viernes, 24 de abril de 2026

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 55.

PÁ RECOGÉ ESTA BASURA … NUNCA ES TARDE.

Corrían los ominosos tiempos de la fatídica y nunca bastante condenada dominación marxista.

El denominado Centro de Reclutamiento, Instrucción y Movilización[1], entonces tan conocido por el conglomerado de las iniciales que sonaba <CRIM>, en su inmoderado afán de secundar las órdenes de aquel <Gobierno del Pueblo> -de la chusma, de la hez más corrompida- y descubrir a los fascistas <emboscados> que pudiera haber, y que constituían una de sus más grandes pesadillas, revisaba todas las inutilidades concedidas, reformando a su gusto el cuadro de las mismas, a fin de que no escapara de sus terribles garras nadie que pudiera ser <enemigo del Régimen del Pueblo quiso darse a sí mismo>.

Los reclutas llamados a nuevo reconocimiento, utilizando todos los pretextos a su alcance, o no acudían al llamamiento o lo hacían perezosamente, no sólo porque carecían de entusiasmo hacia las ideas de los enemigos de Dios y de la Patria, sino por justificado temor a las innumerables fechorías de los componentes de la <CRIM>, que lo mismo dejaban en casa, cual suele deducirse, a sus preferidos, como destinaba <recomendados> a las líneas de choque a los sospechosos de pertenecer a la <quinta columna> o a los que ofrecían cualquier resistencia a inscribirse en las <células> comunistas.

[Con el solo objeto de ambientación] Soldados del ejército popular de la Segunda República durante la guerra. Fuente: “ABC”, Manuel P. Villatoro, 3 marzo 2020. 

Tanta y tan grande fue la deserción a estos llamamientos, que tuvieron que adoptar severas medidas, tendentes a darle la eficacia apetecida.

Entre aquellas medidas, figuró la de reunirlos, a la fuerza, en cada pueblo, y hacerlos acompañar, hasta el mismo <CRIM>, por un comisionado de confianza, muchas veces agente del terrible <SIM> (Servicio de Investigación Militar), que tantos tormentos dio y tantos crímenes cometió, y que los <conducía> como borregos a los centros a que eran llamados.

Una de esas expediciones, excesivamente retrasadas, en relación con la fecha de su llamada, compuesta principalmente por varios cojos, un manco, algunos tuberculosos y un ciego, fue conducida por el propio Secretario del Frente Popular Local, personajillo de muy corta estatura y cojo, de cojera artificialmente pronunciada, que le hacía andar lentamente.

En aquellos días actuaba de presidente del <CRIM> cierto personajillo, que era nada menos que un conocido basurero, ingresado en el flamante ejército rojo de teniente, y que, al muy poco tiempo, optó por ascenderse a comandante, en vista de que un simple músico trompetero, vecino suyo, era coronel de Estado Mayor. Este presidente le increpó con cierta dureza, diciéndole que si en aquel desgraciado pueblo no había camaradas más <diligentes> en prestar la rápida ayuda que la <causa> necesitaba.

El cojete comisionado, que aunque de apariencia insignificante, era <hombre> de energía, muy quisquillosos y redicho, y de un gran alcance reticente en sus apreciaciones, por lo que allá, en donde residía, gozaba fama de sapiente, y que, además, estaba muy agarrado a la situación, por tener una cuñada sirvienta en casa de Álvarez del Vayo [1], se revolvió airadamente contra la <alusión> del comandante presidente, diciéndole:

-Pronto y bien, rara vez juntos se ven, señor presidente. Aquí están tos los llamaos del pueblo, sin faltá ninguno. Además, tos nos conocemos. Y pa <recogé esta basura> …, de gente, nunca es tarde señor presidente. 

NOTAS DEL TRANSCRIPTOR: [1] Centro de Reclutamiento, Instrucción y Movilización, CRIM. Estos centros administraban la movilización de los jóvenes llamados a filas y se encargaban de su entrenamiento inicial. La estructura de estos centros se basaba en los centros de reclutamiento existentes en la época, muchos de los cuales se encuentran hoy en día activos en el Ejército de Tierra. Fuente: Texto creado por IA Google. / [2] Julio Álvarez del Vayo y Olloqui (Villaviciosa de Odón, 9 de febrero de 1891 - Ginebra, 3 de mayo de 1975) fue un jurista, periodista, diplomático y político español. Fue militante, primero, del PSOE. Años más tarde, en el exilio, radicalizaría sus posturas, por lo que fue expulsado del PSOE y formó la Unión Socialista Española  (USE), uno de los grupos que integraría el Frente Revolucionario Antifascita y Patriota  (FRAP), organización armada que bajo su liderazgo asesinó a un policía y que dirigió desde su fundación en 1971 hasta su muerte. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

*** Fuente: “AMAPOLAS Y JARAMAGOS: cuentos, anécdotas, narraciones y chascarrillos”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 117-118. Primera edición, Gráficas Morales, Jaén, 1.940.  

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