A finales de 1855, cuando aún se encontraba en construcción la línea ferroviaria entre Cádiz y Puerto Real, se autorizó al joven y emprendedor gaditano Don Cayetano Bodoy a estudiar el proyecto de un ramal que conectara la capital de la provincia con el Campo de Gibraltar. Sin embargo, una vez presentado ante las Cortes, el proyecto no fue bien recibido por el Ministerio de Fomento, lo que provocó que quedara relegado al olvido durante un tiempo.
En 1860, los defensores de la iniciativa, superando a sus detractores, se movilizaron para poner de manifiesto la importancia de esta infraestructura, cuya necesidad se había evidenciado especialmente con motivo del movimiento de tropas durante la guerra contra el sultanato de Marruecos.
El semanario <Gaceta de los Caminos de Hierro>, firme partidario del proyecto y crítico con la postura del ministro de Fomento, se ofreció a publicar el estudio del señor Bodoy, con el fin de que la ciudadanía pudiera conocer tanto las ventajas como los inconvenientes de su construcción y contar así con una base sólida para formarse una opinión al respecto.
Dada la extensión del artículo, se decide hacerlo en dos entradas, estando esta primera dedicada a la exposición de las razones para su publicación por parte del seminario, y la segunda, para desglosar con todo detalle el proyecto redactado.
[Ambientación] Imagen idealizada del ferrocarril circulando en plena Bahía de Algeciras. Fuente: Imagen creada por ChatGPT.
«”FERRO-CARRIL DE CÁDIZ AL CAMPO DE GIBRALTAR. /
Reproducimos a continuación el folleto que el Sr. D. Cayetano Bodoy ha tenido la amabilidad de remitirnos, y en el que encontrarán nuestros lectores interesantes detalles acerca de esta proyectada línea, de la que ya en otras ocasiones nos hemos ocupado.
«Cediendo a las reiteradas instancias de varios amigos y para que no pueda darse a mi silencio una interpretación desfavorable, he resuelto publicar el presente opúsculo acerca del ramal de ferro-carril entre Cádiz y el Campo de Gibraltar, cuyos estudios practiqué en 1856. Abrigo la íntima persuasión, el convencimiento absoluto de que el expresado ramal es de imprescindible realización para la prosperidad y el engrandecimiento de Cádiz y de su provincia; y de que sin su establecimiento la gran línea central de Europa carecerá, en su sección mas importante, de un auxiliar que contribuyendo a la multiplicación del tráfico le proporcione la inmensa ventaja de poseer un muelle en el Mediterráneo además del que Cádiz le ofrece en el Océano. Sabido es que las grandes vías férreas obtienen de los ramales que a ellas afluyen uno de los elementos más principales para su propia explotación; que cuando carecen de estas arterias, suelen no corresponder los resultados de aquélla a los deseos ni a las esperanzas de sus empresas y que la sección gaditana del ferro-carril central Europeo, no puede, por la especialidad de su posición topográfica, esperar otros elementos para su desarrollo que los naturales, si bien de inmensa cuantía, a las circunstancias tan ventajosas de la localidad en que nace y de la línea a que corresponde.
Cabecera de la revista semanal del 2 de septiembre de 1860, con el inicio del artículo transcrito. Fuente: “Gaceta de los Caminos de Hierro”. Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España.
¿Pero bastarán estos elementos para elevar dicha sección a la altura que por su gran importancia social le corresponde? ¿Cádiz y su provincia obtendrán todos los beneficios que de su realización se deben prometer? De ningún modo. El ferro-carril de Cádiz a Jerez no podrá reportar todas las ventajas debidas ínterin no bifurque en él una línea que ensanche el círculo de su acción hacia el mar Mediterráneo; en la provincia de Cádiz solo tendrá opción a las ventajas del ferro-carril, los pueblos situados al N. de la misma en tanto que yacerán los enclavados al E. en el más lamentable abandono a pesar de sus riquezas y de constituir, por su número y población, la parte mas importante de la misma provincia. Cádiz no llegará a ser un nuevo emporio mercantil ínterin no se faciliten sus comunicaciones con el mar Mediterráneo, de una manera tal que dejen satisfechas completamente las necesidades del comercio moderno.
Además ¿hay posibilidad de que en la repetida sección gaditana puedan afluir otras vías que el antedicho ramal? ¿Lo permiten acaso sus condiciones topográficas? La única que en la provincia podrá llegar a realizarse, es la que buscando la de Huelva por Sanlúcar concurra a la línea general más arriba de Jerez, en cuyo caso las ventajas serán para la sección sevillana y de ningún modo para la de Cádiz.
Si tales circunstancias concurren, pues, en apoyo del ramal proyectado, no se deberá extrañar mi persuasión de que habrá de realizarse; mi convencimiento de su utilidad y la seguridad que abrigo de que su establecimiento depende sólo de una mera cuestión de tiempo y oportunidad: cuestión que no creo resuelta aún, si bien me parece que va aproximándose a su realización.
Estas ligeras indicaciones creo bastarán para comprender el motivo de la reserva que voluntariamente me impuse al terminar el proyecto.
Someto, pues, a la consideración del público una breve idea del resultado de mi estudio. Dejando así complacidos a mis amigos y confiando en que las diferentes opiniones -todas a cual más respetables- emitidas relativamente al ramal, vendrán a fundirse en su día en una sola y exclusiva apreciación: en la de que ha menester el desarrollo de necesidades que la ilustración crea, un campo más ancho en nuestra provincia que el comprendido entre Cádiz y Jerez.» “»
Fuente: “GACETA DE LOS CAMINOS DE HIERRO: industria, minas, gas, seguros y sociedades de crédito”, año 5º, núm. 36, Madrid, domingo 2 de septiembre de 1860. Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España. / Antonio Benítez Gallardo, “Historia de los ferrocarriles (frustrados) del Campo de Gibraltar: I. El ferrocarril de Cádiz a Campamento”. ALMORAIMA. Revista de Estudios Campogibraltareños, 45, octubre 2016. Algeciras. Instituto de Estudios Campogibraltareños, pp. 127-137.


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