miércoles, 8 de abril de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “TESTAMENTO DE FERNANDO DE LA SUELA” (1778).

De como, en el último tercio del XVIII, y posteriormente, era muy habitual que los testamentos recogidos en las Colecturías, como el resumido y transcrito hoy, manden decir muchísimas misas rezadas, y no por casualidad; responde a una combinación de teología, mentalidad religiosa y economía, propias del Antiguo Régimen. / Desde el Concilio de Trento, la iglesia Católica reafirmó con fuerza la doctrina del Purgatorio. Se creía que la mayoría de las almas no iban directamente al cielo, y que el tiempo en el Purgatorio podía acortarse mediante sufragios como misas, limosnas y oraciones. La misa era el medio más eficaz para ayudar al alma del difunto: encargar muchas misas era una forma de “asegurar” la salvación. / Las misas rezadas eran más sencillas, rápidas y mucho más baratas que las cantadas, con coro e incienso. Incluso personas de medios modestos encargaban decenas o cientos de misas (en este caso más mil). / La religiosidad barroca funcionaba con una lógica contable: más misas = menos tiempo en el Purgatorio; las mandas piadosas eran una inversión para la otra vida. Así que, el testamento no era sólo un documento jurídico, sino un acto religiosos esencial, tan importante como la confesión final. / Las misas rezadas proporcionaban ingresos constantes a los sacerdotes, sostenían a las parroquias con pocos recursos, siendo gestionadas y registradas por las Colecturías, que controlaban estipendios y cumplimiento. / Encargar misas era una práctica socialmente esperada, dando una imagen de piedad y ortodoxia y permitía mostrar preocupación por el alma propia y la de la familia. / 

[Ambientación] Imagen idílica del ofrecimiento en una misa por la salvación de las almas del Purgatorio. Fuente: ChatGPT Google. 

Transcripción libre de Rafael Coca López:

«” En Conil, ante el escribano Don José Antonio Moreno, TESTAMENTO ABIERTO, de Don Fernando de la Suela y Amar, de NOVENTA Y DOS AÑOS, de estado CÉLIBE, natural y vecino de Conil, hijo legítimo de Don Juan García de la Suela y de Doña Inés de Amar Centurión, sus difuntos padres, bajo cuya disposición parece haber muerto en la noche del veinte y ocho de febrero de mil setecientos setenta y ocho, y, entre sus CLÁUSULAS, dejó dispuesto: Mandó sepultura en el CONVENTO DE LA VICTORIA de Conil, en la bóveda donde se han enterrado sus hermanos, con entierro de Oficio de Honras Enteras, con sus posas y solemnidad y acompañamiento de todo el Clero de la parroquial y la Comunidad del Convento; se digan por su Alma MIL MISAS REZADAS, a la limosna de CUATRO REALES VELLÓN cada una, más con VEINTE MISAS, por cargos de conciencia, al mismo estipendio y que todas las mil veinte misas, se distribuyan por mitad (entre la Parroquia de Santa Catalina y el Convento de la Victoria de Conil). Así mismo, MANDÓ QUE PERPETUAMENTE Y PARA SIEMPRE JAMÁS, se diga UNA MISA DIARIA, por fin de sus días en la ermita de la Vera Cruz y altar de Nuestra Señora de los Remedios de esta Villa, en sufragio de su Alma y de sus difuntos padres y hermanos, gravándola sobre diferentes hazas de tierra, las cuales y los nombramientos de Capellanes que, diariamente, al año las han de decir, consta en la respectiva cláusula de Institución en el citado Testamento. Nombró por sus Albaceas Testamentarios a Don xxx de Amar, su sobrino, y, a Don Cristóbal Mateo Cordobés, vecinos de Conil, y por su único heredero a Don Juan de la Suela y Amar, su hermano. Es copia del original que expido para que conste en la Colecturía el uno de marzo de mil setecientos setenta y ocho. José Antonio Moreno, Escribano. “» 

[Ambientación] En el momento de la redacción del testamento se tenía muy en cuenta el número de misas para alcanzar la salvación cuanto antes. Fuente: ChatGPT Google. 

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, Libro de Colecturía25 de febrero de 1778. Transcripción libre de Rafael Coca López, con la ayuda de las notas apuntadas en las fichas de Antonio Martínez Cordero, depositadas en dicho Archivo. Agradecimiento: Yelman Francisco Solórzano Bustamante, Párroco de Conil de la Frontera.  

martes, 7 de abril de 2026

“LOS INICIOS DEL TURISMO EN CONIL”, por ANTONIO SANTOS GARCÍA(*). [6/6].

[VIENE del 28 marzo 2026]

«” BREVE EPÍLOGO.

En noviembre de 1975 se produce la muerte de Franco. CONIL es, por entonces, un pueblo en expansión y con muchos problemas sin resolver. El logro más destacable del año fue la conclusión de la primera fase de las obras de saneamiento y traída de agua potable. Pero el problema de la vivienda continuaba, con un déficit estimado de 600. La ANARQUÍA CONSTRUCTIVA era la norma, en CONIL y en el campo, pero se comenzaba a encauzar el proceso en La Fontanilla y Fuente del Gallo.

La nueva alcaldía de MANUEL CALDERÓN (1976-79) desechó el PLAN GENERAL, demasiado complejo, y redactó en 1976 unas NORMAS SUBSIDIARIAS, que fueron aprobadas inicialmente, para que hubiese una <REGULACIÓN TRANSITORIA Y PREVENCIÓN>. Pero CONIL continuó todavía muchos años sin normativa urbanística, pues hasta 1894 no entraron en vigor unas NORMAS SUBSIDIARIAS de planeamiento, y hubo que esperar todavía veinte años más para tener un PGOU, todavía hoy pendiente de sentencias judiciales firmes.

En los más de 30 años transcurridos desde la muerte del Dictador, las cosas han cambiado mucho, unas para bien y otras para mal. El nivel de vida de la población ha mejorado notablemente, pero lo que no ha cambiado es una cierta MANERA DE SER Y ACTUAR que tiene sus orígenes en la época estudiada.

HOY SE SIGUE JUSTIFICANDO LA CONSTRUCCIÓN ILEGAL, en suelo rústico o en el Monte Público, con los mismos argumentos de antaño, pero las circunstancias son muy otras. El verdero motivo del desorden urbanístico actual no es otro que el afán desmesurado de lucro, insensible al interés general, y la dejación de funciones de los ayuntamientos democráticos. Poner, de una vez, orden y cordura en los desarrollos es hoy una responsabilidad de todos. “»

[Ambientación, no incluida en el artículo original] CONIL desde la orilla de Los Bateles. Fuente: “guiadecadiz.com”.

«” FUENTES Y BIBLIOGRAFÍAS.

ARCHIVO MUNICIPAL DE CONIL.

-Cajas 79, 80 y 81: Actas Capitulares (años 1960-1975).

-Caja 310: Memorias anuales de secretaría (años 1957-61, 1966, 1968, 1970-71 y 1973-76).

-Caja 3781 (provisional): Ordenanzas para el fomento del turismo (1963), Memoria de las playas de Conil (1964) y Estudio de Conil para la 1ª Asamblea Nacional de Municipios Turísticos (1967).

-Caja 1187: Anteproyecto de urbanización de zona Fontanilla (1963-64).

-Caja 1153: Proyecto de Ejecución del Plan Especial de Ordenación del Monte Dehesa de Roche (1967) y Planos de agua potable, luz y saneamientos (1974).

-Caja 1156: Avance del Plan Genreal de Ordenación Urbana de Conil (1968-75).

-Caja 1418: Expedientes de Fuente del Gallo y La Palmera (1968-75).

-ARBOLÍ, Félix (1970): Conil, don del Atlántico. Imprenta Navarro, Chiclana.

-SANTOS GARCÍA, A. y VELÁZQUEZ-GAZTELU, F (1988): Conil de la Frontera. Diputación de Cádiz.

-MARTÍN RODRÍGUEZ, M. dir. (1993): Estructura económica de Andalucía. Espasa-Calpe, Madrid.

-ALBA RAMÍREZ, A. coord. (2004 y 2007): Conil en la memoria, I y II. Ayuntamiento de Conil. “»

(*) Sobre el autor. Antonio Santos García.- Es licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y ha sido durante muchos años profesor de enseñanza secundaria en Conil de la Frontera (IES Atalaya). Ha publicado tres libros: la “Historia Conil de la Frontera” (1988, Diputación de Cádiz), “Patrimonio Cultural de Conil de la Frontera” (2007, GDR Litoral de la Janda) y “Conil y las almadrabas en el siglo XIX” (2015, Ayuntamiento de Conil). Ha escrito también diversos artículos sobre la historia y el patrimonio cultural de Conil, la historia de las almadrabas andaluzas, y ha participado con ponencias en jornadas, encuentros, semanas culturales y cursos sobre estas cuestiones. En los últimos años, centró su investigación en las almadrabas andaluzas y es co-autor de “Las almadrabas suratlánticas andaluzas. Historia, tradición y patrimonio (siglos XVIII-XXI)” (2017, Universidad de Sevilla).

[FINAL DEL ARTÍCULO]

*** Fuente: Boletín «LA LAJA», Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil. Número 9, noviembre 2007, p.p. 2-8. 

lunes, 6 de abril de 2026

ADQUISICIÓN AMBULANCIA PARA CRUZ ROJA (1968).

Interesante documento, datado en 25 de octubre de 1968, por el que Tomás Iglesias Romero, a la sazón presidente de Cabezas de Familia de Conil, junto con Román Ruiz y Ruiz, médico y teniente de alcalde de la Corporación Municipal, entonces presidida como alcalde por Gabriel de la Riva Galarreta, solicitan un préstamo a la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Cádiz, por un montante de SESENTA MIL PESETAS (60.000 pesetas, equivalentes a 360,60 euros), a devolver en SEIS MESES. El objeto de esta cantidad, aunque no se especifica en el documento era para la adquisición de UNA AMBULANCIA para la CRUZ ROJA LOCAL (quizás fuera la primera). 

Reproducción fotográfica del documento mencionado. Fuente: Fondo Iglesias Pérez. 

[Ambientación] Retén en la Venta Melchor, de El Colorado, 15 diciembre 1968, M.R.V. Cruz Roja Española, positivo foto Juman. Fuente: “todocoleccion.net”.

Fuente: Fondo Documental Iglesias Pérez.  

domingo, 5 de abril de 2026

NAUFRAGIOS EN EL LITORAL DE CONIL, 62: Vapor “MULEY HASSAN” (1.890).

La publicación del libro “BAJO LAS COLUMNAS DE HÉRCULES”, donde su autor, el instructor nacional de buceo y buceador profesional, Alejandro Gandul Hervás, desgrana las vicisitudes de los vapores mercantes naufragados en Cádiz y Ceuta, nos va a permitir seguir informando de los siniestros marítimos ocurridos en nuestras costas y proximidades, desde 1837 a 1939, permitiéndonos y autorizándonos amablemente su transcripción. Son en total poco más cien los que el autor ha conseguido relacionar, pero que aquí se van a transcribir los más cercanos a nuestro entorno, con detalles de las características técnicas de cada nave, nacionalidad, tripulación que la componía, causas del accidente y el lugar donde reposa para siempre, o si fue reflotada, como en algunos pocos casos ocurrió. Para aquellos interesados en el tema, se recomienda la adquisición del libro ya que es de lectura fácil por su diáfana redacción, describiendo los momentos más dramáticos de cada caso, y, se puede utilizar como libro de consulta, dado su diseño por fecha, ayudado de un índice onomástico de vapores siniestrados, y otro de unidades empleadas en su salvamento.

[Ambientación] Faro de Trafalgar: testigo de muchos naufragios de vapores en <La Aceitera>. Foto: Alejandro Gandul

Ficha particular:[1]

Fecha del suceso: 18 septiembre 1890.

Propiedad: «Sons of Thomas Haynes», Cádiz.

Nacionalidad: Española.

Astillero: Blackwood & Gordon, Glasgow, Reino Unido. 1872.

Número oficial: 68006.

Máquina: Propulsión: Hélice y máquina a vapor de doble expansión. Dos cilindros (19; 33x24 inch/ pulgadas). 50 n.h.p. (Nominal Horsepower/Caballos de fuerzas nominales) Blackwood & Gordon, Glasgow.

Desplazamiento: 245 grt. (Gross Registered Tonnage/Tonelaje registro bruto).

Eslora-manga-puntal: 42,54m – 6,24m – 3,15m.

Casco: Hierro.

Capitán: Ramón Ramírez.

Causa y destino final: Encallado en La Aceitera, Barbate. PÉRDIDA TOTAL.

[1] Datos técnicos: «Lloyd´s Register of Shipping». 1889-1890. SS «Muley Hassan». 


[Ambientación] Recreación del naufragio del vapor Muley Hassan, cerca del cabo de Trafalgar, 1890. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

El <Muley Hassan> pertenecía a la empresa gaditana <Sons of Thomas Haynes>. Sobre su naufragio un marino avezado en supersticiones y sortilegios de la mar, bien podría asegurar aquello de: a los barcos hundidos, déjalos estar. Refiriéndose, sin duda, a esa condición ofrendada a los buques como una especie de ser vivo, que comparte la misma estela vital que su dotación.

Este pequeño vapor, cuyo nombre anterior había sido <Carbonic>, entró a forma parte del repertorio de encallamientos y hundimientos con los que La Aceitera había adquirido fama y temor por todos los marinos que cruzaban frente a ella.

Si volvemos al naufragio del <Massalia> [AQUÍ], recordaremos que <Sons of Thomas Haynes> tenía la concesión para el desguace de su pecio. Sin embargo, en diciembre de 1894 todavía no se había ejecutado. El embarrancamiento de este vapor, en parte, explicaría por qué ese año aún no se había procedido al desguace del <Massalia>. Es evidente que para la empresa la pérdida del <Muley Hassan> suponía un daño muy sustancial, no solo por el patrimonio perdido, sino por lo que suponía perder el medio más importante para el desguace y salvamento de buques.

Telegrama del ayudante de Marina de Barbate, notificando el naufragio del <Muley Hassan>: Para Madrid de Vejer. Número 144. Palabras 45. Depositado el 19 a las 4-1. Ayudante Marina al Ministro Marina. Vapor <Muley Hassan>, capitán Ramírez que se hallaba extrayendo restos buque / naufrago en el bajo Aceiteras naufragó ayer tarde yéndose a pique salvándose tripulación / según participa Jefe Carabineros salgo inmediatamente lugar del siniestro daré detalles. (Fuente: AGMAB. Navegación Mercantil. Buques. 7147/90/55). 

El <Muley Hassan> zarpó de Cádiz el 17 de septiembre con rumbo al Bajo de La Aceitera. A bordo, además de los once miembros de la tripulación, viajaban catorce obreros que habían sido contratados para las labores de desguace del <Massalia>. Se presumía un buen negocio. Sin embargo, a las 14:00h del día 18, tocó sobre un cabezo en la misma Aceitera y se hundió.

El escenario, sobre todo para los obreros, tuvo que ser de incertidumbre y absoluta angustia. Al impacto sobre el casco, le seguiría una retahíla de voces, órdenes, preguntas y dudas que, en las caras de los pobres obreros, reflejarían el convencimiento de que iban a morir ahogados. Con el buque hundiéndose, sobre una cubierta inestable, las carreras hacia los botes salvavidas no estarían exentas de prisas y empellones para escapar. En aquella época, saber nadar no se estilaba mucho, ni siquiera entre los marinos, y por supuesto mucho menos si nos referimos a obreros.

Sobre el abandono del buque, el Ayudante de Marina de Barbate, en su informe del 20 de septiembre, confirma la mejor noticia para aquellos hombres: al llegar a dicho bajo a las dos de la tarde del día 18, tocó en un cabezo y se fue a pique en el citado sitio, salvándose con dos botes once tripulantes, catorce jornaleros y algún equipaje. (Fuente: AGMAB, Navegación Mercantil, Buques. 7147/90/55).

Llegaron a tierra sin novedad y el vaporcito <Muley Hassan> se unió a la lista de piezas cobradas por La Aceitera.

El día 20 de septiembre, varios periódicos nacionales, repiten una misma crónica, entre ellos <El Correo Militar>, <El Demócrata> y <El Resumen>: “Por noticias recibidas de Cádiz se sabe que naufragó en el bajo de Las Aceiteras, en aguas de Conil, el vapor Muley Hasan. En ese bajo se perdió el año pasado el cañonero de guerra Paz, de cuyo triste suceso publicamos extensos detalles. / El vapor Muley Hasan salió de Cádiz el 17 por la tarde, llevando por principal objeto hacer exploraciones en dicho bajo, para salvar algunos restos de los buques allí perdidos. Estando el vapor en esa faena ayer terde, chocó contra una piedra, naufragando rápidamente. / La tripulación y 12 individuos pudieron llegar en botes al faro de Trafalgar. / Ha salido otro vapor de la casa Haynes, dueño también del buque perdido, con objeto de recoger a los náufragos.” 

<El Correo Militar>, año XXII, núm. 4478. Madrid, sábado, 20 de septiembre de 1890. Fuente: Hemeroteca Digital, BNE. 

También la prensa de la época aporta otros datos interesantes. Al menos tres periódicos: <La Vanguardia>, <El Pabellón Nacional> y <La República>, se hacen eco del naufragio del <Muley Hassan>. El periódico <La República> relataba la noticia así:

Telegrafían de Cádiz, que ayer náufrago en el bajo de Las Aceiteras, en aguas de Conil, el vapor <Muley Hassan>, que el día anterior había salido de aquel puerto, a fin de explorar dicho bajo para salvar algunos restos de buques allí perdidos. / La tripulación llegó en bote al faro de Trafalgar. Recordárase que hace un año aproximadamente naufragó en el mismo bajo el cañonero de guerra <Paz>. (Fuente: <La República>, 21 de septiembre de 1890. Hemeroteca Digital, BNE).

<La República>, año VII, núm. 2079. Madrid, domingo, 21 de septiembre de 1890. Fuente: Hemeroteca Digital, BNE. 

Por otra parte, aunque el periódico <La Vanguardia> ofrece la información de una manera más escueta, sí que da un dato interesante:

El vapor citado se ocupaba en hacer exploraciones para salvar algunos restos del cañonero <Paz> cuando chocó con el bajo. (Fuente: <La Vanguardia>, 21 de septiembre de 1890. Página 5. Hemeroteca Digital, BNE).

Nota: El naufragio del cañonero <Paz> fue tratado en este blog los días 9 y 10 de abril de 2024, pudiendo entrar para su consulta clicando AQUÍ y AQUÍ

Por lo tanto, es posible que además del desguace del <Massalia>, el <Muley Hassan> también tuviera un contrato con la Armada para recuperar los restos del cañonero <Paz>. Dado que este último se encontraba sobre los restos del <Massalia>, no es descabellado pensar que fuera así. Por último, <El Pabellón Nacional> aporta otro dato curioso:

La tripulación y 12 individuos pudieron llegar en botes al faro de Trafalgar. Ayer tarde salió otro vapor de la casa <Haynes>, dueño del buque perdido, con objeto de recoger los náufragos. (Fuente:<El Pabellón Nacional>, 21 de septiembre de 1890, página 3. Hemeroteca Digital, BNE).

<El Pabellón Nacional>, año XXVI, núm. 7866. Madrid, domingo, 21 de septiembre de 1890. Fuente: Hemeroteca Digital, BNE. 

Probablemente el <Servando> o el <William Haynes> seguirían con el cumplimiento de su contrato.

Y recuperando el hilo de ese marino supersticioso en temas de barcos hundidos, o inexplicablemente desaparecidos, seguramente sentenciaría que importunar los cascos abandonados bajo el agua no sería una buena idea, porque ya perdidos los reflejos de tantas millas navegadas, ahora sus resos son propiedad de las extrañas criaturas que moran bajo la superficie y, si pretendes arrebatárselos, ellas reclamarán nuevos tributos. Así que: -Es que lo sabía … A los barcos hundidos, ¡déjalos en el fondo!

Unos días más tarde, concretamente el 25 de septiembre, dos diarios madrileños, >La Fe> y <El Imperial>, publican la misma crónica del siniestro, la más extensa y detallada de cuantas se redactaron: “EL NAUFRAGIO DEL MULEY-HASSAM. / El Muley Hassam salió de Cadiz el 17 por la mañana con 25 individuos entre tripulantes y trabajadores para las operaciones que se iban á verificar. Unos eran ingleses, y otros, hasta el número de siete, naturales de Cádiz. / Cuando llegaron a Conil, fondeó el buque detrás del Cabo de Trafalgar, en donde pasaron la noche. / A la mañana siguiente empezaron los preparativos para comenzar los trabajos, que duraron hasta cerca de la una, y á esta hora se celebró el almuerzo. / Despues de almorzar, que serian como las dos de la tarde, se puso en marcha el vapor, entrando por el lado contrario al sitio en que se observaban los restos de los barcos perdidos, puesto que la marea estaba en la vaciante; y al hacer rumbo para acercarse con un lanchón á aquellos sitios, se escuchó en el buque un extraño ruido: era que habia chocado contra una piedra. / El primero que se hizo cargo de la desgracia que habia ocurrido, fue el maquinista, que afectado le dijo á otro tripulante: ¡Nos vamos á pique inmediatamente! / Otros tripulantes empezaron á saltar en los botes, y á los pocos instantes prodújose la confusion propia en momentos de tan gran peligro, pues todos querian al mismo tiempo huir del riesgo que les amenazaba. / Afortunadamente no ocurrió ninguna desgracia, merced al buen estado del mar, que de otro modo hubiera sido á todos muy difícil, si no imposible, lograr el salvamento, porque aquellas aguas, en dias de borrasca, son verdaderamente terribles. / Habian pasado pocos instantes desde que los indivíduos del Muley Hassam se habian trasladado en los dos únicos botes que existian al lanchon grande, cortando con su hacha el que lo sujetaba al vapor, cuando éste empezó á hundirse de popa, llegándose á poner en pié y cayendo sumergido para no levantarse más, no sin despedir antes una gran cantidad de agua, con asombrosa fuerza, á juzgar por la distancia que la elevaba. / Dicen los que observaron este accidente que llamaba extraordinariamnete la atencion y que todos quedaron atónitos presenciándolo por lo que tenia de curiosos é impotencia. / El Muley Hassam desapareció para siempre en el bajo de Las Aceiteras, donde han zozobrado otros muchos buques, y únicamente se observaba de él á los pocos minutos una pequeña parte de sus dos palos.(Fuente:<La Fe>, 25 de septiembre de 1890, página 3. Hemeroteca Digital, BNE).

 <La Fe>, año XV, núm. 4689. Madrid, sábado, 25 de septiembre de 1890. Fuente: Hemeroteca Digital, BNE. 

¿EL PECIO HOY?

En el bajo de La Aceitera hay una zona que los pescadores submarinos han bautizado como <Las Calderas>. Este nombre sintetiza, a la perfección, lo que podemos encontrar bajo la superficie.

Probablemente el escotillón de la bodega de proa. Foto: Juan Francisco García Amado

Se trata de un fondo cubierto de hierros fragmentados y retorcidos productos de los desguaces y los temporales, donde sobre esa amalgama destacan, como no, los grandes cilindros que preparados en su día para resistir las altas temperaturas y presiones, todavía hoy desafían los embates de los temporales y corrientes.

Entre todos esos restos se distingue lo que en su día fue un pequeño vapor. A pesar de encontrarse muy desguazado la disposición de su máquina, única caldera, proa y popa, nos indican que quedó tumbado sobre estribor.

Toda La Aceitera, y especialmente, Las Calderas, impone sus propias reglas en lo que se refiere a las condiciones que nos permiten hacer una inmersión allí. Es un privilegio con el que las mareas se adelantan, hay violentas corrientes que no ceden ni con los coeficientes cortos. Reparos de marea que no existen y, para completar un cuadro bastante complicado, un oleaje caótico que, casi siempre presente, te obliga a dar un rodeo si no quieres tener serios riesgos de naufragar. Hemos buceado poco allí, pero la eslora aproximada y la máquina de dos cilindros, sugieren que podría tratarse del <Muley Hassan>.

En primer plano dos puntales de soporte, probablemente para el refuerzo de la cubierta de la pluma de carga, y al fondo la sombra del molinete. Foto: Juan Francisco García Amado

La proa se distingue pero se encuentra muy destrozada. Aún así podemos intuir un poco de su roda y ver algo del interior. En seguida nos topamos con una gran escotilla que podría ser parte de la bodega de proa y un molinete. Este último, probablemente, ejerció sus funciones con la pluma de carga de dicha bodega. Muy cerca del molinete contemplamos dos grandes piezas con forma cilíndrica y apariencia de puntales, que bien podrían haber formado parte del refuerzo de la cubierta que soportaba la pluma de carga.

La caldera tumbada y vista desde su parte posterior. Foto: Juan Francisco García Amado

Avanzando, recorremos una pequeña área con restos de chapones y cuadernas, para encontrarnos con el enorme volumen de su única caldera. Tumbada sobre un lateral, deja ver el domo, los hornos y los tubos de humo, antaño protegidos por la caja de humos que les daba salida hacia la chimenea.

Detalles de la hélice. Foto: Alejandro Gandul

A continuación, también sin perder la senda de la chatarra, aparece la máquina, aparentemente de dos cilindros, pues al estar tumbada y tan cubierta de vida marina, resulta muy difícil distinguir ese detalle. Junto a ella tuberías y otras piezas que posiblemente formarán parte de la sala de máquinas.

Es difícil localizar el eje de transmisión, que se encuentra en su mayor parte bajo la arena. Sin embargo, no será difícil localizar la popa, de nuevo, siguiendo los restos del pecio. En este caso destaca la hélice, muy bonita y semi-enterrada, y parte del codaste. No se ve la pala del timón. 

*** Fuente: BAJO LAS COLUMNAS DE HÉRCULES: naufragios de vapores mercantes, Cádiz y Ceuta, 1837-1939”, Alejandro Gandul Hervás. Ediciones Suroeste, 2024. ISBN: 978-84-122907-8-3. 

sábado, 4 de abril de 2026

CONIL DURANTE LA OCUPACIÓN FRANCESA (1810-1812), 48.

Ante la petición de “cinco” encausados vista en la entrada anterior, donde se reclamaba una nueva regla para elaborar la tasación de las costas, teniendo en cuenta el Auto definitivo, el Escribano del Juzgado, Jaldón, redacta el siguiente escrito.

«”CERTIFICACIÓN. Yo, el infrascrito Escribano Único del Juzgado Real Ordinario de esta villa en Comisión del Supremo Gobierno CERTIFICO según y como por derecho me es permitido: Que para formar la TASACIÓN DE COSTAS hecha en esta causa tuve presente que por el AUTO DEFINITIVO a la vuelta del folio trescientos tres SE CONDENÓ A TODAS LAS COSTAS del procedimiento a D. José Moreno Pacheco en LA MITAD de ellas y en la OTRA MITAD a D. Manuel RamírezD. Francisco RamírezD. Antonio Borrego y D. Juan Muñoz y por no haberse especificado ni héchose clasificación alguna, ni las partes reclamado en tiempo hábil de suerte que por algún motivo hubiese podido formar distinto concepto del en que yo estaba de ser el procedimiento en él todo CRIMINAL ya fuese mirado con respecto a INFIDENCIA CALIFICADA y ya dirigido a justificar la enunciativa de la AFLICCIÓN que se decía CAUSABA AL PUEBLO EN LA ARBITRARIEDAD que según el proceso se estimaba haber tenido las personas comprendidas en dicha causa en la EXACCIÓN DE CONTRIBUCIONES DEL VECINDARIO E INSPECCIÓN DE ARBITRIOS: Habiendo hecho esta calificación porque en el auto que principia a la vuelta del folio ciento ocho y corre hasta el ciento doce se dijo entre otras cosas que NO ERA POSIBLE GRADUAR LA CRIMINALIDAD con que estos reos hubiesen afligido al vecindario si no se examinaba los REPARTOS traídos a la causa y los otros que fuese posible recoger como así y más extensamente refiere dicho auto que reproduzco en lo necesario. 

[Ambientación] “Los Desastres de la Guerra”, Francisco de Goya y Lucientes; Lámina n.º 78, “Se defiende bien”; Real Academia de Nobles Artes de San Fernando, 1863, Madrid. Fuente: “commons.wikimedia punto org”. 

Además tuve a la vista el del folio ciento quince y el que principia a la vuelta del folio ciento ochenta y seis pues todos ellos llevaron una misma ilación siempre al fin de DESCUBRIR Y PONER DE CLAROS LOS CARGOS que resultaban indicados a los referidos Pacheco y compañeros para habérselos hecho en sus confesiones (que no ha llegado el caso tomarles): Y no habiéndose declarado nulo dicho procedimiento y hallándome convencido, como siempre lo he estado, de que éste con cualquiera aspecto que se mire siempre llevó su objeto a un mismo fin. Que NO ES POSIBLE CLASIFICARLE del modo que los reos quieren para la tasación de costas, por mucha que sea la atención y cuidado que se ponga para conocer las diligencias que son CRIMINALES y cuáles deben reputarse en la clase de CIVILES, especialmente cuando hasta aquí todas las providencias y demás operado ha sido de ACTUACIÓN CRIMINAL: Y por asegurarme más en mi opinión CONSULTÉ apersonas que profesan la jurisprudencia y me CONFIRMARON en aquélla. Bajo estos antecedentes practiqué la referida tasación de todo lo que resulta en los autos obrados de oficio hasta el estado en que se hallaban y nunca podré hacerla de otro modo por serme incomprensible la insinuada distinción hecha por los citados D. José Pacheco y compañeros en el referido su escrito. Y para que conste con remisión a la causa y en cumplimiento de lo mandado en el auto que antecede PONGO la presente en la villa de Conil a catorce de julio de mil ochocientos trece. = Antonio Vázquez Jaldón, 12.”» 

Este mismo día, el Escribano Jaldón hizo entrega y notificó a los “cinco”, en sus particulares domicilios, la certificación anterior. 

*** Fuente: “Conil durante la ocupación francesa”, Jaime Aragón GómezAna Souto Rodríguez y Jorge Paz Pasamarp.p293-295; Excmo. Ayuntamiento de Conil de la Frontera, 2004.  

viernes, 3 de abril de 2026

12/36. “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR”, por LUIS BRICEÑO.

DECISIÓN COMPROMETIDA.

«”El sol, atravesando la línea imaginaria del horizonte, ha ocultado su rojo disco tras las altas montañas.

El púrpura amarillento de las nubecillas que parece que quieren seguirle, como pretendiendo caminar en pos de él, cambia paulatinamente de tono, pasando del violeta adquirido, hasta el grisáceo y gris oscuro pronunciado.

La bóveda celeste que ya no tiene nada de tal color y que continuó algún tiempo iluminada por el atenuado resplandor solar, va adquiriendo tonalidades de sombra cada vez más pronunciadas.

El crepúsculo acaba de agotarse, perdiendo sus claridades y dejando paso franco a la noche.

Los pajarillos, recogidos en la arboleda, han suspendido sus dulces melodías; el viento ha calmado, apagando sus susurros; el murmullo de las aguas que pasan por el abrevadero, al deslizarse cuesta abajo, parece menos cantarino; apenas si se oyen balidos ni berreos del ganado; no hieren el aire los de ninguna copla pastoril. No parece sino que en la Naturaleza ha llegado la hora del conticinio [1].

[Ambientación] El viajero, indeciso, frente a la posada. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

El joven caminante, con el pensamiento embargado por el feliz recuerdo de la linda pastorcita con quien acaba de dialogar tan grata y dulcemente, no observa que el bello morir de aquel día, tan señalado ya en su imaginación.

Abstraído en el agradable recuerdo, clava su mirada inactiva en el firmamento hasta que el fulgor de un lucero, probablemente Venus, sacudiendo su ánimo, ensimismado, conduce su imaginación a la regularidad de su funcionamiento.

Ahora, casi en pleno dominio de sí mismo, piensa unos instante que la pobreza de su bolsa no le permite el dispendio de un alojamiento completo en el establecimiento que tiene a su presencia.

Discurre, sin darse cuenta del por qué, que a los ojos de la joven que tan profundamente ha impresionado su alma, no es conveniente descubrir su penuria.

Duda más de un instante entre continuar su camino, hasta la primera población que se encuentre, ahogando para siempre aquella inclinación tan viva que siente bullir en su pecho, hacia la afable pastorcita que comenzaba a trastornar su sosiego, o pernoctar con todas las consecuencias en la venta que tiene a unos pasos de distancia.

Gana la propensión que domina su ánimo y, aunque la resolución es comprometida, penetra resueltamente en el establecimiento.“» 

NOTA DEL TRANSCRIPTOR: [1] Conticinio.- Hora de la noche en que todo está en silencio. Fuente: Diccionario de la RAE. // 

CONTINUARÁ CON “INCIDENTE”, el 17 abril 2026.

*** Fuente: “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR: novela de notorio matiz ingenuo, de escasa traba episódica y de carácter sentimental”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 71-72. Diario Jaén, Talleres Gráficos, s/f. 

jueves, 2 de abril de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “PADRÓN VECINAL” (1.856).

Históricamente, el VECINO no era cada persona, sino el varón cabeza de familia o propietario con derechos o cargas fiscales. ALMAS se refiere a la población total, incluyendo mujeres, niños, criados y personas sin propiedades, contados comúnmente por las parroquias (padrón de almas) o censos oficiales, como el que se menciona hoy. El pasar de vecino a almas siempre ha sido una conversión algo controvertida, dependiendo de las épocas y los lugares: normalmente se utilizaba un multiplicador, comprendido entre 4 y 5; concretamente en el padrón de Conil obtenido en 1856 el factor utilizado fue aproximadamente 4. 

[Ambientación] Imagen alusiva al tema tratado en esta entrada. Fuente: Creada por ChatGPT. 

[Transcripción literal, de Rafael Coca López, de la sesión ordinaria del día 8 de marzo de 1856:]

« [Papel, Sello 4º AÑO DE 1843 40 Ms.] Sesión ordinaria correspondiente al sábado 8 de Marzo de 1856.

En la villa de Conil de la Frontera, á ocho de Marzo de mil ochocientos cincuenta y seis, reunidos los Señores de este Ilmo. Ayuntamiento Constitucional que al margen se espresan [estos son sus nombres, constando sólo los apellidos: Señores: Alcalde Presidente, Palomino; Alcalde 2º, Amar; Regidores: Garcia, Petisme, Sanchez, Gimenez, Almenara; Sindico 1º, Lopez; Sindico 2º, Moreno; Secretario, Garcia Salazar], por ante mi el Secretario dieron principio á esta Sesion ordinaria con la lectura del acta de la anterior que fue aprobada y la de los Boletines Oficiales numerados del 20 al 28 ambos incluidos que se mandaron archivar, asi como del 20 al 28 tambien de desamortizacion, despues de enterados los Señores de sus contenidos y, acordar el cumplimiento de las disposiciones de su incumbencia.

/ Se vio el presupuesto de gastos e ingresos municipales del corriente año aprobado por la Excma. Diputacion Provincial, acordando que la comunicación con que se acompaña se una al mismo, á los efectos ulteriores. / SE ACUERDA ASI MISMO QUE EL ESTRACTO DEL PADRON POR EL NUMERO DE VECINOS Y ALMAS QUE ARROJA SE REMITA CON ATENTO OFICIO A LA EXCMA. DIPUTACION PROVINCIAL, TODA VEZ QUE SE HALLA TERMINADO ESTE SERVICIO, RESULTANDO COMPONERSE EL VECINDARIO DE 1176 VECINOS Y 4718 ALMAS. / Y no habiendo más asuntos de que ocuparse la Corporacion, el Sr. Presidente levató esta Sesion cuya acta firman los Señores como saben de que yo el Secretario certifico. = [sólo aparecen las firmas y rúbricas del Síndico 1º y del Secretario:] Lopez, Manuel Garcia Salazar.”» 

Reproducción digitalizada del acta transcrita. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. 

Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Sesión Ordinaria del 8 de marzo de 1856; Libro Capitular 61-1, pp. digitalizadas 037-038. Agradecimiento: Isabel González Ramírez, responsable AHMCF. 

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “TESTAMENTO DE FERNANDO DE LA SUELA” (1778).

De como,  en el último tercio del XVIII, y posteriormente, era muy habitual que los testamentos recogidos en las Colecturías, como el resumi...