domingo, 11 de octubre de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “BALNEARIO DE AGUAS SULFUROSAS” (1.897).

A finales del siglo XIX, ante una medicina científica aún en desarrollo y la escasez de tratamientos farmacológicos eficaces para enfermedades crónicas, las aguas minero-medicinales se consolidaron como un recurso terapéutico de primer orden. La burguesía y las clases acomodadas acudían a los balnearios no solo por ocio, sino bajo estricta prescripción médica para tratar dolencias de tipo reumatológico, respiratorio, dermatológico o digestivo. La iniciativa para declarar los manantiales del "Arroyo de Olvera y Salinillas" de utilidad pública responde a esta gran demanda y al rigor científico-legal que ya se exigía para certificar las propiedades curativas de las aguas.

El acuerdo refleja la visión estratégica del Ayuntamiento, que detecta de inmediato los ”beneficios que reportaría a la localidad”. En la España de la época, la apertura de un establecimiento balneario transformaba la economía de los municipios: atraía visitantes (los llamados "bañistas"), impulsaba el transporte, mejoraba las infraestructuras locales y dinamizaba sectores como la hostelería, el comercio y la alimentación. Al ceder el derecho de explotación, el municipio buscaba reactivar una riqueza natural que hasta entonces estaba desaprovechada.

Uno de los aspectos más interesantes del texto es el reflejo de la mentalidad de la época respecto a la salud pública y la beneficencia. Aunque el balneario se proyectaba como un negocio privado enfocado a clientes solventes, el Ayuntamiento actúa como garante del bienestar de su comunidad imponiendo dos condiciones sociales cruciales: 1º, acceso bonificado: los vecinos de Conil disfrutarían del servicio a mitad de precio; y, 2º, medicina social: se reservan cuatro estaciones (plazas o turnos de tratamiento) para los "enfermos pobres" de la población. Este último detalle es de un gran valor histórico: en un siglo XIX marcado por profundas desigualdades y la ausencia de un sistema sanitario público universal, la beneficencia —obligada aquí por la vía del acuerdo municipal— era la única vía para que las clases desfavorecidas accedieran a los tratamientos terapéuticos que ofrecían las aguas medicinales. 

[Ambientación] Una imagen muy idealizada de un lujoso balneario en “Arroyo Olvera”. Fuente: Imagen creada por Gemini. 

Transcripción libre de Rafael Coca López:

« Número 51. SESIÓN ORDINARIA DE 2ª CITACIÓN DEL DÍA 20 DE SEPTIEMBRE DE 1897.

En la villa de Conil de la Frontera, a veinte de septiembre de mil ochocientos noventa y siete: Siendo las ocho de la noche, se reunieron en el Salón de Sesiones de las Casas Consistoriales, los Señores de Ayuntamiento cuyos nombres al margen se expresan, al objeto de celebrar esta sesión pública ordinaria de segunda citación, por no haberse reunido número legal de Señores Concejales el sábado anterior, la cual tuvo lugar bajo la presidencia del Señor Alcalde Don Francisco Calderón Alba y por ante mí el Secretario en la forma siguiente:

Reproducción digital del Punto Tercero que se transcribe en esta entrada. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. 

... PUNTO TERCERO.

Dada cuenta de una instancia suscrita por Don Pedro Jiménez Herrero, vecino de Sevilla, solicitando la concesión de este Ayuntamiento para declarar de utilidad pública los manantiales de aguas minero-medicinales que este posee, al sitio ARROYO DE OLVERA y SALINILLAS de este término, y verificado, CONSTRUIR EL ESTABLECIMIENTO BALNEARIO correspondiente; en atención a que no se utiliza por el mismo este derecho, la Corporación, teniendo en cuenta las razones aducidas por el solicitante, y los beneficios que reportaría a la localidad el establecimiento de un balneario, ACUERDA CEDER al expresado Señor este derecho dándole UN AÑO DE PLAZO PARA LA DECLARACIÓN DE UTILIDAD PÚBLICA de dichas aguas, con la expresa condición, de que llegado el momento de abrirse al servicio público, PUEDAN UTILIZARLAS LOS VECINOS DE LA POBLACIÓN A MITAD DE PRECIO, Y TENER A SU DISPOSICIÓN CUATRO ESTACIONES PARA LOS ENFERMOS POBRES DE LA MISMA.”» 

[Ambientación]: Galería de baños, que hipotéticamente podrían utilizar enfermos pobres. Fuente: Imagen creada por Gemini.

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Señores concurrentes: [El Alcalde-Presidente lo era Francisco Calderón Alba] Teniente 1º: Ubaldo López Castro; Teniente 2º: Pedro Rodríguez Calderón; Concejales: Luis Salcedo Alba y Francisco Sánchez Moreno [no asistieron a esta sesión: Pedro Rodríguez Calderón, Pedro Piña Rodríguez, Juan Brenes Alba y Juan Marín Leal y]; Síndico: Juan Moreno Domínguez; Secretario: Nicolás González Muñoz.

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*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Libro de Actas 70-3, f.f. digitalizados 230 y 231, páginas 114 vuelto y 115, papel timbrado 11ª Clase, 2 pesetas, Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre, 1897, póliza de 20 céntimos, matada con sello Ayuntamiento (escudo antiguo). Sesión Ordinaria, número 51, del 20 de septiembre de 1.897. Gentileza Isabel González Ramírez, responsable AHM Conil de la Frontera. 

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UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “BALNEARIO DE AGUAS SULFUROSAS” (1.897).

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