miércoles, 23 de septiembre de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “DE VUELTA CON LA COLECTURÍA DE LA VILLA” (1873).

El documento que se transcribe a continuación es un oficio fechado en Conil el 1 de septiembre de 1873, firmado por José Blas Sánchez de Barahona, colector encargado de la administración de los bienes de capellanías y otras fundaciones eclesiásticas. Está dirigido al Provisor y Vicario General de Cádiz y su Obispado y constituye la respuesta a un requerimiento oficial relacionado con una denuncia presentada contra la actuación de la Colecturía de Conil.

En el escrito, el autor rechaza las acusaciones formuladas y sostiene que su gestión se ha ajustado a la costumbre seguida por sus predecesores, afirmando además haber procurado siempre la defensa de los intereses y derechos de las fundaciones bajo su administración. El motivo de la controversia gira en torno al arrendamiento de las fincas pertenecientes a capellanías y otras obras pías, insistiendo la autoridad eclesiástica en que dichos contratos no debían realizarse verbalmente, sino mediante escritura pública y con las formalidades que se estimasen oportunas para garantizar la protección del patrimonio fundacional.

Más allá de su contenido administrativo, el documento ofrece un valioso testimonio sobre la gestión del patrimonio eclesiástico en la segunda mitad del siglo XIX, las prácticas jurídicas relacionadas con los bienes vinculados a fundaciones religiosas y las tensiones que podían surgir entre los administradores locales y las autoridades diocesanas. Asimismo, refleja el lenguaje formal propio de la correspondencia oficial de la época y permite apreciar los argumentos empleados por el colector para defender su actuación y solicitar la oportunidad de conocer y rebatir los hechos que se le imputaban.

Plaza y edificio de la Parroquia de Santa Catalina. Fuente: Imagen creada por ChatGPT, sobre un fotograma de la película “El pescador de coplas”; “Conil en la Memoria”, p. 33, 2004, a partir de una idea de Rafael Coca López

Transcripción <textual> de Rafael Coca López:

«”+ COLECTURIA DE CONIL. / Contestando al atento Oficio de V.S. fecha 29 del pasado [], sobre DENUNCIA DE CIERTOS HECHOS LLEVADOS Á EFECTO POR ESTA Colecturía, y comunicación al Sr. Arcipreste de esta Villa, sobre que los ARRENDAMIENTOS DE FINCAS DE CAPELLANIAS y otras fundaciones no deben hacerse en ningún caso por CONTRATOS VERBALES, y sí por ESCRITURAS PÚBLICAS, debiendo preceder la correspondiente subasta en ocasiones determinadas según se crea conveniente este acto en beneficio de las mismas fundaciones. / DEBO DECIR á V.S. que por esta Colecturía no se há llebado á efecto ningun hecho que no este conforme con la COSTUMBRE observada desde muy antiguo por los Colectores que me han precedido, y en mi particular ademas de llenar esta, hé procurado siempre y en todos los casos, DEFENDER LOS SAGRADOS DERECHOS DE LAS FUNDACIONES CUYAS FINCAS ADMINISTRO, y solamente una INTENCION TORZIDA y peor aconsejada pudo inspirar la denuncia hecha á ese Tribunal, ante el cual estoy dispuesto á sincerarme tan luego como V.S. lo tenga á bien y sepa cuales son los hechos que me se imputan, y solamente asi será como podre continuar al frente de esta Administracion, por tantos títulos enojosa y triste según las circunstancias. / Dios guarde á V.S. muchos años. / Conil 1º de Setiembre de 1873. / [Firma y rúbrica de:] José Blas Sanchez de Barahona. / Sr. Provisor y Vicario General de Cádiz y su Obispado.”» 

Fotografía del documento completo. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, Rafael Coca López, 31 agosto 2021. 

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. Carpeta de correspondencia. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera.  

martes, 22 de septiembre de 2026

CONIL EN EL “ANDALUZIA CONTINENS SEVILLAM ET CORDOBAM” (1702).

Aunque el mapa a menudo se asocia con ediciones posteriores, por ejemplo la presentada ahora es de 1702, su plancha original fue creada por el famoso cartógrafo Jodocus Hondius alrededor de 1640. Posteriormente, los prestigiosos editores holandeses Willem Janszoon y Joan Blaeu adquirieron las planchas y se publicaron en sus famosos atlas.

Mapa original en su conjunto. Fuente: Junta de Andalucía. Archivos de Andalucía. 

Muestra con gran detalle los antiguos reinos de Sevilla y Córdoba. Destaca por sus elementos decorativos de la época.

En la esquina inferior izquierda, incluye una curiosa escena simbólica: una piel de león junto a dos columnas de Hércules, pero al mítico héroe no se le ve. Esta es una referencia al mito de Hércules y su relación legendaria con la fundación de ciudades como Cádiz y Sevilla. 

Detalle de la piel de león, estirada en las columnas de Hércules. Fuente: Junta de Andalucía. Archivos de Andalucía. 

Originalmente, se realizaba mediante la técnica de grabado en plancha de cobre. Después, los mapas se coloreaban a mano con acuarelas, lo que hace que cada copia sea única.

Detalle de nuestra “esquina” comarcal, con curiosidades como la existencia de dos topónimos similares: VEGEL y BEGER, y unos trazos geográficos muy deficientes para la actualidad. Fuente: Junta de Andalucía. Archivos de Andalucía. 

*** Fuente: “Andaluzia continens Sevillam et Cordubam”. Archivo General de Andalucía / Cartografía Histórica / CARTOG P.6,B.48,CT.1.08. / Cultura – Junta de Andalucía. 

lunes, 21 de septiembre de 2026

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 65.

LO METEN A VIAJANTE.

Llegaron al pequeño poblado, y como en el mismo les dijeran que el señor por quien preguntaban residía en una finca de las de aquel extrarradio, hacia aquel extrarradio encaminaron sus pasos.

Una vez retirados de lo que pudiéramos decir casco urbano del lugar, y guiados hacia el sitio que previamente se les indicara, respondiendo a su interés, se encontraron con la disyuntiva de dos veredas que arrancaban precisamente del término del camino que acababan de andar.

En la duda de cuál de las dos veredas seguir, que les condujera a la finca que buscaban, y que desde donde se encontraban no sabían distinguir, optaron por detenerse, a descansar, mientras alguien pasara y les orientara de nuevo.

Hacía calor. En el cielo no se divisaba ni una nube, y el viento, pronunciadamente encalmado, no refrescaba el ambiente. La sombra de un gran árbol cercano al sitio donde se hallaban, les ofreció el suspiro de una delicia, en aquella forzada espera que tuvieron que realizar, pues de haberla tenido que hacer al sol, les hubiera resultado no poco desagradable.

Al ratillo de aquel alto en su camino, divisaron a un chiquillo, que, canturreando coplas lugareñas, avanzaba, guiando unos cerdos, que pastaban lo existente en el borde del camino.

Dirigiéndose al adolescente, le dijo uno de los dos viajantes, pues dependientes de comercio eran nuestros dos personajes:

—¡Eh, rapazuelo, ven acá! Te llaman dos viajantes de comercio a quienes tienes que ayudar en lo que de ti necesiten.

El jovenzuelo acudió, no de muy buen grado, ante el que tan despectivamente le calificara, pues rapaz de nada se consideraba, y, ya cerca, recibió del mismo esta otra interrogación autoritaria, que también sentó mal al zagalete, molesto, igualmente por no haber obtenido respuesta al saludo de los buenos días, tan corriente en los habitantes del campo:

—¿A dónde va esta vereda? 

[Ambientación] Los dos viajantes interrogan al joven porquerillo, cuya respuesta acabará poniendo la situación en lo ridículo. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

El jovenzuelo, que era muy despierto y de vivo ingenio, más amoscado aún por la falta de cortesía de aquellos señores “urbanos”, les contestó con el desenfado que le prestaba el desligamiento completo de sus interrogadores:

—¡Je, je!, con el señor. ¡Que a dónde va esta vereda! Yo llevo ya más de un año pasando por aquí casi tos los días y no he visto que vaya a ninguna parte: siempre está donde mismo.

El interrogador, dándose cuenta del alcance imaginativo del personaje con quien se las había, se mordió los labios y pensó un poco la actitud que había de adoptar y, aunque el tono de voz fue menos seco y despectivo que en la primera pregunta, hizo esta otra segunda, con semblante que tampoco agradó ni chispó al interrogado:

—¿Hacia dónde cae la casa de don ...?

El adolescente, firme en su actitud, respondió sin titubear:

—¡Ja, ja! La casa de don ... no cae hacia ningún lao. Yo, desde que la conozco, la veo siempre en pie y bastante derecha.

Los viajantes se miraron, corridos, no sabiendo qué actitud adoptar ante el desparpajo del jovenzuelo.

La situación caía en lo ridículo.

Creyeron encontrar un zafio y resultaba que su ligero proceder había encontrado un dique que los colocaba en situación nada airosa.

Por fin, el que hasta entonces había callado, resolvió defenderse de los ataques del porquerillo, que juzgaron un mequetrefe, interrogándole de nuevo:

—Vamos a ver, rapaz desvergonzado, cual no he visto otro desde que soy viajante, ¿qué hacen los padres cuando uno de sus hijos le sale tan descarado y con tan poca vergüenza como tú tienes?

El zagalete, viéndose así insultado, contestó, poniéndose en disposición de tomar velozmente las de Villadiego:

—Pues ... lo meten a viajante. 

Fuente: “AMAPOLAS Y JARAMAGOS: cuentos, anécdotas, narraciones y chascarrillos”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 145-146. Primera edición, Gráficas Morales, Jaén, 1.940.  

domingo, 20 de septiembre de 2026

RELOJES DE SOL EN CONIL, 6 de 8 (1779-2026).

Reloj de sol calle Luxemburgo 101, Urbanización de Roche.

(Desaparecido).

Este reloj de sol vertical declinante a levante, se encuentra en el inmueble situado en la calle Luxemburgo, n.º 101, de la urbanización Roche, al igual que los dos que se describirán próximamente

Localización del reloj de sol sobre una pared lateral de la edificación. Fuente: Paquita Vecina Romero, blog wordpress. 

En el momento de su instalación, la propiedad del chalet era del matrimonio formado por Julio Aguirre Zabala y Pilar Pérez del Río. Se desconoce la titularidad catastral actual del inmueble. 

Placa de mármol. Líneas de equinoccios y solsticios. Autor: J. Aguirre. Fuente: “APÉNDICE RELOJES DE SOL MODERNOS. Pedro J. Novella V.24 (240 pp.). 

El cuadrante, realizado en mármol, lleva grabados el nombre de su autor, Julio Aguirre Zabala, y el año de su construcción, 2007. También figura el título «Reloj Sol-Luna», junto con las coordenadas geográficas del lugar. 

Ficha extraída del Inventario de relojes de la AARS. Pedro Novella, 20 febrero 2013 y Fabio Savian, 13 mayo 2022. 

La composición se completa con representaciones de las fases de la Luna, las líneas de los solsticios y del equinoccio, así como las líneas horarias correspondientes al intervalo comprendido entre las 6 y las 14 horas, con numeración arábiga. El gnomon, igualmente de mármol, es de sección triangular. 

*** Fuentes: Asociación Amigos de los Relojes Sol (AARS). / Reloj Andalusí. / Relojes de Sol, blog de Paquita Vecina Romero. / Francisco Jesús Robles, Conil.  

sábado, 19 de septiembre de 2026

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

La historia de los pueblos suele estar jalonada por personajes cuya memoria, con el paso del tiempo, queda injustamente relegada al olvido. Sin embargo, sus obras permanecen como testigos silenciosos de una vida dedicada al servicio público, la fe y el progreso de su tierra. Este es el caso de don Miguel Calderón de la Barca y Reynaltes Herrera, ilustre conileño del siglo XVII que alcanzó una de las más altas dignidades de la administración de la Monarquía Hispánica al ser nombrado miembro del Real y Supremo Consejo de Indias.

Aunque su nombre resulta hoy desconocido para gran parte de sus paisanos, la huella de su generosidad y de su extraordinaria trayectoria vital sigue presente en Conil de la Frontera. Desde la restauración de templos y la creación de instituciones educativas hasta la fundación de un mayorazgo y la donación de valiosas obras de arte sacro, Miguel Calderón convirtió su fortuna y su influencia en instrumentos al servicio de la comunidad y de sus profundas convicciones religiosas.

Las letras que siguen nos acercan a la vida de este singular personaje, cuyo recorrido desde las calles de la villa de Conil hasta los más altos círculos del gobierno de las Indias constituye un ejemplo de ascenso social, compromiso y mecenazgo. Su legado, tres siglos después, continúa formando parte del patrimonio histórico y cultural de la localidad, mereciendo ser conocido, recordado y valorado por las generaciones presentes. 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Emblema Real del Consejo de Indias utilizado durante el Imperio Español. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

MIGUEL CALDERÓN DE LA BARCA: un conileño en el Gobierno de las Indias”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de Conil, 2000.

«”Descubiertas las Américas por Cristóbal Colón, los reyes de Castilla crearon un organismo para su gobierno, el Real y Supremo Consejo de Indias, con absolutas facultades en lo administrativo, judicial y militar. Era como un consejo de ministros de hoy día para el gobierno en exclusiva del <Nuevo Mundo>.

Ser consejero de Indias en aquella época era alcanzar el más alto rango en la escala de la administración, con residencia en la villa y corte de Madrid.

Ministro togado de este consejo llegó a ser un conileño a principios del siglo XVIII, Miguel Calderón de la Barca y Reynaltes Herrera, desconocido en su pueblo natal y del que alguno ha oído hablar por ser quien donó a la Catedral de Cádiz la <Custodia del Millón>.

Nació Miguel en Conil el día 8 de octubre de 1653 siendo sus padres Don Sebastián Calderón, regidor del Cabildo Municipal, y Doña Sebastiana Reynaltes Herrera, nieto de Don Alonso Calderón Bocanegra, Escribano Público y del Cabildo y nieto también, por parte de madre, de Don Pedro de Reynaltes, Alguacil Mayor de la Villa de Chiclana. 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Partida de Bautismo de Miguel Calderón de la Barca. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. Libro Bautismos Núm. 6 (1648-1664), Folio 79. “MIGUEL. / Fue del Consejo de S.M. / En la Villa de Conil, Torre de Gusman, en ocho dias del mes de octubre de mil seiscientos y sinquenta y tres años, yo el Presbítero Geronimo Camelo de Mendoza Vicario de las Yglesias desta dicha Villa, baptisé a Miguel, hijo de Sebastian Calderon Bocanegra y de Doña Ysabel de Mendoza, su legitima mujer, fue su padrino Don Andres de Molina Espino, presvitero de la Villa de Chiclana, al qual adverti el parentesco espiritual y la obligacion de la doctrina christiana, y en fe de lo qual lo firme. Presbitero y Vicario Camelo.” (Fotografía y transcripción de Rafael Coca López, 26 agosto 2021). 

La buena posición económica y social de su familia debió permitirle estudiar leyes, trasladándose con posterioridad al <Nuevo Mundo>, ejerciendo de oidor de la Real Audiencia de la ciudad de México durante muchos años.

Fue nombrado miembro del Real y Supremo Consejo de Indias regresando a Madrid a vivir a la corte de forma definitiva.

De su estancia en México adquirió gran devoción a la Virgen de Guadalupe, a la que se encomendaba cada vez que realizaba sus viajes de ida o vuelta a las Américas.

En uno de estos viajes de vuelta hacia España le sorprendió una gran tempestad, viendo seriamente amenazada su vida, haciendo promesa de hacer un gran regalo a la Iglesia Mayor del primer puerto a que arribase y otro a la Iglesia de Santa Catalina de su villa natal de Conil.

Casó con Doña Ana de Pividal de la que no tuvo hijos, lo que le permitió vincular todos sus bienes con una finalidad netamente piadosa a través de la institución del Mayorazgo. De esa forma sus bienes se transmitirían de persona en persona sin que estos pudiesen enajenarlos, dividirlos o cualquier otra cosa que no fuese disfrutar de sus rentas y atender las cargas que el fundador instituyese.

Como primer poseedor de este mayorazgo nombró a su sobrino político Don Juan de Dorronzoro y por falta de este a su hijo mayor y así sucesivamente.

Su testamento fue desarrollado en virtud de un poder por el también conileño Don Cristóbal García  Morejón, oidor en la Chancillería de Granada y en la Audiencia de la Casa de Contratación de Cádiz, amigo y compañero del testador. Por este testamento conocemos todos los detalles de la obra póstuma de Don Miguel Calderón.

Mandó construir de nueva planta una casa principal en la calle Hospital nº 2 de Conil para que sirviese de vivienda al poseedor del mayorazgo, que se conserva hoy día tal cual.

Compró unas tierras en el Pradillo, cercándolas de vallados propios, labrando en ella una esplendida casa de labor de dos plantas, oratorio, casa para el guarda, alberca y noria.

Portada de acceso que, durante muchos años, mantuvo un inestable equilibrio hasta que colapsó. Imagen: PATRIMONIO CULTURAL DE CONIL DE LA FRONTERA”, ANTONIO SANTOS GARCÍA, FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA, ANTONIO MUÑOZ RODRÍGUEZ. Edita: G.D.R. Litoral de la Janda. 2007, pág. 63. 

Tantas mejoras hizo a la finca que recibió el nombre de <La Mejorada>, hoy día conocida por <El Mayorazgo>, situada en la cuesta de Verón y que se conserva en buen estado después de casi 300 años.

Durante la ocupación francesa de Conil en 1810 y 1811 esta hacienda sufrió importantes daños en su capilla y demás aposentos, siendo restaurada en 1821 por Don José Joaquín de Dorronzoro y Parra, teniente de navío que en aquel año era quien disfrutaba de las rentas del mayorazgo, invirtiendo 20.000 reales en las reparaciones.

Se trajo Don Miguel de México un lienzo de la Virgen de Guadalupe y habiendo obtenido del Sr. Obispo de la Diócesis la oportuna licencia, restauró totalmente la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno construyendo una nueva capilla bajo la advocación de Guadalupe, en cuyo retablo colocó el lienzo de México, solando la capilla de mármol de Génova, dos cancelas de hierro forjado, nueva sacristía con cajoneras de caoba y un sinfín de utensilios de culto y vestimentas sagradas.

La Parroquia de Santa Catalina también fue objeto de la gratitud de Don Miguel que remozó la sacristía existente, construyendo nuevas dependencias encima, nuevo coro, altar mayor, las maderas para el techado de las dos naves laterales y la casi completa reedificación de la torre campanario.

Dispuso que el día 12 de diciembre de cada año, aniversario de la aparición de la Virgen al indio Juan Diego, se celebrase en la capilla de Guadalupe una solemnísima función religiosa, con asistencia de todo el clero regular y secular, el cual debía salir en procesión desde la parroquia hasta la ermita. Para costear este gasto dejó una generosa suma de dinero que desde el cabildo catedral de Cádiz enviaban a Conil puntualmente todos los años hasta incluso fechas muy recientes.

Compró un solar frente a la parroquia en el cual levantó un colegio para enseñar de forma gratuita la gramática y de quién fue primer maestro Don Diego de Fuentes. Lo dotó con 200 ducados anuales de salario, vivienda gratis y el disfrute del resto del edificio para otros fines. Este edificio es el que actualmente ocupa el Pub <El Castillito>

Custodia de plata, donada por Miguel Calderón de la Barca, del tesoro de la Parroquia de Santa Catalina de Conil de la Frontera. Fuente: “Catálogo de los Monumentos Históricos y Artísticos de la Provincia de Cádiz”, Enrique Romero de Torres, 1907-1908. Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, Madrid, 1934. 

Para rematar el agradecimiento a la Santísima Virgen por salvarlo del naufragio, encargó al taller del orfebre madrileño Pedro Vicente Gómez de Ceballos dos custodias. Una de ellas espléndida obra barroca, fue realizada en oro, esmeraldas, rubíes y brillantes y la otra fue labrada en plata sobredorada, más modesta pero de gran belleza.

La muerte sorprendió a Don Miguel en Madrid el día 14 de diciembre de 1720 sin poder realizar la entrega de estas joyas. Por él lo hizo Don Cristóbal García Morejón, su apoderado, quien el día 7 de junio de 1721 entregó la primera de ellas conocida por la <Custodia del Millón>, al Deán y Cabildo de la Catedral de Cádiz, en cuyo museo podemos verla hoy día.

La segunda custodia fue entregada al vicario y párroco de Santa Catalina de Conil, por el mismo Don Cristóbal en junio de igual año, procesionando por primara vez en el día del Corpus Cristi.

Don Miguel Calderón ha sido el mayor benefactor de las iglesias de Conil en todos los tiempos y en su memoria colgaba de la bóveda de la parroquia un barco, réplica del que le trajo de México y en una de sus paredes un exvoto, cuadro pintado al óleo, representando a un barco navegando por un mar embravecido, en el centro la imagen de la Virgen y en el otro extremo una procesión con la custodia. Al pie del cuadro un pequeño texto explicaba la promesa de Don Miguel a la Virgen.

Tanto el barco como el cuadro se encuentran hoy en paradero desconocido pero figuraban en los inventarios de la parroquia a principios del siglo recientemente pasado.”» 

*** Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez.  

viernes, 18 de septiembre de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: ACTIVIDAD DEL AYUNTAMIENTO (1.771).

El acta capitular de 22 de marzo de 1771 ofrece una interesante visión de la actividad cotidiana del Ayuntamiento de Conil. En ella se distribuyen entre distintos miembros de la corporación y vecinos diversas responsabilidades relacionadas con el culto, los abastos, la agricultura, la ganadería, los oficios y la vigilancia de los recursos del término. Asimismo, ante la proximidad del Carnaval, el Ayuntamiento organiza el abastecimiento de carnes para el consumo público, estableciendo un reparto de ganado entre los principales criadores de la villa y adoptando medidas para garantizar el suministro y proteger los intereses del común.

Finalmente, el acta recoge el cumplimiento de una provisión de la Duquesa de Medina Sidonia, por la que se nombra a Amador Bermúdez como Promotor Fiscal de la Justicia de Conil, cargo del que toma posesión después de prestar el correspondiente juramento.

Un documento, en definitiva, que permite acercarse a la vida municipal de Conil en 1771 y conocer tanto la organización de sus servicios y recursos como la intervención que todavía ejercía la Casa de Medina Sidonia en el gobierno local.

[Ambientación] Reunión de todos los integrantes del Ayuntamiento de Conil. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

[Transcripción libre de Rafael Coca López, con la ayuda de las anotaciones recogidas por Antonio Martínez Cordero, en las fichas depositadas en el Archivo Parroquial Santa Catalina:]

«”[Papel sello cuarto, veinte maravedís, año de mil setecientos y setenta y uno. / Sello circular con el escudo real, rodeado del texto: Carolus III D(ei). G(ratia). Hispaniar(um). rex.] En la Villa de Conil de la Frontera, a veinte y dos días del mes de marzo de mil setecientos setenta y un años, los señores Concejo, Justicia y Regimiento de ella conviene a saber: el Sr. D. Bartolomé Arrafán y Valdés, Abogado de los Reales Concejos, Corregidor y Capitán a Guerra en ella, D. Antonio de Amar, D. Miguel Moreno, D. José [Joseph] García Cachin, D. Juan Camelo, Regidores anuales, con voz y voto; D. Cristóbal [Christoval] Pantoja, Diputado del Común y D. Melchor Ramírez, Síndico Personero, ANTE MÍ ACORDARON LO SIGUIENTE:

Para que los encargos peculiares del Ayuntamiento tengan el desempeño debido en todo el año presente, y con la satisfacción de peritos apreciadores, en todos actos y oficios, nombraron de común acuerdo los vocales, en primer lugar los Diputados para la festividad del Santísimo Sacramento, a sus mercedes D. Miguel Moreno y D. Juan Camelo. / Para la festividad de Desagravios, a D. Antonio de Amar y D. José García Cachin. / Para Diputados de Abastos, D. Antonio de Amar. / Para Repartimiento de tierras, D. Miguel Moreno. / Para Veedores de panes, a Juan Bautista [Batista] Franco y Antonio Gil. / Para correo ordinario, a Antonio López. / Para veedor de olivares, a Francisco Gil de Ortega y Fernando Mateos. / Para colmenas a Manuel Sánchez y Manuel Márquez. / Para Veedores de viñas y tierras calmas, a Francisco Pablo Muñoz y Juan Ramírez de Alba. / Para Alarifes de albañilería y carpintería, a Domingo López y Francisco López; a Bartolomé Arellano y Diego Guerrero. / Para Pinos y pinares, a Tomás [Thomas] Marín y Francisco Gómez. / Para Huertas a Antonio Cantillo y Manuel Márquez. / Para Zapatero de obra prima, a Ciriaco Muñoz y Pedro Lima. / Para Zapatero de lo grueso a Juan de Toro y al mismo Pedro Lima. / Para Herrero, a Andrés López y Pedro Gil. / 

[Ambientación] Parte de los rebaños de la ganadería de Conil pastando en los márgenes del Salado, con los cerros de La Muela al fondo. Como base de la xilografía se ha utilizado una fotografía de Antonio Leal, fechada en 1 de noviembre de 2020. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

Teniéndose presente la proximidad al tiempo del Carnaval [Carnal] y la precisión de solicitar abasto al común de carnes de vacas [bacas], machos, carneros y tocino salado, acordaron se saque al pregón por el término competente para que, el que quisiere hacer postura, comparezca, admitiéndoseles las que fueren debidas, a cuyo [cuio] fin se formalizarán las competentes autos de hacimiento y prevención; por si tal vez, como es de esperar y la práctica tiene enseñado, que la cortedad del consumo de este pueblo no proporciona alientos para que se efectúen obligaciones cerradas, siendo indispensable proporcionar el surtimiento común. Del común censado hicieron repartimiento entre los Criadores de todas las especies en la siguiente forma:

Repartimiento de vacas: Primeramente a D. Fernando de la Zuela se le repartieron vente vacas; D. Andrés Rodríguez, dos vacas; Dª María Dorronzoro, cuatro [quatro]; D. Bartolomé Cantillo, dos; Dª María Amado, dos; D. Cayetano Palomino, dos; D. Pedro Alto, dos; D. Juan y D. Francisco Camelo, uno; D. Cristóbal de la Torre, una; Dª Teresa [Theresa] de Arriaga, una; D. Diego Pacheco, una.

Repartimiento de carneros: a D. Miguel de Padilla, seis carneros; a Dª Teresa de Arriaga, diez y ocho carneros y veinte borregos; a Sebastián García Carrasco, diez borregos; a Dª María Virtudes, seis borregos.

Repartimiento de machos: a Francisco Mendoza, doce machos castrados.

Cuyo Repartimiento hicieron conjuntamente, con temperamento al número de cabezas que cada criador posee de las especies referidas de ganado según informe dado por inteligentes, que se convocaron a este acto, en caso necesario, o adoptar las demás providencias que puedan ser útiles y beneficiosas al Común, siempre que no se proporcione persona que haga obligación, y para que aquellas en lo posible se verifiquen, a condonar igualmente que a los precios que se establecieren la venta de dichas carnes en la oficina pública, no se admita de alguna xxx de las del Repartimiento pues cualquier [qualequier] vecino o forastero que quiera contar otras por propia utilidad, necesidad, u otros objetos haya de ser por baja para que en algún modo quede el Común beneficiado. 

[Ambientación] Final del acta comentada y transcrita, con la firma y rúbrica de todos cuantos participaron en ella. Fuente: A.H.M. de Conil de la Frontera. Libro Capitular 51 (1766-1776), pp. digitalizadas 644

Se presentó una provisión, al parecer, firmada de la Excma. Sra. Duquesa de Medina Sidonia, con fecha en Madrid, a veinte y dos de enero del corriente año, sellada con el sello de sus armas y las del Excmo. Sr. Duque, marido de su Excma., y mi Sr. y refrendada de D. Santiago Sáez, su Secretario de Cámara, por la cual, atendiendo a hallarse en Cádiz arrestado D. Pedro Manuel de Mures, Fiscal de la Real Justicia de esta Villa, y conviniendo a la más pronta administración de Justicia, no dejar por más tiempo vacante este empleo, se ha dignado S. Excma. para él a D. Amador Bermúdez, vecino de esta Villa, para que por el tiempo de su voluntad ejerza dicho empleo, según y como lo han usado sus antecesores, y bajo las demás cualidades contenidas en dicha provisión, que vista por este Cuerpo, después de obedecida con la mayor veneración, acordaron sus vocales se cumpla, observe y que desde luego, precediendo el juramento acostumbrado, se ponga en posesión del empleo de Promotor Fiscal de esta Justicia al citado Amador Bermúdez, se tenga por tal y guarden las exenciones que le competan; en cuya virtud y puntual observancia de lo acordado fue mandado comparecer, y habiéndole el Señor Corregidor, que preside por ante mí, recibídole juramento conforme a derecho, y ofrecido en el dicho Amador Bermúdez, usar bien y fielmente el empleo para que ha sido nombrado, se le puso en posesión, quieta y pacíficamente, sin contradicción alguna, y lo firmaron conjuntamente, con el posesionado. Doy fe. = [Aparecen las firmas y rúbricas de los regidores y demás asistentes:] Bartolomé Arrfán, Antonio de Amara, Juan Camelo, Miguel Moreno, Melchor Ramírez, Amador Bermúdez y [el escribano] Juan Alfonso Moreno“» 

*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Cabildo del 22 de marzo de 1771. Libro Capitular 51 (1766-1776), pp. digitalizadas 639-644. Agradecimientos: Antonio Martínez Cordero , in memoriam, e, Isabel González Ramírez responsable de aquél. 

jueves, 17 de septiembre de 2026

CONIL Y UN FUSILADO EN LA PRIMERA GUERRA CARLISTA (1842).

La breve noticia publicada en el Diario de Madrid, el 17 de diciembre de 1842, constituye un valioso testimonio documental de uno más de los cruentos episodios de la Primera Guerra Carlista (1833-1840), un conflicto civil que enfrentó a los partidarios de la reina Isabel II y de la regencia liberal con los seguidores de Carlos María Isidro, conocidos como carlistas o «facciosos». Aunque Andalucía quedó lejos de los principales frentes de guerra del norte peninsular, diversas partidas carlistas actuaron esporádicamente en el sur, protagonizando acciones de guerrilla, emboscadas y represalias contra las fuerzas gubernamentales.

En este contexto se produjo el dramático suceso al que alude el anuncio judicial: el fusilamiento, el 14 de octubre de 1837, de quince militares pertenecientes al Tercer Regimiento Nacional de Artillería, capturados por la partida carlista mandada por Julián Flores, apodado «Montera», en el paraje de Ontanaya [provincia de Cuenca, actual Castilla-La Mancha]. Entre las víctimas figuraba Manuel Gil, natural de Conil, cuya mención reviste un especial interés para la historia local, pues constituye el testimonio de un vecino de la villa que perdió la vida en un episodio prácticamente olvidado de las guerras civiles españolas del siglo XIX.

Resulta significativo que el anuncio no se publicara hasta cinco años después de los hechos. Lejos de informar sobre el fusilamiento en sí, el texto responde a un procedimiento judicial destinado a localizar a los familiares de los soldados ejecutados y de las personas que habían sufrido robos a manos de la misma partida, con el fin de que comparecieran ante el juzgado militar y pudieran hacer valer los derechos que estimasen oportunos. Este tipo de emplazamientos oficiales, frecuentes en la prensa de la época, constituye hoy una fuente de gran valor para reconstruir tanto las consecuencias humanas de la guerra como la identidad de quienes quedaron atrapados en ella.

La referencia a Manuel Gil permite, además, rescatar del anonimato a un conileño que sirvió en el ejército liberal y que fue víctima de la violencia inherente a un conflicto caracterizado por la dureza de las represalias y la escasa consideración hacia los prisioneros. Así, un simple anuncio administrativo adquiere una dimensión histórica mucho mayor, al conservar la memoria de un episodio que enlaza la historia de Conil con uno de los acontecimientos decisivos de la España contemporánea. 

[Ambientación] Los secuaces de <El Montera>, Julián Flores, fusilan sin compasión al grupo de soldados artilleros. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

[Transcripción textual del recorte periodístico:]

«”JUZGADO DE LA COMANDANCIA GENERAL DE ARTILLERÍA DEL PRIMER DISTRITO. / Emplazamiento. / Por segunda vez, se cita, llama y emplaza á los padres y parientes de Diego Crespo, natural de Cádiz, de Manuel Gil, que lo es de Conil; de Juan Gonzalez, de S. Lucar de Barrameda; de Juan Antonio Villalobos, de Motril; de Juan José Tocano, de Chiclana; de José Vazquez, de Jerez de la Frontera; de Joaquin Hidalgo, de Parada, provincia de Sevilla; de Juan de Yecova, de Caravaca; de José Domingo, de Manzana, principado de Cataluña; de José Miro, de Bayona; de Antonio Guillen, de Baza; TODOS SOLDADOS DEL TERCER REGIMIENTO NACIONAL DE ARTILLERIA, PRIMER BATALLON, Y CUARTA COMPAÑÍA; 

Recorte de la publicación del aviso del Juzgado de la Comandancia General de Artillería. Fuente: Diario de Madrid”, 17 de diciembre de 1842. 

y tambien se hace igual emplazamiento á los padres y parientes de Juan navarro, natural de Mahon; de Francisco Ballesteros, de Baza; de Francisco Lopez, de Churriana; sargentos y cabos del mismo regimiento, y TODOS FUERON FUSILADOS EL 14 DE OCTUBRE DE 1837, en el campo de Ontanaya, por la PARTIDA FACCIOSA al mando de Julian Flores (a) Montera, é igualmente á las personas que por dicha faccion fueron robadas; para que dentro de 20 DIAS, acudan á dicho juzgado, á deducir y esponer lo que á su derecho (ó lo que) crean conducente si lo tuviesen por oportuno; en la inteligencia que de no hacerlo, les parará el perjuicio que haya lugar.”» 

*** Fuente: Diario de Madrid”, núm. 1822, del sábado 17 de diciembre de 1842. Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España. 

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “DE VUELTA CON LA COLECTURÍA DE LA VILLA” (1873).

El documento que se transcribe a continuación es un oficio fechado en Conil el 1 de septiembre de 1873 , firmado por José Blas Sánchez de Ba...