La historia de los pueblos también se escribe a través de sus celebraciones. Ferias, fiestas y mercados han sido, desde antiguo, espacios de encuentro donde lo religioso, lo social y lo cotidiano se entrelazan hasta formar parte de la memoria colectiva de cada comunidad. En el caso de Conil, la celebración en honor de Nuestra Señora de las Virtudes constituye una de esas tradiciones profundamente arraigadas que han acompañado la vida de generaciones de conileños.
Más allá de su dimensión festiva, esta conmemoración representa un valioso testimonio histórico que permite asomarnos a las costumbres, devociones y formas de convivencia de la Villa a lo largo de los siglos. A través de documentos conservados en actas capitulares y otras referencias históricas, puede seguirse la huella de una celebración que, desde sus orígenes vinculados al fervor religioso, ha evolucionado hasta convertirse en una de las expresiones más significativas del patrimonio cultural de Conil.
El recorrido por estas páginas pretende acercarnos al origen y evolución de esta fiesta tradicional, mostrando cómo la devoción a Nuestra Señora de las Virtudes ha permanecido viva en el tiempo, formando parte inseparable de la identidad y la historia del pueblo.
[Ambientación] Idealizada estampa de la salida procesional de la imagen de la Patrona del convento de La Victoria. Fuente: Imagen creada por ChatGPT.
“RESEÑA HISTÓRICA DE LA FESTIVIDAD DE NTRA. SRA. DE LAS VIRTUDES”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de Conil, 1995.
«”Las ferias y mercados datan de la más remota antigüedad, señalando el primer movimiento de distribución de productos que se origina en las sociedades en vías de desarrollo. Nacen al amparo de las festividades religiosas, que reuniendo numeroso gentío, permite que los comerciantes den mayor salida a sus mercancías y puedan cómodamente adquirir, de otros o de los mismos productores, los artículos que para su propio uso o tráfico necesiten. Así. Pues las fiestas religiosas se convierten en ferias y mercados.
Este doble aspecto, a un tiempo religioso y mercantil, sigue ofreciendo las ferias durante la Edad Media. Eran grandes fiestas consagradas a los Patronos, en las que se daban cita los siervos y los aldeanos para descansar de sus penosos trabajos. Los villanos de los lugares vecinos iban allí a hacer sus previsiones, disfrutar con los espectáculos que se presentaban y tomar parte en los festejos públicos y actos religiosos; y la gente noble tampoco perdía la oportunidad de acudir a ellas.
Centrándonos en la Villa de Conil, más que feria, en el sentido comercial lo que ha tenido desde tiempo inmemorial, es una Fiesta en honor de Ntra. Sra. de las Virtudes, y es que no podemos precisar desde qué fecha data esta celebración. La primera noticia escrita del Convento de la Victoria, de la orden de San Francisco de Paula que en su documento fundacional nos dice:
<… fundó, el Excmo. Sr. D. Alonso Pérez de Guzmán El Bueno, un convento en Conil, en el obispado de Cádiz … diole su excelencia una devotísima imagen, su título Ntra. Sra. de las Virtudes, cuya fiesta hace aquel obispado y comarca en quince de Agosto, día de la Gloriosa Asunción de la Virgen; es notable el concurso de gente, y maravillosa devoción que con ella se tiene por sus milagros; y no menos la visitan muchas gentes entre años; es imagen antigua … su fundación en el día del Espíritu Santo del año del Señor de 1.567 …>
[Ambientación] Portada del Programa de mano de la feria de 1995, de donde se ha extraído el artículo presente. Gentileza Pepe Gil.
Con posterioridad, en un cabildo celebrado el 3 de agosto de 1628, por el Consejo de Conil, siendo Alcalde D. Cristóbal García de Cebada, se acordó:
<… Que se hagan fiestas de toros y piñata para el día de Ntra. Sra. ocho de Septiembre, por ser fiesta botada de la Villa …> y más adelante <… Si se trajere algún toro de fuera, si se matare o sucediere alguna desgracia, sale este cabildo a todo …”.
No hay constancia de cuándo se produjo el cambio de fecha del 15 de Agosto al 8 de Septiembre.
Desde 1628 hasta nuestros días son ya constantes las referencias a la fiesta en todas las actas capitulares cercanas al mes de septiembre. Era frecuente nombrar a un regidor (concejal) <… como diputado para la fiesta de Ntra. Sra. ….> el que se encarga y responsabiliza de todos los pormenores de la fiesta. Que siempre fue de un solo día hasta ya bien entrado el siglo XX.
Durante el siglo XIX se registran muchas peticiones para poner tenderetes y puestos de <agua fresca y limonadas> y otras actividades.
[Ambientación] Reunión de ganaderos, en la Fuente Nueva, en una ficción de tratos de animales. Fuente: Imagen creada por ChatGPT.
Era tradicional que la fiesta fuera amenizada por una banda de música, siempre de fuera de la localidad y como dato curioso reproduzco la <justa petición> que, en 16 de enero de 1879, presentaba al Ayuntamiento D. Juan Sánchez Muñoz, vecino de Conil <… que con debido respeto expone: … que el día siete de Septiembre del año 1877, por orden de la Comisión nombrada para entender en los festejos que según costumbre inmemorial se vienen celebrando en esta Villa el día 8 del citado mes, día de Ntra. Sra. de las Virtudes, trajo en un coche y dos calesas desde la inmediata ciudad de Chiclana a esta Villa y viceversa, a la banda de música de la citada ciudad compuesta de veinte individuos a cargo del director D. Enrique García. Que desde la citada fecha viene reclamando de V.I. la suma de cien pesetas a que asciende la cuenta del indicado servicio prestado por el exponente sin que hasta ahora se haya servido V.S.I. satisfacer la expresada suma. Por lo tanto … Suplica …>.
Es decir, que la penuria de los Ayuntamientos no es cosa de hoy y que ya en el siglo pasado eran duros de pagar, pero para consuelo de los que hoy tienen pagos pendientes del Ayuntamiento, que sepan que este señor cobró a los tres años al consignarse su reclamación en un presupuesto adicional de 1880.”»
Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez.











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