrechos. / Acompañó a la fragata <Numancia> en la travesía del océano Pacífico, incorporándose ambos buques a la escuadra de Pareja el 5 de mayo de 1865. Tomó parte en varias operaciones de la guerra del Pacífico, al mando del teniente de navío Don Francisco Castellanos. / Después del combate de El Callao, el 2 de mayo de 1866, formó parte de la expedición que partió rumbo a Las Filipinas con las fragatas <Numancia> y <Berenguela>, la corbeta <Vencedora> y otros dos vapores. Llegaron a Manila el 8 de septiembre. Quedó destinado a las fuerzas navales del apostadero de Manila. / En 1876 tomó parte en la expedición a Joló, al mando del teniente navío de primera Don Fidel Borrajo y Montenegro. Fue dado de baja en 1880. Quedando fondeado en Súbic, como pontón para hasta su baja definitiva en mayo de 1864.” Fuente: “Historia Naval de España”; <todoavante.es>. 

*** Fuente: Hemeroteca digital, Biblioteca Nacional de España.  

martes, 13 de octubre de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “BENDICIÓN DEL NUEVO CEMENTERIO” (1.956).

MAÑANA SE CUMPLE EL 70º ANIVERSARIO DE LA BENDICIÓN DEL NUEVO CEMENTERIO PARROQUIAL. Ello justifica la edición de esta entrada.

Entre la documentación conservada en el Archivo Parroquial Santa Catalina destaca el acta de bendición del nuevo cementerio parroquial, un documento de notable interés histórico que deja constancia de la inauguración y consagración litúrgica del recinto destinado a enterramientos. La ceremonia tuvo lugar el 14 de octubre de 1956 y fue presidida por el obispo de Cádiz-Ceuta, Tomás Gutiérrez Díez [1], conforme a las prescripciones del Ritual Romano [2]. El acta, redactada por el párroco [3] y suscrita por las principales autoridades civiles y eclesiásticas presentes, certifica tanto la bendición del camposanto como sus características, ubicación y régimen de conservación documental, al disponerse la expedición de dos ejemplares, uno para el Archivo Parroquial y otro para el Archivo Episcopal. A continuación se ofrece la transcripción íntegra del documento, respetando su contenido y señalando entre corchetes las anotaciones descriptivas necesarias para facilitar su lectura.

[Ambientación] Fachada principal y entrada del Cementerio Santa Catalina, en 2024. Fuente: Diego Gallardo Chaves. 

[Transcripción libre de Rafael Coca López:]

«”ACTA DE BENDICIÓN DEL NUEVO CEMENTERIO PARROQUIAL. / En la Villa de Conil de la Frontera, a catorce de octubre de mil novecientos cincuenta y seis, EL Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Cádiz-Ceuta, Dr. Don Tomás Gutiérrez Díez, BENDIJO según las ceremonias del Ritual Romano, el NUEVO CEMENTERIO DE ESTA PARROQUIA, propiedad de la misma, situado en el lugar llamado de “LAS ÁNIMAS”, a una distancia aproximada de ochocientos metros desde la última casa del pueblo y de un área de dos mil novecientos metros cuadrados. Fueron testigos, entre otros muchos, Don José M.ª Flores Suero, Alcalde Presidente del Iltre. Ayuntamiento, Don Joaquín Pérez Moreno, Juez de Paz, Don Blas Medina Ramírez, todos los cuales firman la presente, de la cual se hacen dos ejemplares idénticos, uno para conservarlo en el Archivo de la Parroquia, y otro con destino al Archivo Episcopal, de lo cual yo el párroco doy fe. [Aparecen dos sellos en tinta azul, uno circular, del Obispado, y otro ovalado, de la Parroquia Santa Catalina. / luego las firmas encabezadas por las del Obispo y del Alcalde, y a continuación las de los testigos y Párroco:] Tomás, Obispo de Cádiz-Ceuta; José M.ª Flores [ilegible]; Joaquín Pérez; Blas Molina; Sebastián González.”»

Documento transcrito, de fecha 14 de octubre de 1956, y motivo de esta entrada. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. Carpeta Misceláneas. Rafael Coca López, 20 abril 2026. 

NOTAS del transcriptor: [1]  Tomás Gutiérrez Díez (Villanueva de la Peña, Palencia, 5 marzo 1878 – Cádiz, 2 abril 1964) fue un obispo católico español. Fue obispo de Osma (1935-1943) y obispo de Cádiz y Ceuta (1943-1964), Durante los años en los que estuvo al frente de la diócesis de Cádiz-Ceuta, fue un claro exponente de los intentos de recristianización de la sociedad española acometidos durante los años de esplendor del nacionalcatolicismo: dejó once nuevas parroquias,​contribuyó a la catolización de la enseñanza, potenció a la Acción Católica sometida a los intereses de la jerarquía, organizó las misiones, especialmente en las zonas rurales y realizó campañas de moralización de la vida cotidiana de los fieles. Además, tramitó y gestionó la documentación recibida desde la Vicaria General de Ceuta, de las autoridades civiles y militares en el proceso de la Coronación Canónica de Santa María de África, que confirmó el Papa Pío XII, y cuya celebración se realizó el día 10 de noviembre de 1946,​presidida por el cardenal Amleto Giovanni Cicognani. La Santa Sede le nombró un Obispo coadjutor Antonio Añoveros Ataún (1954), que le sustituyó en el momento de su fallecimiento. Biografía. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.   //   [2]La bendición de un cementerio en esa época, seguía el rito solemne del Rituale Romanum tradicional en latín. El obispo (o un sacerdote delegado) llegaba al camposanto, realizaba una procesión, cantaba las Letanías de los Santos, bendecía una Cruz central y asperjaba todo el perímetro con agua bendita mientras se cantaba el salmo 50 (51) Miserere. Fuente: Liturgia Papal.  //  [3] Lo era el presbítero y cura ecónomo Sebastián González Araújo. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. 

[Ambientación] El Obispo de Cádiz y Ceuta, Tomás Gutiérrez Díaz (1943-1964). Fuente: “hoaccadizyceuta.blogspot punto com”. 

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, Carpeta Misceláneas; transcripción de Rafael Coca López. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera. 

lunes, 12 de octubre de 2026

RELOJES DE SOL EN CONIL, 8 de 8 (1779-2026).

Reloj de sol calle Luxemburgo 101, Urbanización de Roche.

(Desaparecido).

Último de los relojes de sol de los que se tiene constancia, diseñado por Jesús Aguirre Zabala e instalado en la zona ajardinada de su chalet, situado en el número 101 de la calle Luxemburgo de la urbanización Roche.

Localización del reloj de sol en el césped del jardín del chalet de Luxemburgo 101. Fuente: Autor de la fotografía Jesús Aguirre Zabala. “APÉNDICE RELOJES DE SOL MODERNOS. Pedro J. Novella V.24 (240 pp.). 

Se trata de un reloj declinante, orientado 10° al Este, grabado sobre una placa de granito de Sudáfrica. Incorpora líneas de fecha, signos del zodíaco y los puntos cardinales, y fue concebido con una especial dedicatoria a los nietos de su autor.

Detalle de este original reloj de sol sobre una lámina de granito sudafricano. Fuente: Autor de la fotografía Jesús Aguirre Zabala. “APÉNDICE RELOJES DE SOL MODERNOS. Pedro J. Novella V.24 (240 pp.). [Pasada por ChatGPT].

Su montaje tuvo lugar en agosto de 2004. Como ocurre con el resto de los relojes conocidos diseñados por Aguirre, la instalación se realizó durante el periodo estival, aprovechando las vacaciones que el autor pasaba en su residencia de Roche.

Ficha extraída del Inventario de relojes de la AARS. Pedro Novella, 20 febrero 2013 y Fabio Savian, 13 mayo 2022.

Resulta también singular el lema elegido, redactado en castellano en lugar del tradicional latín. La inscripción dice: «QUE EL PASO DEL TIEMPO NO ACORTE, SINO ALARGUE TU FELICIDAD». 

*** Fuentes: Asociación Amigos de los Relojes Sol (AARS). / Reloj Andalusí. / Relojes de Sol, blog de Paquita Vecina Romero. / Pedro J. Novella. / Francisco Jesús Robles, Conil.  

domingo, 11 de octubre de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “BALNEARIO DE AGUAS SULFUROSAS” (1.897).

A finales del siglo XIX, ante una medicina científica aún en desarrollo y la escasez de tratamientos farmacológicos eficaces para enfermedades crónicas, las aguas minero-medicinales se consolidaron como un recurso terapéutico de primer orden. La burguesía y las clases acomodadas acudían a los balnearios no solo por ocio, sino bajo estricta prescripción médica para tratar dolencias de tipo reumatológico, respiratorio, dermatológico o digestivo. La iniciativa para declarar los manantiales del "Arroyo de Olvera y Salinillas" de utilidad pública responde a esta gran demanda y al rigor científico-legal que ya se exigía para certificar las propiedades curativas de las aguas.

El acuerdo refleja la visión estratégica del Ayuntamiento, que detecta de inmediato los ”beneficios que reportaría a la localidad”. En la España de la época, la apertura de un establecimiento balneario transformaba la economía de los municipios: atraía visitantes (los llamados "bañistas"), impulsaba el transporte, mejoraba las infraestructuras locales y dinamizaba sectores como la hostelería, el comercio y la alimentación. Al ceder el derecho de explotación, el municipio buscaba reactivar una riqueza natural que hasta entonces estaba desaprovechada.

Uno de los aspectos más interesantes del texto es el reflejo de la mentalidad de la época respecto a la salud pública y la beneficencia. Aunque el balneario se proyectaba como un negocio privado enfocado a clientes solventes, el Ayuntamiento actúa como garante del bienestar de su comunidad imponiendo dos condiciones sociales cruciales: 1º, acceso bonificado: los vecinos de Conil disfrutarían del servicio a mitad de precio; y, 2º, medicina social: se reservan cuatro estaciones (plazas o turnos de tratamiento) para los "enfermos pobres" de la población. Este último detalle es de un gran valor histórico: en un siglo XIX marcado por profundas desigualdades y la ausencia de un sistema sanitario público universal, la beneficencia —obligada aquí por la vía del acuerdo municipal— era la única vía para que las clases desfavorecidas accedieran a los tratamientos terapéuticos que ofrecían las aguas medicinales. 

[Ambientación] Una imagen muy idealizada de un lujoso balneario en “Arroyo Olvera”. Fuente: Imagen creada por Gemini. 

Transcripción libre de Rafael Coca López:

« Número 51. SESIÓN ORDINARIA DE 2ª CITACIÓN DEL DÍA 20 DE SEPTIEMBRE DE 1897.

En la villa de Conil de la Frontera, a veinte de septiembre de mil ochocientos noventa y siete: Siendo las ocho de la noche, se reunieron en el Salón de Sesiones de las Casas Consistoriales, los Señores de Ayuntamiento cuyos nombres al margen se expresan, al objeto de celebrar esta sesión pública ordinaria de segunda citación, por no haberse reunido número legal de Señores Concejales el sábado anterior, la cual tuvo lugar bajo la presidencia del Señor Alcalde Don Francisco Calderón Alba y por ante mí el Secretario en la forma siguiente:

Reproducción digital del Punto Tercero que se transcribe en esta entrada. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. 

... PUNTO TERCERO.

Dada cuenta de una instancia suscrita por Don Pedro Jiménez Herrero, vecino de Sevilla, solicitando la concesión de este Ayuntamiento para declarar de utilidad pública los manantiales de aguas minero-medicinales que este posee, al sitio ARROYO DE OLVERA y SALINILLAS de este término, y verificado, CONSTRUIR EL ESTABLECIMIENTO BALNEARIO correspondiente; en atención a que no se utiliza por el mismo este derecho, la Corporación, teniendo en cuenta las razones aducidas por el solicitante, y los beneficios que reportaría a la localidad el establecimiento de un balneario, ACUERDA CEDER al expresado Señor este derecho dándole UN AÑO DE PLAZO PARA LA DECLARACIÓN DE UTILIDAD PÚBLICA de dichas aguas, con la expresa condición, de que llegado el momento de abrirse al servicio público, PUEDAN UTILIZARLAS LOS VECINOS DE LA POBLACIÓN A MITAD DE PRECIO, Y TENER A SU DISPOSICIÓN CUATRO ESTACIONES PARA LOS ENFERMOS POBRES DE LA MISMA.”» 

[Ambientación]: Galería de baños, que hipotéticamente podrían utilizar enfermos pobres. Fuente: Imagen creada por Gemini.

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Señores concurrentes: [El Alcalde-Presidente lo era Francisco Calderón Alba] Teniente 1º: Ubaldo López Castro; Teniente 2º: Pedro Rodríguez Calderón; Concejales: Luis Salcedo Alba y Francisco Sánchez Moreno [no asistieron a esta sesión: Pedro Rodríguez Calderón, Pedro Piña Rodríguez, Juan Brenes Alba y Juan Marín Leal y]; Síndico: Juan Moreno Domínguez; Secretario: Nicolás González Muñoz.

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*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Libro de Actas 70-3, f.f. digitalizados 230 y 231, páginas 114 vuelto y 115, papel timbrado 11ª Clase, 2 pesetas, Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre, 1897, póliza de 20 céntimos, matada con sello Ayuntamiento (escudo antiguo). Sesión Ordinaria, número 51, del 20 de septiembre de 1.897. Gentileza Isabel González Ramírez, responsable AHM Conil de la Frontera. 

sábado, 10 de octubre de 2026

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

La historia de Conil de la Frontera está profundamente vinculada a la religiosidad popular y al rico patrimonio artístico que, a lo largo de los siglos, ha dejado una huella imborrable en la villa. La intensa devoción de sus habitantes, manifestada en fiestas, procesiones, cofradías y fundaciones piadosas, favoreció la construcción de templos, ermitas, conventos y hospicios que aún hoy forman parte esencial de su identidad histórica y cultural.

Este fervor religioso no solo impulsó la creación de importantes edificios, sino también la incorporación de valiosas obras de arte sacro, entre las que destacan esculturas, retablos, pinturas y objetos litúrgicos de notable interés. Imágenes tan veneradas como la Virgen de las Virtudes, San Sebastián o Nuestro Padre Jesús Nazareno, junto a piezas procedentes de destacados talleres andaluces y filipinos, reflejan la riqueza artística acumulada por generaciones de conileños.

El presente artículo ofrece un recorrido por algunos de los principales espacios religiosos de la localidad, poniendo de relieve tanto su valor histórico y arquitectónico como el destacado patrimonio artístico que conservan o han albergado a lo largo del tiempo, testimonio de la profunda tradición religiosa que ha caracterizado a Conil desde la Edad Moderna hasta nuestros días. 

Convento de Santa Catalina, 1919. Antiguamente llamado de la Victoria. La construcción fundamental y primitiva es del siglo XVI y de ella es la nave de la iglesia, la sacristía y las escaleras. La portada y campanario son del primer tercio del siglo XVII. El resto del convento fue levantado en 1760. Colección particular Juan Aragón. Conil en la Memoria, 2004. 

“LA ARQUITECTURA RELIGIOSA DE CONIL: reflejo de la religiosidad popular e individual”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de Conil, 2001.

«”La religiosidad popular andaluza como la castellana fue durante la Edad Media poco observante con los sacramentos. En cuanto al bautismo, se debía recibir <lo antes posible>. La confirmación se recibía poco. El Sínodo gaditano de 1591 pide a los curas que amonesten a los padres de familia para que hagan oír misa a sus hijos, criados, esclavos, pastores y guardas de cortijos, recriminando la costumbre de quedarse en casa las hijas por razón de honestidad o las viudas a causa de su estado.

La religiosidad medieval fue una religiosidad festiva. Una de las fiestas más celebrada fue la del Corpus Christi. La Virgen María era quien recogía especialmente la devoción popular en Conil bajo la advocación de las <Virtudes>. También otros santos como San Sebastián, Patrón de la Villa. Fueron muy dados a las procesiones, celebradas de dos tipos diferentes: de rogativas o de acción de gracias.

Lugar especial ocupan en aquella época los cultos relacionados con la muerte y los difuntos. Se difunde la devoción a los Santos Ángeles <para que ellos rueguen por mi alma y la acompañen cuando de este mundo saliere>.

El entierro va acompañado por los clérigos parroquiales, los frailes del Convento de Mínimos, los hermanos de algunas cofradías, o los pobres a los que se manda dar de comer y vestir en dicha fecha. Se ordena la celebración de una, tres, cinco o más misas de cuerpo presente, otras nueve durante los días contiguos al entierro y nueve más al año. Los entierros se llevaban a cabo en la Parroquia, en el Convento o en el hospital de la Misericordia.

Iglesia y conventos, de forma general, concertaban con personas pudientes o cofradías  la construcción de capillas, sobre las que adquirían el patronazgo. Estas vinculaciones fueron numerosas a lo largo de estos siglos, costeando gran parte de las construcciones y mejoras de los edificios religiosos. Todo era válido para que las clases privilegiadas poseyeran una capilla o un altar, ya que ello significaba contar con una sepultura en lugar privilegiado de los templos. La obsesión por la salvación eterna quedo reflejada en los testamentos donde se pretendía arreglar cuentas con el <Altísimo Dios Nuestro Señor>, disponiéndose numerosas misas y cargas piadosas para <poner el alma en el camino de la salvación>.

Las cofradías y hermandades alcanzaron un gran desarrollo durante estos siglos. Con sus actividades contribuyeron a incrementar el patrimonio artístico de Conil.

Desde mediados del siglo XVI, la iglesia como institución experimenta una gran renovación, incrementándose el sentido religioso y jugando un papel fundamental en la vida de los pueblos. Aumentan de número los conventos, se erigen nuevas parroquias y se fundan los hospicios y hospitales.

Como consecuencia de esta forma de pensar y ver la vida y como signos externos de la fe popular, a lo largo de los siglos XVI, XVII, y XVIII, se fueron construyendo una serie de edificios de carácter religioso y hospitalario de los que podemos destacar los siguientes: 

Capilla del Espíritu Santo. Fuente: “PATRIMONIO CULTURAL DE CONIL DE LA FRONTERA”, ANTONIO SANTOS GARCÍA, FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA, ANTONIO MUÑOZ RODRÍGUEZ, CARLOS ROMERO VALIENTE; Edita: G.D.R. Litoral de la Janda. 2007; pág. 45. 

ERMITA DEL ESPÍRITU SANTO

Fue fundada y construida por los esposos Antón Manuel y Leonor Gil en el año 1586. Para <mayor gloria de Dios, alivio de sus conciencias y descanso de sus cuerpos>.

El lugar donde se encuentra construida la capilla fue donado a Antón Manuel, regidor del ayuntamiento y capitán de milicias, por el duque de Medina Sidonia. En dicho solar estuvo la primera torre atalaya que los duques levantaron para auxilio de las almadrabas. En esta capilla se da culto a la Virgen del Carmen de gran devoción por las gentes del mar, pescadores y marineros.

Un inventario de 1900 nos dice que se componía la ermita de una nave con bóveda de medio cañón, sacristía, patio y habitaciones de la santera. Su altar lo presidia un lienzo de la Inmaculada. Durante gran parte del presente siglo estuvo esta capilla en un estado de gran abandono, sin culto y dedicada a otras funciones como alojamiento de tropas después de la Guerra Civil. Fue restaurada en los años sesenta. Su campana, aunque cascada, está fechada en 1632, siendo la más antigua de todas las iglesias de la Villa. 

[Ambientación; imagen no incluida en el artículo original] Jardines e iglesia de Santa Catalina, hacia 1962. Colección particular José Guerrero. “Conil en la Memoria II”, p. 23, 2007. 

IGLESIA MAYOR DE SANTA CATALINA

Cerrada al culto y en lamentable estado de ruina, esta iglesia, antigua parroquia, preside la plaza y jardines de su nombre. Desde el siglo XV, construcción de la primera iglesia hasta el edificio actual, son muchas las obras y construcciones realizadas. El párroco Francisco de Paula Fernández-Caro emprendió en 1886 las obras que configuraron la actual iglesia. Estas obras duraron seis años y la remodelación alcanzó a todo lo existente del edificio anterior, levantando todo lo conservado del edificio anterior, prácticamente desde los cimientos. Los planos y la obra se deben al chiclanero Don Juan Bautista Olivares, arquitecto municipal de Cádiz en aquella época, el cual se ofreció de forma gratuita. Antes de finalizar las obras marchó a Buenos Aires por problemas de salud. Quedó al frente de la obra el Padre Caro y el maestro aparejador Don Cayetano Cano, vecino de Chiclana.

El resultado fue un edificio de respetables dimensiones, de estilo arquitectónico poco definido, mezcla de neogótico y neomudejar, fruto de la corriente eclecticista de la época y preludio del modernismo que se acercaba.

Terminaron las obras el día 4 de agosto de 1891 en cuya noche se hizo bendición de la nueva iglesia por el Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo de la Diócesis Don Vicente Calvo y Valero. El ayuntamiento nombró al Padre Caro hijo adoptivo y predilecto, dedicándole una calle en la población, inmediatamente al nuevo edificio parroquial.

Pronto presentó la nueva obra problemas estructurales debido a la poca consistencia del terreno, dando lugar a reparaciones costosas que llevaron a cerrar el edificio al culto en el año 1930. Permaneció en espera de ser restaurado hasta el día de hoy, siendo su estado actual de ruina fruto del abandono y desidia de todos y no consecuencia directa de problemas en la construcción.

Su antiguo contenido en obras de arte, pinturas y esculturas, se encuentran hoy repartidas por otras iglesias de la población y la imagen de su titular, Santa Catalina, patrona de la Villa, preside hoy una capilla del Convento de la Victoria, actual parroquia.

Hay que reseñar también que el altar que presidía la capilla del Sagrario, fundada por Don Pedro González-Manuel y Doña Ana de Amar en 1615, es el altar  mayor que hoy preside la capilla del hospicio de la Misericordia. 

[Ambientación; imagen no incluida en el artículo original] Conjunto actual Parroquia de Santa Catalina y Ayuntamiento, 2019, ex Convento de la Victoria. Fuente: Colección Juan Bermúdez Ramos, Scard Bermos. 

EL CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DE LAS VIRTUDES

Según Pedro de Medina, cronista de la Casa Ducal de Medina Sidonia, escribía en 1561: <Había en Conil además de pesca del atún otra cosa más señalada y de mucha mayor riqueza y que era la iglesia y casa de Nuestra Señora de las Virtudes, a la que acudían romeros casi todos los días del año … de día y de noche, pero el día grande de peregrinación era el 8 de Septiembre fiesta principal de Nuestra Señora, día en que iban tantas gentes de todas las comarcas y de fuera de ellas, que me parece que es una de las casas de mas devoción que hay en España>.

El patrono de la fundación del convento fue el duque de Don Juan Alonso Pérez de Guzmán en 1567, siendo provincial de la orden de Mínimos de San Francisco de Paula el padre fray Pedro de Melgar. Don Juan Alonso costeó las obras e hizo donación de la imagen de Nuestra Señora, que desde muy antiguo pertenecía a sus antepasados, y les dio a los frailes la Huerta del Hardal con su torre para sostenimiento de la comunidad.

La construcción fundamental y primitiva es del siglo XVI y de ella es la nave de la iglesia, la sacristía y las escaleras. La portada y campanario son del primer tercio del siglo XVII pues fue obra de fray Luis Vázquez de Dueña, que profesó en el convento en 1605. El resto del convento, galerías, claustro y patios fueron levantados de nuevo en las obras de remodelación que se llevaron a cabo en vida del padre fray José Tentor, corrector del convento en el año 1760.

A partir de la desamortización del siglo XIX, numerosas obras se han realizado en este edificio hasta convertirlo en sede del Ayuntamiento en 1839, Juzgado Municipal y escuelas. 

[Ambientación; imagen no incluida en el artículo original] Patio del Hospicio, 1983. Fuente: Imagen extraída del “Conil de la Frontera: boceto para una historia”. Juan José Poblador. 

HOSPICIO DE LA MISERICORDIA

Edificio construido en 1779 por Don Sebastián Sánchez Franco, conde de las Cinco Torres, natural de la villa y rico mercader en la Carrera de Indias.

La finalidad de esta gran casa-hospicio fue dar alojamiento a treinta familias pobres. La edificación se compone de una capilla central de las del tipo <iglesia-salón>, prácticamente cuadrada, y dos patios a cada lado en donde se sitúan las treinta habitaciones, los aseos, la cocina común, las dependencias de la casera y las habitaciones del capellán. Construido a base de buenos materiales como la piedra ostionera y la cal, ha llegado hasta nuestros días en excelente estado de conservación. En el año 1946 fue cedido gran parte del edificio para la instalación del colegio de Jesús María y José y el resto del edificio, una vez finalizada su primitiva función, como alojamiento de pobres ancianas y viudas, fue destinado a casa auxiliar de la parroquia y vivienda del Sr. Cura Párroco. Actualmente se vienen impartiendo las clases de catequesis y es la sede de <Cáritas  Parroquial>.

Dentro de su capilla es de reseñar la escultura de la Virgen de la Misericordia, talla de finales del siglo XVIII, de madera policromada perteneciente a la escuela sevillana. Esta talla sufrió grandes desperfectos en un incendio que se produjo en la capilla, siendo magníficamente restaurada por Don Manuel Pineda Calderón y costeada por el farmacéutico Don Manuel Pérez Moreno.

El Cristo de Marfil, situado en el altar mayor, procede de la iglesia parroquial de Santa Catalina de donde fue traslado junto con todo el altar tras el incendio de 1942. En dicho incendio, quedó totalmente destruido el altar original de la fundación de la Misericordia y el que actualmente se puede contemplar es el que hasta entonces presidía la capilla del Sagrario de la iglesia mayor de Santa Catalina, cerrada al culto ya en aquella fecha, el crucifijo procede de los talleres de los sangleyes de Manila según nos informa Zóbel de Ayala, quien ha realizado un profundo estudio de estos marfiles filipinos. Las características que denotan su procedencia son: el encorvamiento frontal de la imagen, el abultamiento de sus ojos, las cejas pintadas y otras características donde se descubre la mano oriental de su hechura.

En la Sacristía de la Misericordia también puede contemplarse un lienzo que representa <La huida a Egipto>, cargado de dinamismo y expresividad. La tradición lo ha atribuido a la mano del padre de Valdés Leal. Sin que se pueda afirmar esta autoría es una obra del barroco andaluz del siglo XVII. Procede de la iglesia de Santa Catalina. 

[Ambientación; imagen no incluida en el artículo original] Vista del interior de la capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe, sita en la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Se aprecia parte de la reja de hierro forjado original y el retablo neoclásico que preside el lienzo de la Virgen de Guadalupe traído por Calderón de la Barca de México. En los laterales, a modo de calles del retablo, están dispuestas las pinturas que recogen el ciclo de las apariciones. Imagen: Tesis Doctoral, “Miguel Calderón de la Barca (1653-1720): biografía y aspectos artísticos”, Leticia García de Ceca Sánchez del Corral. Universidad Complutense de Madrid, 2016. 

ERMITA DE NUESTRO PADRE JESÚS

Construida en 1592 por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno adosada al hospital de la Misericordia. El maestro albañil fue Mateo Hariza, Francisco de Medina y Bartolomé Hernández Ramírez, mayordomo y hermano mayor respectivamente. Fue techada con vigas de madera traídas de Sanlúcar de Barrameda.

En su interior se da culto a los titulares de la Hermandad, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores.

La talla del Nazareno es obra del maestro escultor Francisco de Villegas quien la realizo en 1632 por encargo de Francisco González, mayordomo de la cofradía. Su coste fue de 632 reales de vellón incluido el importe de las andas para sacarlo en procesión.

Dentro de la ermita se encuentra una capilla con su cancela de hierro y altar dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe, costeada en 1720 por el mecenas Don Miguel Calderón de la Barca, natural de la villa, miembro del Consejo de Indias de Su Majestad y gran bienhechor de las iglesias de esta villa.

Procede de la parroquia de Santa Catalina, se encuentra depositada en esta ermita la imagen de San Sebastián, patrón de la Villa, talla de gran valor del escultor Pedro Daín fechada en 1588. Según la tradición popular esta imagen se veneraba en una ermita hoy, desaparecida, que se encontraba en el lugar conocido por <El Santo>. Poca documentación existe sobre esto, pero sí podemos afirmar que en 1589 eran hermanos mayores de la hermandad de San Sebastián de la villa de Conil, Gómez García Moreno y Pedro González Manuel, regidores de su Ayuntamiento, todo lo cual consta en una escritura de poder otorgada en dicho año ante el escribano Pedro de Morales.”» 

*** Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez.  

viernes, 9 de octubre de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “PROVISIÓN DEL DUQUE PARA LA VILLA” (1.693).

El documento que se transcribe es una provisión de nombramiento de cargos concejiles de la villa de Conil, fechada en Madrid el 27 de enero de 1693, durante el señorío de la Casa Ducal de Medina Sidonia. Mediante este escrito, don Alonso Pérez de Guzmán, actuando por poder del duque de Medina Sidonia, comunica la confirmación y designación de los oficiales públicos que debían ejercer el gobierno municipal de la villa durante ese año.

El texto refleja el funcionamiento administrativo propio del régimen señorial de finales del siglo XVII, en el que la autoridad del señor jurisdiccional intervenía directamente en la elección o ratificación de los cargos locales. En él se nombran los alcaldes ordinarios, regidores y síndico procurador de Conil, ordenando al cabildo que los reúna, les tome juramento y les entregue las varas de justicia conforme al uso y costumbre de la villa.

Además de su valor jurídico-administrativo, el documento constituye una fuente de gran interés para conocer la organización institucional de Conil en el Antiguo Régimen, las relaciones entre el concejo local y la Casa de Medina Sidonia, así como la identidad de algunas de las personas que desempeñaron responsabilidades públicas en la villa en el año 1693. 

[Ambientación] Recreación del acto de provisión y juramento de los oficiales concejiles de Conil para el año 1693. Fuente: Imagen elaborada por ChatGPT. 

Transcripción textual de Rafael Coca López:

[Pliego en doble papel sellado; en el margen izquierdo:] «”Para despachos de oficios dos maravedis. SELLO QVARTO, AÑO DE MIL Y SEISCIENTOS Y NOVENTA Y TRES. / Don Alonso Perez de Guzman, Bailio de Loxa, en la Orden de San Juan, del Consejo de Su Magestad, en los Supremos de Aragon e Italia. En virtud del Poder que tengo del Excmo. Señor Don Juan Claros Alonso Perez de Guzman el Bueno, mi Señor y mi hermano, Duque de la ciudad de Medina Sidonia, Marques y Conde de Cazaza en Africa, Señor de las Villas de Huelva y su partido, Duque de San Lucar la Mayor y de Medina de las Torres, Señor de Aracena, Marques de Toral y de Mairena, Theniente General de los Reinos de la Corona de Aragon, Virrei y Cappitan General del Principado de Cataluña y Gentil Hombre de la Camara de Su Magestad para el Gobierno de sus Estados, que por ser notorio no ba aquí expressado, &ª. =

Hago saber del Concejo Justicia y Rejimiento de la Villa de Conil que hemito el testimonio de la eleccion y nombramiento que me remitieron de las personas que les parecieron combenientes para los Oficios Publicos de dicha Villa para este presente año de mill seicientos y noventa y tres y aunque a todos los propuestos los tengo por benemeritos, mi voluntad es de proveer como en virtud de la presente y del dicho Poder que tengo. Reelijo y nombro para Alcaldes Ordinarios a el Cappitan de Cavallos Don Francisco Ramirez Moreno y Diego Notario Cantillo. = Para Rejidores a Diego Gil Moreno, Don Antonio Ramirez Moreno, Xptoval Cruzado y a Don Juan de Oronsoro. Para Sindico Procurador a Francisco Ruiz Manuel. 

Reproducción del documento de Provisión del duque, archivado en el Libro Capitular 42 (1693-1702). Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. 

Por tanto mando a el dicho Concejo, Justicia y Rejimiento de la dicha Villa de Conil, que en reciviendo esta mi Provision y Auintamiento, se junten en su Cavildo y Auintamiento, como lo tienen de uso y costumbre y llamen a las otras personas y estando todos en el, les recivan el Juramento que de derecho son obligados hacer de que bien y fielmente haran los dichos oficios, haciendo el servicio del Dios, el de su Excelencia y bien de la Republica conforme a leies del Reino, Ordenanzas y Buenas Costumbres de la dicha Villa y hecho los Alcaldes Ordinarios presentes, den y entreguen las varas a los aquí nuebamente nombrados a los quales y demas oficiales publicos que han nombrados por Poder y facultad, según puedo de derecho y se requiere para que fien y ejerzan los dichos oficios todo este presente año de mill seiscientos y noventa y tres. Y hasta que por S.E. ô por mi en su nombre, se buelva hacer otra eleccion. Por lo qual mande dar la presente, firmada de mi mano, sellada con el sello de mis armas y refrendada del infraescrito Secretario. En la Villa de Madrid a veinte y siete de Henero de mill seiscientos y noventa y tres. = [Aparecen las formas y rúbricas de:] Don Alfonso de Guzman. = Por mando de Su Excelencia, Don Francisco de la Torre. // Nombramiento de Justicia y demas Oficiales Publicos de la Villa de Conil, para este presente año de 1693 … “» 

*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Libro Actas Capitulares Libro 42 (1693-1702), página digitalizada 12, Madrid 27 de enero de 1.693. Agradecimiento: Isabel González Ramírez. 

NAUFRAGIOS EN EL LITORAL DE CONIL, 70: VAPOR “MARQUÉS DE LA VICTORIA” (1860).

En enero de 1860, en plena movilización militar de la llamada  Primera Guerra de África  (1859-1860), la prensa nacional recogió con atenció...