Este documento, fechado el 16 de septiembre de 1868, procede del Provisorato y Vicariato General del Obispado de Cádiz y está dirigido al colector de la villa de Conil. Su contenido refleja el control administrativo y espiritual que el obispado ejercía sobre las parroquias y jurisdicciones eclesiásticas de su diócesis, especialmente en materia de administración de memorias y obras pías, fundaciones destinadas a sufragar misas, actos de culto y fines benéficos conforme a la voluntad de sus fundadores. La comunicación insiste en el cumplimiento de estas obligaciones y en la observancia de las disposiciones dictadas durante la visita pastoral, instrumento fundamental de supervisión episcopal sobre las parroquias del extrarradio y las poblaciones alejadas de la sede diocesana. La fecha del documento resulta especialmente significativa, pues fue expedido apenas tres días antes del triunfo de la Revolución de Septiembre de 1868 (La Gloriosa), que provocó el destronamiento de Isabel II y abrió un periodo de profundas transformaciones políticas y de revisión de las relaciones entre el Estado y la Iglesia. El escrito constituye así un testimonio de la normalidad administrativa con la que el obispado continuaba ejerciendo su autoridad en vísperas de uno de los cambios políticos más trascendentales de la España contemporánea.
Retrato de Sebastián Herrero Espinosa de los Monteros, pintado por Jaime Moreno Taulera. Fuente: Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, Córdoba.
Transcripción <literal> de Rafael Coca López:
«”PROVISORATO Y VICARIA GENERAL DE CADIZ Y SU OBISPADO. [1] / Habiendo llegado á mi noticia que en esa Colecturia[1] sufre retraso el cumplimiento de algunas Memorias y Obras Pias; escito el celo de V. para que se cumpla en lo que V. dependa lo dispuesto en las piadosas fundaciones, observando cuanto se le preceptuara en la Santa Visita[3], y adoptando las determinaciones que fuesen conducentes para conseguir el fin indicado, acusandome el recibo de la presente comunicación. / Dios guarde á V. muchos años. / Cadiz septiembre 16 de 1868. / Sebastian Herrero.[4] / Sr. Colector de la Villa de Conil.”»
[Ambientación] Varios vecinos deambulan por El Portillo. Fuente: Imagen creada por ChatGPT (perdonadle una antena de televisión que aparece por ahí). La fotografía base es original de Antonio Leal del 2 de noviembre de 2016, colgada en su facebook en el mismo mes de 2023.
NOTAS DEL TRANSCRIPTOR: [1] El provisor y vicario general era el principal colaborador y alter ego del obispo en una diócesis. A mediados del siglo XIX, asumía las funciones ejecutivas de gobierno y administración (vicario general) y dirigía el tribunal eclesiástico diocesano para impartir justicia en causas civiles y religiosas (provisor). Wikipedia, la enciclopedia libre. // [2] La colecturía de una parroquia (frecuentemente escrita o pronunciada de forma popular como "clecturía") era la oficina administrativa encargada de recaudar el diezmo, las primicias y las limosnas. En las zonas rurales, también funcionaba como el almacén o granero donde se depositaban los frutos y granos recolectados. Por lo que el colector era un sacerdote o clérigo encargado de recibir, administrar y distribuir las limosnas, rentas y estipendios destinados al culto. Su función principal era gestionar los fondos procedentes de misas, testamentos, memorias y capellanías de la parroquia, asegurando que se cumplieran las cargas espirituales de los difuntos. Fuentes: Wikipedia, la enciclopedia libre; y, Tiempos Modernos, revista electrónica de Historia Moderna, 2007. // [3] Visita Pastoral o Santa Visita.- Era un acto solemne de inspección, control y revitalización espiritual, en la que elobispo acudía a la villa para evaluar la administración del párroco, comprobar el estado material de la iglesia, administrar el sacramento de la confirmación y verificar el cumplimiento de los preceptos doctrinales por parte de los feligreses. Fuente: Dialnet, “Las visitas pastorales”, 11 mayo 2001. // [4] Sebastián Herrero Espinosa de los Monteros (Jerez de la Frontera, 20 enero 1822 – Valencia, 9 diciembre 1903).- Fue un arzobispo y cardenal español, ocupando los cargos de obispo de las sedes de Cuenca, Vitoria, Oviedo, Córdoba, y, arzobispo de Valencia; pero antes de ello fue nombrado provisor y vicario general de la diócesis de Cádiz, que es cuando escribe de puño y letra el documento que se reproduce hoy.Biografía. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.
Fotografía del documento completo. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, Rafael Coca López, 31 agosto 2021.
*** Fuente: Archivo Parroquial de Conil de la Frontera. Carpeta de correspondencia. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Santa Catalina de Alejandría.



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