viernes, 8 de mayo de 2026

“CONIL, SU HISTORIA EN PIEDRA”, 2007, por ANTONIO MORILLO CRESPO(*). [3/3].

[CONTINUACIÓN del 28 abril 2026]

Segundo capítulo, los añadidos. “Lo hecho, hecho está”, dice la gente, y no le falta razón, ya que fue hecho por pura necesidad. Pero eso no obsta, para que se pueda mejorar y naturalmente deben ser orientaciones y sugerencias hechas y dirigidas por expertos. Que bien pudiera ser objeto de una campaña educativa y orientativa. Y aquí sí hace falta, mucha falta, que los moradores de las viviendas se convenzan y conciencien. ¡Bueno!, pues aquí está, para mí, lo más feo de CONIL, los ZÓCALOS.

[Imagen del artículo original, con el mismo pie de foto] Discordantes zócalos en la calle Cádiz. 

[Ambientación, no incluida en el artículo original] Zócalos, a derecha e izquierda, abundantes “huecos” comerciales (a la altura del n.º 24). Fuente: Rafael Coca López, 7 enero 2026. 

Hay un verdadero muestrario de clases, modelos, texturas, colores, todo lo más extraño, incongruente y desabrido. Repellados de cemento, tirolesas, piedras, dibujos, losas, mosaicos. Azules, celestes, rojos, verdes, morados, amarillos, ocres, grises y hasta negros. Altos, bajos, escalonados, regulares, irregulares ... Hay para escoger.

Muchos, aprovechando los restos de solerías de las viviendas y aún peor los restos de alicatados de los cuartos de baño. ¿Razón de los zócalos? ¿Belleza?, ninguna, al contrario, una fealdad para la casa. ¿Protección?, despreciable. ¿Salvaguarda de la lluvia?; sería como ponerse unas polainas de plástico chillón sobre un terno el día de la Patrona para pasear por el pueblo. 

[Imagen del artículo original, con el mismo pie de foto] Cableado en la Casa del Corregidor. 

[Ambientación, no incluida en el artículo original] El abundante cableado, con evidente falta de mantenimiento, persiste inalterable, así como los exornos de festejos diversos (navidad, carnaval), tapas registros y papeleras; fachada descuidada. Lugar céntrico y muy transitado en temporada estival. Fuente: Rafael Coca López, 7 enero 2026. 

PARA MÍ NO HAY COSA QUE MÁS DAÑE A LA FISONOMÍA DE CONIL, urbanísticamente, que esa caterva de zócalos. Los quitaría todos y hasta de balde. Mejor dicho, convencería a todas las conileñas y conileños de que los quitaran, por amor a su pueblo, y que las paredes de sus casas quedaran blancas hasta la acera, ¡como Dios manda!, y como ha sido siempre. Nadie tiene culpa de ello, porque no se lo han enseñado. Y que desaparezca de su callejero esa horrible algarabía en la que parecepujar unos y otros, a ver cuál es más extraño y feo.

Mención especial para los CABLES. Hay una algarabía de cables por todas partes, que si bien son necesarios para el suministro de energía eléctrica y teléfono, no estaría nada mal que cuidaran algo sus trazado y sus exageraciones. Y, por supuesto, al menos en los edificios singulares, cuyas fachadas debieran estar limpias y el cableado enterrado. Clama al cielo el singular edificio de la Casa del Corregidor, con esa verdadera jungla de cables que lo abraza. 

[Imagen del artículo original, con el mismo pie de foto] Contaminaciones diversas. 

[Ambientación, no incluida en el artículo original] A pesar de los años transcurridos, los “contaminantes” no sólo se mantienen sino que aumentan. Fuente: Rafael Coca López, 7 enero 2026. 

Tercer apartado, los bloques que crecen alrededor del pueblo. Consignar al paso que, en el urbanismo conileño, uno de los mayores logros ha sido la ronda de circunvalación con la arboleda. Añadiría sobre los bloques las ideas ya apuntadas de CONSERVAR EL COLOR BLANCO, no permitir que queden de ladrillo salteado y sin repellar los huecos, futuros escaparate, así como las medianeras y que los grandes cuerpos queden “graciosamente” descolocados o maclados para evitar el impacto de esos monstruos paralelepípedos. Entiendo que se podría jugar con sus volúmenes de forma que no hirieran el entorno general. Y por supuesto

que esto de los GRANDES CUBOS es singularmente evidente y estridente en el interior del pueblo. Se sabe que esto no se hace en casi ningún sitio, pero ahí está el mérito y el objetivo de lograr algo encomiable para CONIL. 

[Imagen del artículo original, con el mismo pie de foto] La Misericordia y los coches. 

[Ambientación, no incluida en el artículo original] Además de los vehículos y chirimbolos disuasorios, ahora, tambien, “Churrería La Chana”. Fuente: Rafael Coca López, 7 enero 2026. 

Por último, los edificios singulares: el molino viejo, conservado entre los pisos nuevos, la parroquia de Santa Catalina, un regalo que no la cubrieran de casas por poniente, la vieja Iglesia de Santa Catalina, restaurándose, el Arco de la Villa, la Puerta de Cádiz, la emblemática Torre de Guzmán, la casa “del Peoro”, la referida Casa del Corregidor y la Iglesia de la Misericordia, con su colegio adjunto, que me encanta. Para mí es de los edificios más bellos de Andalucía. Habrá muchos y más valiosos, pero éste con su sencillez, su elegancia y su vistosidad es una maravilla. Por lo pronto, ¿por qué no cambiar el aparcamiento de coches de acera, para que en vez de estar en su fachada estuviesen ENFRENTE? Y si fuera posible, LIMPIAR SUS FACHADAS LATERALES de los edificios que lo tapan, que a decir verdad, son poco significativos y se daría una buena prestancia a nuestro Conjunto, sobre todo quitar el como almacén existente cara poniente hacia el Arco de la Villa.

Y como despedida, un saludo desde la vieja Cruz, la “Cruz Moreno”, a la salida del pueblo, camino de la Casa de Posta, en el margen izquierdo. Es elegante y preciosa. Debería estar rodeada de ... no sé, algo que la señalara como un hito especial para quienes vienen y quienes se van de CONIL. 

(*) Sobre el autor. Antonio Morillo Crespo (Vejer de la Frontera, 2 agosto 1934).- Farmacéutico y político español de la Unión de Centro Democrático. Fue alcalde de Vejer de la Frontera desde el 19 de abril de 1979 al 15 de junio de 1991, y Diputado del Congreso desde el 19 de abril de 1979 al 28 de octubre de 1982, formando parte del grupo de los primeros diputados por la provincia de Cádiz, elegidos democráticamente tras la dictadura franquista. Es viudo de Dª María Cruz Andújar Barbarena y padre de seis hijos. Se licenció en Farmacia y realizó ampliación de estudios de Biología en la Universidad de Granada, además de contar con estudios de Humanidades y Filosofía. Posteriormente ganó la oposición de Inspector Farmacéutico Titular. Colaborador del Centro de Investigaciones Científicas de Zaidín en Granada. 

Fotografía de Antonio Morillo Crespo, ficha personal. Fuente: Congreso de los Diputados. 

Ha escrito, y lo sigue haciendo, numerosos artículos para el “Diario de Cádiz” y varios libros: “Vejer de la Frontera y su comarca: aportaciones a su historia”, “Los Caños de Meca, historia y sueños”; “Historias de Vejer” (varios tomos); “Alonso Chirinos”; “Historias de Vejer antiguo”; “Unas familias vejeriegas”; “El siglo de Juan Relinque”; … Fue testigo del golpe de Estado en el Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981. Medalla de Honor del Consejo Andaluz de Colegios Farmacéuticos (2006), Hijo Predilecto de Vejer de la Frontera (2011) y Premio Honorífico “Juan Relinque” (2025). Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

[FIN DEL ARTÍCULO]

*** Fuente: Boletín «LA LAJA», Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil. Número 8, abril 2007, p.p. 4-8.  

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