lunes, 20 de julio de 2026

LA LEYENDA DE EL COLORADO (1984).

La tradición oral y la documentación histórica coinciden en situar el origen del topónimo El Colorado en torno a la antigua venta que daba nombre al lugar. Ya aparece registrada con esa denominación en planos catastrales de 1873, aunque su origen ha dado lugar a diversas interpretaciones. Algunas leyendas lo relacionan con el paso de un soldado británico durante la Guerra de la Independencia, mientras que otras lo atribuyen al color de pelo o de piel del primer propietario del ventorrillo. Sin embargo, la explicación más respaldada por la documentación señala que el nombre hacía referencia desde un principio a la familia Olmedo y a su establecimiento, extendiéndose con el tiempo para designar toda la zona.

Esto es lo que nos cuenta Isabel González Ramírez, responsable del Archivo Municipal, en su trabajo de junio de 2000: “Apuntes de la Feria del Colorado en el Archivo Municipal de Conil (AMC)”

[Ambientación] Imagen idealizada de aquel “guiri”, soldado inglés, que curado de sus heridas se asentó en este rincón conileño, dando nombre, por su aspecto, a esta zona. Fuente: Ilustración creada por ChatGPT. 

Sobre estas tradiciones y su posible relación con la Batalla de Chiclana trata el siguiente recorte de prensa [Transcripción libre de Rafael Coca López:]

«”EL COLORAO. / Sería una buena idea investigar sobre los orígenes, el uso y la evolución de algunas palabras que con cierto hábito se usan en Chiclana. / A pocos kilómetros de Campano se asienta la población de El Colorao, o el pago del Colorao. ¿Por qué no se le llama el Verde o el Amarillo? / Parece ser que su origen se remonta a la Batalla de Chiclana [5 de marzo de 1811] que tuvo lugar en los alrededores del Cerro de la Barrosa [Torre del Puerco] y de los pinares de Campano. Tras duras horas de enfrentamientos cuerpo a cuerpo entre aliados y franceses, muertos y heridos quedaron en el campo de batalla. F[élix] Arbolí habla de 1.400 entre las tropas aliadas y 2.000 bajas en las filas invasoras. La historia nos cuenta como quedó abandonado entre la maleza el cuerpo de un soldado inglés que fue recogido y curado de sus heridas por una familia de campesinos, aquel hombre de piel y cabellos rojizos fue llamado cariñosamente, por la buena gente del lugar, «el colorao». Nombre más corto y fácil de pronunciar que el suyo, extranjero. / El relato finaliza diciendo como aquel hombre, una vez curado, contrajo matrimonio quedándose a vivir en aquella zona, construyendo una venta y posada que fue conocida como la venta del «Colorao», en cuyo entorno se formó el poblado que lleva su nombre. / A los que participaron en la batalla Fernando VII les concedió la Cruz donde se lee «Chiclana» y «5 de Marzo de 1811». Al Teniente General Manuel Lapecie [Manuel Lapeña Rodríguez y Ruiz de Sotillo] se le concedió la Gran Cruz de Carlos III y a Sir Thomas Graham, que mandaba las tropas inglesas [y portuguesas], en agradecimiento por su actuación le concedió el título de Duque del Cerro de la Cabeza del Puerco y unas extensas pertenencias que comprendían pinares y playa. En un principio aceptó tal distinción, pero al conocer la traducción de su título y lo que ello significaba, rehusó. / Francis.“»

Reproducción de la colaboración de Francis refiriéndose al origen del topónimo “El Colorado”. Fuente: “EL TROVADOR: revista informativa y cultural de Chiclana

*** Fuente: “EL TROVADOR: revista informativa y cultural de Chiclana, núm. 5, p. 21, Colaboraciones, agosto 1984.  

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