martes, 7 de julio de 2026

LOS INCENDIOS EN LA NATURALEZA (1833).

En pleno verano y todavía con el recuerdo muy vivo del dramático 2025, cuando los incendios forestales volvieron a golpear con dureza buena parte del sur peninsular, resulta especialmente oportuno recuperar este extenso artículo publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Cádiz los días 20 y 21 de agosto de 1833. El texto sorprende por la actualidad de muchas de sus reflexiones: describe la devastación de montes y cultivos, denuncia tanto las negligencias humanas como los incendios provocados, y propone medidas preventivas que hoy reconoceríamos como precursoras de los cortafuegos o las quemas controladas.

Más allá de su valor histórico, el documento constituye un testimonio extraordinario de cómo hace casi dos siglos ya existía conciencia de la dimensión económica, social y ambiental de los incendios forestales. Su autor no solo lamenta la pérdida del paisaje y de la riqueza agrícola, sino también el drama humano que arrastra el fuego: pueblos empobrecidos, generaciones arruinadas y territorios reducidos a “esqueletos de tocones cubiertos con el negro manto de la desolación”. Leer hoy estas páginas permite comprobar hasta qué punto ciertas amenazas siguen siendo las mismas, y cómo la prevención, la gestión del territorio y la responsabilidad colectiva continúan siendo esenciales frente a un problema que cada verano vuelve a poner a prueba a nuestras sociedades.

[Ambientación] Incendio, uno cualquiera de los numerosos ocurridos en 2025, éste del 20 de agosto. Fuente: “Tsunami climático – Incendios 2025”, matarpormatarnon.org. 

«SOBRE LOS MEDIOS DE CONTENER LOS INCENDIOS DE LOS CAMPOS.- Todos los veranos se suelen padecer en casi todas las provincias de la península fuegos horrorosos que han devorado en un abrir de ojos montes dilatados y pobladísimos, y ricas posesiones de árboles preciosos. Largas columnas de nuestros periódicos han comunicado las noticias de estos desastres, y han afligido el ánimo de todos los amantes del bien público, haciéndoles copartícipes del dolor de los infelices que han perdido tan desgraciadamente sus medios de vivir, con el avance hecho por muchas generaciones para la subsistencia y comodidades de las sucesivas.

Extremadura, las Andalucías todas, en particular la frondosa provincia de Córdoba han visto desaparecer en una noche el arbolado, fruto del esmero y la fatiga y de las más severas privaciones por el dilatado espacio de siglos. Las sierras y las llanuras que daban la madera, la leña, el corcho, la bellota, la grana, la miel y la cera, … y las propiedades que rendían la aceituna, la almendra, la castaña, las frutas mas almibaradas y aromáticas, reuniendo las más pintorescas perspectivas con las utilidades más seguras, han quedado convertidas en esqueletos de tocones cubiertos con el negro manto de la desolación, dejando sumidas en la miseria las más acomodadas poblaciones.

No son nuevos entre nosotros estos desastrosos sucesos. Yo me acuerdo muy bien de los fuegos que en 1811 devoraron una buena parte de los árboles de tierra de Barros y montes inmediatos en la provincia de Extremadura, y se me representa muy al vivo en mi imaginación el horroroso cuadro que se presentaba a la vista algunas noches desde la cima de la alta sierra de Monsalud, a la que solía subir con algunos amigos para observar los movimientos de las tropas en las llanuras inmediatas. Por tres, por cuatro, por seis y más partes se alzaban gruesas columnas del fuego, que reducían a mayor aflicción a los pueblos trabajados por una guerra tan azarosa [la de la Independencia]. Ardían a un tiempo las mal cultivadas tierras feudales de Solanas y la Corte de Peleas, las sierras feraces de Salvatierra y de Feria, las laboradas campiñas de Almendralejo y Villafranca, los alrededores de la destruida y renombrada Albuhera, y los montes encinares de Barcarrota y Jerez de los Caballeros. 

Primera hoja, del primer “Boletín” citado, publicado el 20 de agosto de 1833, con el inicio del didáctico artículo que se transcribe. Fuente: “Colección histórica del BOP de Cádiz”. 

La misma elevada sierra que nos servía de atalaya vino también a su vez a ser presa de las llamas, que destruyeron su espeso arbolado, en el que abundaban extraordinariamente los almendros, que se dan allí espontáneamente lo mismo que en el inmediato término de Almendral, y que proveen de este artículo aquel país. Más sensible fue la pérdida que sufrió el Señor D. Juan Nieto, marqués de Monsalud, pues habiendo entrado el fuego en la hermosa posesión que tiene en la falda septentrional de aquella sierra de olivos injertos en acebuche, abrasó muchos miles, que a pesar de quedar en los tocones no podía esperarse fruto alguno de ellos, sin hacer de nuevo los cuantiosos gastos que costó injertarlos en otro tiempo.

Para remediar los efectos perniciosos que se experimentan en nuestros arbolados y campos, sería convenientísimo que indagáramos las causas de que provienen, pues en toda clase de exámenes el conocimiento de las causas conduce naturalmente al hallazgo de los remedios. No diré yo lo que un poeta de la antigüedad de que existía un fuego sagrado en los montes, el cual desocultándose algunas veces originaba las destrucciones de los mismos. Esto está muy bien dicho en el sentido que hablaba el poeta, y sin detenernos a desenvolver la doctrina que encerraba bajo sus palabras misteriosas, pasaré a hacer la reseña de las causas que suelen dar origen a los incendios de los arbolados y montes.

Estas pueden ser casuales o voluntarias. Casuales son las que provienen del descuido de los labradores, pastores, viajeros, lavanderas y demás personas que andan por los campos, que habiendo encendido fuego para los diversos usos de la vida o para sus oficios, no tuvieron el cuidado de apagarlo cuando concluyeron sus quehaceres, o padecieron el quebranto de que por inadvertencia, fuerza del viento o cualquiera otro accidente se les escapase el fuego, comunicándose a los árboles o pasto inmediato. Los fumadores que no han reparado en tirar al suelo la punta del cigarro, todavía encendido, o la yesca que les sirvió para prenderle fuego, han causado con su inadvertencia reprensible fuegos que han quemado muchas leguas, y de algunos han sido víctimas, pereciendo abrasados, género de muerte las más cruel que pueda sufrir un hombre.

[Ambientación] Los lugareños tratan de poner a salvo todo lo posible ante el pavoroso avance de las llamas. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

Muchos son los fuegos que han procedido de estas causas, hijas de la casualidad, pero se puede asegurar sin miedo de equivocarse que la mayor parte de estos lamentables acaecimientos no tiene otro origen que la voluntad de los que por satisfacer su odio, su capricho y su interés pegan fuego con toda intención a los montes y arbolados. Si no tratara de ser conciso entraría en detalles que patentizarán los móviles que el interés tiene en las gentes del campo para tales actos, de los que obtienen algunas utilidades. Los pastores, especialmente de cabrío, para que después de quemado el monte, echen retoños, que tanto apetecen a las cabras, los que se ocupan en sacar la casca para las tenerías, para que caigan árboles, de que hacerla, los que procuran cenizas para los jaboneros y queman árboles para hacerlas con la mayor facilidad, los leñadores para que caigan árboles corpulentos que les sería duro derribar, los labradores que tienen que quemar una roza y no toman las precauciones necesarias a evitar la propagación del fuego, los pastores de toda clase de ganados para que quemado el pasto alto y largo que ha de ser aprovechada con comodidad la hierba que sale con más vigor después de la quema, y otros muchos que en los campos pueden tener utilidades de resultas del fuego, son los que comúnmente le dan nacimiento, sin arredrarse por las consecuencias espantosas que pueden sobrevenir en las haciendas y en las personas.

Otros fuegos no proceden más que del capricho del que los ejecuta sin un objeto de utilidad real, que es uno de los caprichos más raros y extravagantes en que puede caer un hombre. Yo me acuerdo del compromiso en que me puso una noche en una dehesa de Extremadura un compañero de viaje y amigo, empeñado en hacer arder una encina. ¡Vano intento! Estaba verde y resistía al poco fuego que le aproximaba, podo decidido a levantarse llamas, no titubeó en pegar fuego al gran chozo a que nos había hecho acoger el rigor de la estación, sin que hubiese reflexiones que le pudiesen detener en la ejecución de su capricho.

El entorno y la venganza se complacen en hacer mal quemando las posesiones y los montes, y a veces por vengarse de un individuo sólo padece un pueblo entero. Infinitos lances podríamos enumerar; citaríamos el de Zafarraya, atentado el más horrendo de que son susceptibles los pueblos cuando son dominados por los odios tan frecuentes en los pueblos colinderos. Pero voy a tratar del remedio de estos fuegos destructores. 

[Ambientación] El monte, durante el período estival, si durante el invierno no se ha tratado adecuadamente, reúne unas apropiadas condiciones para que se incendie. Fuente: Imagen de S. Arén, “ahoraleon.com”. 

Uno hay verdaderamente radical y general, capaz, no de atajar estos daños, sino de evitarlos para siempre. Pero este medio, que no es más que el fomento de la prosperidad pública, es obra del gobierno y del tiempo. Cuando se acabe de plantificar el sistema económico que ha emprendido el gobierno, entonces no habrá fuegos que recorrerá sin obstáculo docenas de leguas. Repartidos los terrenos, diseminada la población por los campos, y todos puestos bajo el cultivo que les sea conveniente, ¡halagüeña esperanza! Entonces es bien seguro que nuestros descendientes no podrán concebir los terrenos inmensos que cubría un océano en llamas al menor descuido o por mala voluntad de algún individuo.

Pero mientras no se realizan mejoras tan esenciales y que tanto conviene acelerar, voy a proponer un medio que puede evitar muchos males a nuestros campos y posesiones en el estado actual que tiene nuestros sistema agrario.

Fuera de aquellos montes espesos y matorrales en que los árboles y arbustos están tan entrelazados, que una vez comunicado el fuego a un extremo es indispensable que lo recorra todo a no oponerse un viento violento, hay espacios entre los árboles que suelen estar limpios de arbustos y que crían abundante y nutritiva hierba. El que haya viajado por Extremadura habrá observado que las inmensas dehesas pobladas de encina y alcornoque tienen claros sus árboles, y tan limpios como los olivos de Andalucía, efecto de ser muchas de propiedad particular (como lo son las 217 que hay en el término de Jerez de los Caballeros) y otras que pertenecen a los Concejos, se hallan en buen estado porque sirven para las siembras de granos, repartidas anualmente en suertes a los labradores.

[Ambientación] Un grupo de aldeanos observan cautelosos la evolución del incendio que afecta a su territorio. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

Los propietarios de las dehesas situadas en la jurisdicción de Bancarrota y otros pueblos de aquella sierra, que por la izquierda del Guadiana va a buscar las del Andévalo, en la provincia de Sevilla, evitan los fuegos que suelen destruir las hermosas dehesas de aquel territorio rayano a Portugal, quemando el pasto a principios de junio, esto es, a la salida de la primavera o principio del verano, según se ha adelantado o atrasado el calor, de modo que el pasto no esté seco del todo. Hallándose en este estado no toma cuerpo el fuego, ni arde el pasto que se cría debajo de los árboles, cuya sombra conserva por más tiempo su verdura. Esta operación sencilla y económica, que puede ejecutar un hombre solo en una dehesa puede evitar y evita a los que la practican el dolor de ver perdida su hacienda por la voracidad de las llamas.

No es necesario quemar todo el pasto seco que este fuera de la sombra de los árboles, pues con hacer ciertas fajas o caminos que atraviesen en varias direcciones la posesión, y que la circunden por sus extremidades, se evitará el que se comunique de afuera el fuego y el que pueda progresar en el caso de que se encendiese dentro de la posesión.

Los propietarios de olivares que por falta de fondos o cualquiera otra causa no hayan podido cultivar sus olivos, y los tengan expuestos a se pábulo de las llamas por el pasto que haya arrojado la tierra, tienen en esta práctica un medio de evitarse tamaño perjuicio.

Propongo a los propietarios de arbolados este medio sencillo, que también puede aplicarse para precaver otros objetos en los campos, como las mieses en las eras … las ganaderías … para que noticiosos de él puedan evitarse los daños asombrosos que suelen padecer en sus haciendas. En los terrenos que no sean de propiedad particular, sucederá siempre lo mismo que acontece en la raya de Portugal, donde únicamente en las propiedades particulares se aprovechan de esta medida económica quemándose con mucha frecuencia los montes y arbolados comuneros, como si no fuese conocida esta práctica, efecto del interés individual, agente del más soberano de los hombres. No obstante, me lisonjeo que los Ayuntamientos adoptarán la que les propongo, pues encargados de promover la prosperidad pública, no podrán desentenderse de un medio que hace necesario nuestro actual sistema rural, y que dejará de serlo cuando la riqueza de la nación suba al grado que la prometen su clima, su localidad y el genio de sus hijos. S.”» 

*** Fuente: “Colección histórica del BOP de Cádiz”, No. 81 y 82, del 20 y 21 de agosto de 1833. // Fichas elaboradas por Antonio Martínez Cordero y depositadas en el Archivo Parroquial Santa Catalina, gentileza de Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera. 

lunes, 6 de julio de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “TRAGEDIA EN SANCTI PETRI” (1942).

En el verano de 1942, cuando la posguerra aún marcaba con dureza la vida cotidiana en los pueblos costeros de la Bahía de Cádiz, una tragedia inesperada sacudió a la humilde barriada de pescadores y almadraberos de Sancti Petri. Lo que comenzó como una jornada ordinaria terminó convirtiéndose en un suceso devastador que dejó una profunda huella en la comunidad. La explosión accidental de un proyectil de mortero, hallado en la arena tras un paseo por la playa, segó varias vidas y tiñó de luto a numerosas familias del lugar. // La desgracia de Sancti Petri es reflejo de una época en la que los vestigios de la guerra seguían presentes incluso en los espacios más cotidianos. Aquel proyectil abandonado en la arena no solo truncó la vida de ocho personas, cuatro de ellas niños, sino que también dejó una dolorosa lección sobre los peligros invisibles que aún acechaban en aquellos años difíciles. El recuerdo de aquel suceso permanece como testimonio del sufrimiento y la fragilidad de una comunidad golpeada por una tragedia inesperada. 

[Ambientación] El dolor en el poblado de Sancti Petri. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

[Transcripción libre de Rafael Coca López]

«”Número 13. Acta de la sesión ordinaria del día 11 de julio de 1942.- En la villa de Conil de la Frontera, siendo las veinte horas y treinta y cinco minutos, bajo la Presidencia del Señor Alcalde … y concurriendo los gestores anotados al margen, se reunió la Comisión Gestora Municipal, con el fin de celebrar sesión ordinaria. Abierto el acto, fueron tratados los siguiente asuntos: ...

--- Onceno ---

Terminado el despacho ordinario, el Sr. Alcalde comunicó a la Gestora el accidente registrado en SANCTI PETRI [había ocurrido cinco días antes, el 6 de julio], que ha ocasionado VÍCTIMAS entre la población obrera de la Factoría del CONSORCIO [Nacional] ALMADRABERO, produciendo la natural zozobra en la población civil. Propone conste en acta el pesar del Ayuntamiento y de la población, unida a Chiclana con lazos de hermandad y afectos, acordándose por unanimidad. …

Señores concurrentes, integrantes de la Comisión Gestora Municipal (así denominada entonces):

Alcalde-Presidente: Miguel Álvarez Aguilar; Tenientes de Alcalde: Carlos Romero Abreu Luis de Mora Figueroa y Borrego; Gestores: Juan Camacho Núñez, José Pérez Alonso, Cristóbal Mures Gallardo, y, José González Gutiérrez; Interventor interino: Joaquín Ruiz Marset; Secretario: Antonio Vázquez Aceituno.”» 

Reproducción del Punto Onceno, de la sesión del Ayuntamiento del 11 de julio de 1942. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. 

*** Fuente: Libro de Actas n.º 78-2, páginas digitalizadas 23-26, o folios 22-25; sesión del día 11 de julio de 1942. Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Agradecimiento: Isabel González Ramírez, su responsable. 

Para conocer algo más sobre lo que realmente sucedió y que tanto repercusión debió tener en la comarca, y sobre todo en el ámbito de la pesca, a la que Conil tan vinculada se encuentra desde sus orígenes, se reproduce lo que de ello contó el “Diario de Cádiz”:

«”Una terrible desgracia asoló anteayer la barriada de pescadores y almadraberos de Sancti Petri. La explosión de un PROYECTIL DE MORTERO causó la MUERTE DE OCHO PERSONAS, cuatro de ellas NIÑOS DE CORTA EDAD. / Un joven obrero almadrabero había marchado con varios compañeros andando hasta Cádiz para ver el partido de fútbol en el CAMPO DE LA MIRANDILLA. Conocían el litoral y por ello aprovecharon la marea para ir por la playa. A su regreso, encontraron en la arena un proyectil de los utilizados en TORREGORGA y el joven almadrabero se lo llevó a su casa, pese a que sus compañeros le intentaron disuadir por su peligro.”» Fuente: “DIARIO DE CÁDIZ”Hace 75 años Explosión de un proyectil en la barriada de Sancti Petri,

[Ambientación] Fotografía coloreada del antiguo Campo de Deportes Mirandilla (hoy se encuentra allí el Colegio <San José-Esclavas>), inaugurado en 1933 y activo hasta 1955. Fue el primer hogar del Cádiz, C.F. como local, con la histórica plaza de toros al fondo. Fuente: Mr.SirColor, 13 enero 2026, “x.com”. 

También, en un lugar tan alejado como Ávila, en su prensa se publicó una corta reseña sobre el siniestro:

«”CÁDIZ.- Al golpear con un martillo un proyectil de mortero encontrado al azar hizo explosión el artefacto, resultando ocho personas muertas en el barrio de Sancti Petri.- (Cifra).”» Fuente: “EL DIARIO DE ÁVILA: periódico independiente”, año XLIV, núm. 13458, del 7 de julio de 1942. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. 

[Ambientación] Recorte croniquilla del suceso de Sancti Petri. Fuente: “Diario de Ávila”

Desgraciadamente, a pesar de los años transcurridos, todo ese litoral, desde Punta Boquerón hasta Torregorda, debido a su larga servidumbre militar, sigue manteniendo un cierto peligro con esos artefactos explosivos, como lo demuestra la siguiente crónica, colgada en la página de Facebook de “Radio la Isla”, del 9 de febrero de 2026:

«”La Armada NEUTRALIZA dos proyectiles de 6’’ en la PLAYA DE CAMPOSOTO. Los artefactos corresponden a PROYECTILES DE ARTILLERÍA NAVAL de mitad de siglo XX. / Un equipo de desactivado de explosivos de la Unidad de Buceo de Cádiz (EDE-UNBUDIZ), perteneciente a las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima en Cádiz, con base en la Estación Naval de Puntales, efectuó el domingo 8 de febrero la localización, identificación, neutralización y retirada de restos de dos proyectiles de 152,4 mm (6 pulgadas), que se encontraban cercanos al primer búnker de la playa de Camposoto.”» 

[Ambientación] Un especialista de la Armada trabaja en la neutralización de los proyectiles, ORP Armada. Fuente: “Diario de Cádiz” “Radio la Isla”.  

domingo, 5 de julio de 2026

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 60.

 ¿ME HABRÉ COMÍO, POR FIN, A MI COMPARE?

Joselón. Le llamaban así por su colosal estatura, por su extraordinario grosor y por su enorme peso, nada común. Para darse una idea más exacta de este <hermoso ejemplar de la humanidad>, baste consignar que medía 1,93 de alto, 1,80 de perímetro torácico y que pesaba 148 kilogramos. Un verdadero gigantón que de estar diestro y preparado para dar y quitarse puñetazos, hubiera llegado, posiblemente, en el boxeo pesado, a campeón.

No bebía; es decir, nunca se emborrachaba. Todo su vicio como consumidor de bebidas alcohólicas, se limitaba a tomar algunos <vasitos>, cuando la índole de un negocio de los de su profesión le obligaba a ello. Nada más.

Pero aquel día, se pusieron más tardos y pesados los componentes de la reunión con quien departía que, para terminar definitivamente el negocio que arreglaba y que tanto convenía a sus intereses, tuvo que beber y bebió, alternando con todos ellos, al son de la sed de su compadre, que era un sempiterno bebedor habitual, hasta llegar al ahitamiento, con su correspondiente papalina.

[Ambientación] El gigantón Joselón, ya picado por el vino y las burlas, advierte entre risas y amenazas que no tolera chanzas … ni de su propio compadre. Fuente: Imagen creada por ChatGPT.

Ya beodos todos, el compadre de Joselón, que, por contraposición de éste, era una especie de liliputiense, por su estatura y complexión física, le hizo objeto de sus chanzas y burlas más descaradas, llegando en su osadía malsana, al insulto, con sus insulseces y bravatas. A tal punto llegaron aquéllas y éstas que Joselón, amoscado y nervioso, tuvo que tratar de ponerle punto, diciéndole:

-Compare, mire usté que al que a mí me falte o conmigo trate de divertirse, poniéndome en ridículo, como usté está haciendo hay ya un rato, soy capá de comérmelo cruo, si es que no hago con él cualquié otra barbariá.

-Pero, compare, ¿a mí también me alcanza esa barraganá? … ¿Se atrevería usté? ... ¿Sería usté capá?

-Capá, capatá, encargao y hasta administraó de esa labranza. Conmigo no se pitorrea naide, sea quien sea. Eso, no. Al que me falte o conmigo se chungue, como usté está haciendo, lo doblo y me lo trago cruo, repito. Eso que naide lo ponga en dua.

Ante la resuelta y enérgica actitud del gigante, se tuvieron todos que reprimir y aguantar, sin pestañear siquiera, y, luego de unas últimas copas, consumidas ya en silencio y sin más valor que el puro alarde de mayor consumo, se disolvió la reunión, marchando cada cual hacia su conveniencia.

Joselón, borracho por completo, llegó a su casa caminando sin dar grandes tumbos, pero hecho una verdadera cuba.

[Ambientación] Rendido por la borrachera, Joselón vacía el estómago al fresco de la noche, mientras abajo crece el alboroto y arriba nace su absurda sospecha. Fuente: Imagen creada por ChatGPT.

Apenas entró en su domicilio, el calorcillo del hogar aumentó el mareo, y ante el hipo y las náuseas que le amagaban, su esposa le tendió el colchón junto a la entreabierta puerta del balcón, a fin de que el aire libre aliviara la angustia que a su esposo torturaba. Pero, ¡ca!, al minuto chorreaba por dicho hueco, hacia la calle, casi todo el líquido que Joselón había ingerido.

Debajo, en la puerta de la calle, junto a la acera, estaban sentados unos vecinos que aprovechaban el fresco de la tarde, y que, al recibir el extraño aluvión protestaban con calor, increpando a los vecinos del cuarto chorreante.

El borracho, algo más sosegado por el desahogo de su estómago, pero bastante trastornado todavía, decía, lleno de estupor, a su esposa:

-Dolores, ven acá y dime: ¿quién habla ahí, en la escupidera? ¿Me comería, por fin, al compare y lo habré tenío que vomitá?. 

*** Fuente: “AMAPOLAS Y JARAMAGOS: cuentos, anécdotas, narraciones y chascarrillos”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 131-132. Primera edición, Gráficas Morales, Jaén, 1.940. 

sábado, 4 de julio de 2026

EL TELÉGRAFO DE CONIL (1922).

En la práctica, para el ciudadano medio, el servicio de telégrafo ya no tiene utilidad real, salvo para un uso ceremonial o institucional. En la mayoría de los países se han reducido los servicios, porque están completamente superados por alternativas más rápidas y económicas: correo electrónico, sms, whatsapp, telegram. … máxime si mantener la red telegráfica no compensa el gasto cuando el número de usuarios es mínimo.

Hace décadas, el telégrafo era el medio para comunicaciones urgentes de larga distancia; hoy, ningún uso cotidiano requiere esa tecnología.

Recorte de la noticia comentada. Fuente: EL NOTICIERO GADITANO, 10 mayo 1922. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura. 

Transcripción:

«” NOTAS DEL DÍA. DESTINO. Ha sido destinado a la estación de CONIL la auxiliar de telégrafo doña Carmen Trigo, que presta servicios en la central de Cádiz. // EL TELÉGRAFO EN CONIL. Los vecinos de CONIL se lamentan de que no funcione la estación telegráfica de aquel pueblo, ahora que el servicio de comunicación rápida se hace más necesario en aquella localidad, por estar próxima la PESQUERA DEL ATÚN, que es su industria más importante. / Sabemos que está nombrado el funcionario que ha de servir dicha estación, único obstáculo para que esta funcione, y sería conveniente se activase su reapertura, como lo demandan los intereses de CONIL. “» 

[Ambientación] Imagen ficticia de una telegrafista transmitiendo un mensaje. Fuente: Creación de ChatGPT Gooogle. 

Fuente: EL NOTICIERO GADITANO: diario de información y de intervención política”. Año IV, Núm. 1056, 10 mayo 1922. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura. 

viernes, 3 de julio de 2026

LISTA DE ELECTORES DE CONIL (1883).

En el suplemento del Boletín Oficial de la Provincia de Cádiz del lunes 8 de enero de 1883, la Comisión Electoral del Distrito de Cádiz publica la lista rectificada de los electores con derecho a participar en las elecciones de Diputados a Cortes. En las páginas 39 y 40 se relacionan los correspondientes a la 5ª Sección, CONIL, incluyendo sus nombres, domicilios y las rentas —de carácter territorial o industrial— que justificaban su inclusión en el censo electoral.

Conviene señalar que, en este momento histórico, España se encontraba bajo el sistema político de la Restauración borbónica, instaurado tras el regreso al trono de Alfonso XII. El sistema electoral vigente era el sufragio censitario, lo que significaba que el derecho al voto estaba restringido a una minoría de la población que cumplía determinados requisitos económicos. En concreto, solo podían figurar como electores aquellos varones que acreditasen un nivel mínimo de contribución fiscal, ya fuera a través de propiedades agrarias (renta territorial) o de actividades comerciales e industriales (renta industrial).

Este modelo excluía a la mayor parte de la población —jornaleros, pequeños campesinos sin propiedad, obreros y otros sectores populares—, de modo que el cuerpo electoral estaba formado fundamentalmente por propietarios, contribuyentes acomodados y determinadas élites locales. Además, el proceso electoral se desarrollaba en un contexto fuertemente condicionado por las prácticas del sistema político de la época, caracterizado por el turno de partidos y el control del proceso electoral mediante redes de influencia local, conocidas como caciquismo.

Por tanto, la lista publicada en el Boletín no solo cumple una función administrativa, sino que refleja con claridad la estructura social y económica del municipio de Conil en 1883, al identificar a aquellos vecinos que, por su posición económica, tenían acceso a la participación política en las elecciones a Cortes. 

[Ambientación] Fotografía alegórica a la confección de una lista electoral, con un fondo de Conil obtenida de una imagen de 1910, de la colección particular, y mejorada, de Scard Bermos, Juan Bermúdez Ramos. Fuente: Creación de ChatGPT. 

En el listado que se reproduce a continuación, se aprecia que, con bastante diferencia, el mayor rentista era José Tomás Borrego Mihura, con una exclusivamente territorial de 2855,29 pesetas; siguiéndole, a bastante distancia, algunos miembros de la familia Amar: Juan Amar García, con 701, 83 pesetas, Antonio Amar Morales, 534,99, y su hermano Manuel, con 493,48. En otro aspecto, se observa el mantenimiento actual de muchos nombres de calles, como: Cádiz, Virgen, San Sebastián, Prieta, Bilbao, Baluarte, Alta, …, y otras, que, por el contrario, lo han cambiado, pero que en la memoria colectiva conileña se mantienen: Palma (Antonio Ureba), Teniente (José Velarde), Napolitano (General Gabino Aranda), Larga (Pascual Junquera), Peñón (José Tomás Borrego), Ana Blanca (Sagasta), … 

Cabecera del número del Boletín Oficial de la Provincia de Cádiz, donde se publica la lista de los electores censitarios de Conil. Fuente: Archivos Históricos Municipal de Conil y/o Provincial de Cádiz. 

Reproducción fotográfica del listado censitario de Conil. Fuente: Archivos Históricos Municipal de Conil y/o Provincial de Cádiz. 

Dentro del listado, bajo el epígrafe de “CAPACIDADES”, aparecen unos señores (siempre varones), que demuestra que el derecho al voto no era universal, sino restringido. Aparte de las personas que podían votar por pagar determinados niveles de impuestos (territoriales o industriales, que ya se han expuesto), estaban los que su derecho al voto les venía por su formación, profesión o cargo, y estaban relacionados por ser: médico, profesor de instrucción primaria, cura propio, veterinario, secretario de ayuntamiento, … Todos tenían la “capacidad” suficiente para participar en la vida política aunque no alcanzaran el mínimo de contribución económica exigido

Relación de electores bajo “Capacidades”, que podían votar por su profesión o estatus intelectual, no por su riqueza. Fuente: Archivos Históricos Municipal de Conil y/o Provincial de Cádiz. 

*** Fuente: Archivos Históricos Municipal de Conil y/o Provincial de Cádiz.  

jueves, 2 de julio de 2026

AQUELLOS CULTOS A LAS VIRTUDES (1977).

Programa de mano correspondiente a los solemnes cultos en honor de Nuestra Señora de las Virtudes, Patrona de Conil, agosto-septiembre 1977.

El itinerario de la tradicional procesión, nos muestra lo poco que ha variado el nomenclátor o callejero con la llegada de la democracia: Padre Ramírez, Prieta (Rodríguez de Valcárcel), Capitán Pérez Moreno, José Velarde, Señores Curas, Antonio Ureba, Plaza Andalucía (José Antonio), Plaza España y Virgen.

Fuente: Fondo documental Iglesias Pérez. 

 

miércoles, 1 de julio de 2026

EN UNOS DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “ERMITA MARÍA AUXILIADORA” 2/5 (1929).

A comienzos del siglo XX, el desarrollo de las zonas de colonización agraria en el entorno rural de Conil de la Frontera propició la formación de nuevos núcleos de población, como el de Barrio Nuevo, habitado en buena medida por parcelistas y sus familias. Estas comunidades, surgidas al amparo de políticas de reparto y aprovechamiento de tierras, no solo afrontaban el reto de consolidar su economía, sino también el de estructurar su vida social y espiritual. En este contexto, la ausencia de un espacio propio para el culto religioso, impulsó a los vecinos a promover la construcción de una capilla, que atendiera sus necesidades espirituales cotidianas. 

La iniciativa, canalizada a través del Cura Párroco de la localidad, se inscribe en una tradición en la que la Iglesia desempeñaba un papel central en la cohesión de las comunidades rurales. La petición elevada a la autoridad eclesiástica, refleja tanto la implicación de los fieles, como la importancia concedida a la práctica religiosa en la vida diaria. La respuesta oficial del Obispado, encabezado por Marcial López Criado, no solo autoriza la edificación de la capilla, sino que establece las condiciones y procedimientos para su construcción, financiación y puesta en servicio, evidenciando el marco administrativo y canónico que regulaba este tipo de iniciativas.

El documento que sigue constituye, por tanto, un testimonio valioso de la articulación entre comunidad, Iglesia y Estado en la España de la época, así como del esfuerzo colectivo de unos vecinos por dotarse de un espacio propio de culto bajo la advocación de María Auxiliadora, símbolo de protección y amparo espiritual. 

Encabezamiento del escrito de respuesta del Obispo a la solicitud de construcción de la capilla en Barrio Nuevo. Fuente: “Carpeta de misceláneas”, Archivo Parroquial Santa Catalina, Rafael Coca López, 7 agosto 2025. 

Transcripción libre de Rafael Coca López:

«”NOS DOCTOR DON MARCIAL LÓPEZ CRIADO, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica Obispo de Cádiz y Algeciras, Administrador Apostólico de Ceuta, Prelado Doméstico de Su Santidad, Académico correspondiente de la Real de Bellas Artes de San Fernando, etc., etc., Oficial Gran Cruz de la Orden Militar de Cristo de Portugal, etc., etc.

Vista esta instancia del Sr. Cura Párroco de Conil, y los documentos que la acompañan, y siendo de necesidad para el bien espiritual de los fieles la erección de la capilla solicitada, venimos en disponer lo siguiente:

1º.- Damos nuestra licencia al Sr. Cura Párroco de Conil para que en “Barrio Nuevo”, y en los terrenos que para este objeto han sido cedidos por el Estado, edifique una capilla con sujeción al plano, precepto y presupuesto presentados, que aprobamos.

2º.- La capilla se dedicará a la Santísima Virgen bajo el título de María Auxiliadora

Estado de la ermita una vez construida en 1929, y tras un periodo de abandono y ruina, inmediatamente antes de la rehabilitación en los años 2005 y 2006. Fuente: “Diario de Cádiz”, 27 noviembre 2005, Aragón Pina

3º.- Facultamos al recurrente para que, “servatis fabricis”, proceda a la bendición y colocación de la primera piedra en el día que bien tenga, levantando acta, por duplicado, que de cuyos ejemplares Nos enviará para unirlo al expediente de su razón, y archivado el otro en el de la parroquia.

4º.- Autorizamos al dicho Sr. Cura Párroco para que pueda pedir limosna para la edificación de la capilla, no sólo a sus feligreses sino a todos nuestros convecinos.

. 2500 pesetas que el Sr. Cura podrá recoger cuando guste.

5º.- El repetido Sr. Cura Párroco llevará cuenta de los ingresos y gastos que ocurran, la que debidamente justificada, someterá en su día a nuestro examen y aprobación.

6º y por último.- Una vez terminada la capilla, y provista de todos los ornamentos y vasos sagrados, y demás enseres para el culto divino, Nos dará aviso el Sr. Cura Párroco para lo que proceda.

Dado en Cádiz a dos de Marzo de mil novecientos veinte y nueve.

[Firma y rúbrica de:] +Marcial, Obispo de Cádiz, A.A. de Ceuta.

Por mandato de S. E. Rvdma. el Obispo, mi Señor, [Firma y rúbrica de:] José Salinas Anchelerga, Canónigo Secretario.”»

Final del escrito transcrito, correspondiente a las firmas y rúbricas autógrafas del Obispo y su Secretario. Fuente: “Carpeta de misceláneas”, Archivo Parroquial Santa Catalina, Rafael Coca López, 7 agosto 2025. 

*** Fuente: “Carpeta Misceláneas”. Archivo Parroquial Santa Catalina. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil. 

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