Fuente: “ABC”, del sábado 18 de octubre de 1975.
“Dourade”. Foto de viajero enviada por David M., noviembre 2019. Tripadvisor punto es.
“Ingresso”. Foto de viajero por PES, mayo 2017. Tripadvisor punto es.
Fuente: “ABC”, del sábado 18 de octubre de 1975.
“Dourade”. Foto de viajero enviada por David M., noviembre 2019. Tripadvisor punto es.
“Ingresso”. Foto de viajero por PES, mayo 2017. Tripadvisor punto es.
En los años 30 del siglo XVIII, después del fracasado asedio español a Gibraltar en 1727, incluso de la firma, dos años más tarde, del Tratado de Sevilla entre Francia, Inglaterra y España, se seguía temiendo el acoso de los barcos ingleses, desde el puerto de Gibraltar, sobre los mercantes implicados en el comercio de las Américas y cualquier puerto español. Este temor fraguó en 1740, cuando estalló una nueva guerra con Inglaterra. Eso implicaba un movimiento de tropas en la parte de Andalucía más cercana al Campo de Gibraltar, incluyendo, lógicamente, entre otras muchas localidades, a la de Conil. Esta situación implicaba un grave perjuicio para los municipios afectados, puesto que el mantenimiento de estas tropas corría a cargo de aquéllos.
Gran Bretaña pretendía dominar los mares y para ello debía desalojar a España de América. Fuente: “elconfidencial punto com”; Álvaro Van den Brule, 26 noviembre 2016.
La reseña de hoy se refiere a las instrucciones que se recibieron en Conil para este menester, dándose conocimiento de ello en una de las reuniones del Ayuntamiento. He aquí su contenido:
“ACOPIOS GRANOS ASISTENCIA A LAS TROPAS. Circular firmada por Ginés de Hermosa y Espejo en Sevilla, de que a esta fecha debe estar REPARTIDO Y RECOGIDO EN ALMAZEN separado el GRANO que ha correspondido a esa Villa en el ACOPIO MANDADO HACER PARA ASISTENCIA DE LA TROPA DE ESTE EJÉRCITO DE ANDALUZIA en los ocho primeros meses del corriente año que prescribe la Orden de S.M. y que es de 100 fanegas de trigo y 50 de cevada, que le han correspondido, y que se entregarán al actual asentista, Don Francisco Bello, de la DISTRIBUCIÓN DEL PAN Y CEVADA A LA TROPA DE ESTE EJÉRCITO, recogiendo recibo del asentista, conforme previene el Capítulo Quinto de la Instrucción, solicitando por Vms., al mismo tiempo, REQUAS O CARRETAS, que con la mayor brevedad lo lleven al parage más inmediato donde la Tropa lo debe consumir, el cual señalará el mismo asentista, pagándose por Vms. de pronto a los HARRIEROS O CARRETEROS TODOS SUS PORTES, cuyos gastos y otros cualesquiera que hasta entregarlo al asentista, ha de ir comprehendido en el valor principal del Grano; bien entendido, que este GRANO HA DE SER DEL PAÍS, y entregado con la medida del Público de esa Villa, sano y limpio de toda piedra y semilla ...”
Fuente: Archivo Municipal de Conil; acta capitular del 17 de enero de 1741; transcripción libre de Antonio Martínez Cordero, localizada en el Archivo Parroquial de Conil de la Frontera. Agradecimiento: Yelman F. Bustamante Solórzano, párroco de Santa Catalina.
El matrimonio formado por el arquitecto J. Guillermo Thomsony la caritativa María Adelantado Ballester, no hubiera tenido ninguna razón de hablar de él a no ser por la reseña periodística que colgamos hoy en esta entrada. En ella, erróneamente se dice que, Zahara de los Atunes, donde ella mantiene a sus expensas el comedor de Auxilio Social, se encuentra entre Vejer y Conil. Esto nos da pie para comentar algunos datos biográficos de esta pareja, enmarcados en los álgidos años treinta del siglo pasado de nuestra España.
Él llegó a Algeciras en 1930, para la reconstrucción del Hotel Cristina después de su incendio. Guillermo y María se enamoraron de Zahara donde construyeron su casa llamada La Casona, que, durante muchos años, fue la más grande y lujosa del lugar, con un amplio y cuidado jardín, en el que destacaba, y se conserva hoy en día, una azulejería sevillana renacentista.
Fuente de información: Blog de Jaime Pérez Mateo, “La Casona en Zahara de los Atunes”
Fuente: “ABC”, del jueves 20 de octubre de 1938.
Jardín del actual Hotel Doña Lola, Zahara de los Atunes, donde estuvo ubicada La Casona.
Hotel reina Cristina de Algeciras, Andalucía, España. Falconaumanni. Wikipedia, la enciclopedia libre.
Palabras claves:
Santa Cruzada; fuerzas nacionales; legionarios italianos; general Berti; Nápoles; Chianti; Generalísimo Franco.
SALMONETE 31
Fuente: Cartel publicado por el Excmo Ayuntamiento de Conil de la Frontera en 2009. “Especies de Interés Pesquero en el Litoral de Andalucía”, Consejería de Agricultura y Pesca, Junta de Andalucía, 2001.
Todos dispuestos para varar el barquillo, hacia 1974. Colección particular Joaquín Sánchez. Conil en la Memoria II, p. 170, 2007.
“COOKPAD”. “Salmonetes fritos”, Chef Diosa, 3 de abril de 2016.
Palabras clave: salmonete de roca. Salmonete de argué, salmonete de la buena casta, salmonete rayao, salmonete de piera.
CORALES EN CAMPO VERDE
Un hombre se queda viudo y tenía una vecina viuda. Y ahora el viudo tenía una niña y la viuda tenía dos. Y la viuda le decía a la niña del otro:
-¡Anda, dile a tu padre que se case conmigo, que a mis niñas les voy a dar sopitas de hiel y a ti de miel!
-Mira, papá, cásate con la de más para arriba, que esa mujer me quiere mucho.
-No, hija, que lo que tú me estás diciendo todo va a ser a la contra.
Total, que lo terminó entusiasmando y lo atrincó la viuda.
Pues ahora dice que ya al poco de tiempo todo estaba muy bien, pero ya al mucho tiempo dice que el padre está viendo unas variaciones. Y el padre era viajante y cada vez que se iba le decía a una:
-¿Y tú que quieres?
-Yo unos zapatos.
-Yo un vestido.
Y ahora la pobrecita no quería nada y nole quería decir al padre lo que le pasaba, porque como era ella la que lo obligó.
Total, dice que había una viejecita más abajo y ella se iba allí mucho a echar ratos. Y le decía:
-Mariquita, ¿qué es lo que te pasa?
Y dice:
-Nada, que me miran muy malamente. Me llevan la comida arriba y ya no quieren que baje nada más que cuando viene mi padre. Pero yo no le quiero decir nada a mi padre.
Total, que dice:
-Pues mira, cuando a ti te pregunte tu padre que qué quieres que te traiga, tú le vas a decir que te traiga corales en campo verde.
Dice:
-¡Ay! ¿Y eso qué es? Me va a preguntar mi padre que eso qué es.
Dice:
-Pues tú le dices que eso lo venden en las platerías. Mientras más vieja sea la platería allí lo va a encontrar.
Pues bueno, va el padre y le pregunta a las dos y le dicen que si un vestido, que si otra cosa. Y cuando le pregunta a Mariquita le dice que no quiere nada, pero al final le dice:
-Pues a mí me va a traer usted corales en campo verde.
Dice:
-Hija, ¿y eso qué es?
-Eso es como un ramito de pasas, y lo venden en las platerías más viejas que haya.
Pues el padre dice que se tiró todo un pueblo andando, y que no daba con ello. Y se vino.
Total, que salió a otro viaje, le preguntó y otra vez lo mismo y se fue el padre y, por fin, dice que un platero de estos viejecitos le dice:
-Pues yo se lo voy a vender a usted el último que me queda.
Dice que se lo metió en una cajita y entonces él venía ya muy contento. Y entonces le repartió a las otras sus regalos y a la niña le dio su ramito. Dice:
-Mariquita, ¿y para qué quieres eso?
Dice:
-Por un capricho que tengo.
Pues ahora, al otro día, cuando se fue el padre de viaje, va a casa de la viejecita. Dice:
-Ya me ha traído mi padre los corales en campo verde.
Los estuvo viendo, y dice:
-Sí, pues estos son. Mira, tú te vas a poner en un llano muy grande, muy grande, dando las doce de la noche. Vas a encender una candelita y vas a echar una pasita, y a ver qué pasa.
Y pasó que le salió un palacio todos cristales preciosos, y ella, la pobre, se quedó allí, metida en su palacio.
Palacio de Cristal de Madrid. Foto de Anibal Trejo/Shutterstock.
Dice:
-Y todas las noches, a las 12, tu pasita y tu candelita.
Pues ahora dice que desde la ventana de la madrastra las otras:
-¡Ay, lo que ha aparecido allí! ¿De quién será aquello? ¿De quién no será?
Pues ya, a las 12, de la noche, echa su pasita y dice:
-¡Corales en campo verde!
Y le sale un tío, un machote, y le dice:
-Mira, tú. Vamos a vivir juntos, pero tú no consientas de que aquí entre nadie, y cristal que te rompan cristal que me da en el alma y me hiere. Yo todas las noches a las 12 estoy aquí contigo.
Pues ella se iba loquita a la viejecita a contárselo, pero ahora agarran y se enteran las tunantillas de las hermanas y dicen:
-Pues nosotras tenemos que ir a visitarla. ¡Digo que si vamos!
Y se encajaron allí. Y ahora dice que llamaron, entraron y empezaron a preguntarle cosas, pero ella no les contestaba casi. Y al salir dice que una le rompe el portón, ella la pobre con un brinco.
Total, que se vinieron a su casa y ella se quedó con su disgusto. Y ahora llegan las doce de la noche, enciende su candelita:
-¡Corales en campo verde!
Y allí no aparecía nadie, y al otro día lo mismo, y dice una voz:
-¡Ay, que estoy muy malherido! ¿No te lo dije, que aquí no entrara nadie? Tengo todos los cristales clavados en el alma y estoy muy grave. Y ahora, para dar conmigo, tienes que romper tres pares de zapatos de hierro y te tienes que vestir de fraile con tu cantimplora.
Pues bueno, pues ya se acabó aquello y se quitó el palacio.
Y eso hizo. Y venga a andar y venga a andar y rompió unos … Y total, que ya nada más le quedaban un par de zapatos cuando llegó a tres puntos y se metió debajo del de enmedio. Y llegan 3 palomitas y se ponen:
-¡Comadre, comadre! ¿Tú sabes una cosa?
-¿El qué?
-Que corales en campo verde está muy malherido.
Y dice:
-¿Y tú no sabes con qué se curaría?
Y ella nada más escuchando.
-Con que viniera un buen ángel y nos cortara a las tres el pescuezo y con una plumita le diera en todas las heriditas, pues yo creo que se pondría que esa era la medicina mejor.
Dice la otra palomita que no había hablado:
-Pues vamos, vamos callando.
Con que estamos en el campo.
No sabremos quién nos estará escuchando.
Y ella hizo lo que decían las palomas y se echó mano a andar.
Y llegó muy lejos muy lejos, al hospital que él le dijo, y le preguntó a una enferemera para verlo. Le dice:
-Dígale usted que le traigo la vida.
Pasó y él no la conoció, y le quitó todas las cosas, todos los vendajes, y empezó a darle por todo el cuerpo. Y al otro día va otra vez y le dio y se puso muy bien.
Entonces le dijo que le dijera lo que le iba a llevar, y le dijo ella que no, que si él tenía intención de matar a alguien que se acordara de ella y del daño que le habían hecho sus hermanas. Y ya se acordó de ella y dijo:
-Tú eres mi mujer y otra más no.
Se fueron al pueblo y mataron a las hermanas y a la madrastra.
Y vivieron felices y comieron perdices. Y a mí no me dieron ná.
ANTECEDENTES:
* Melchor Pérez le recogió este cuento a Sebastiana León, de Ubrique, el verano de 1988.
* Pertenece al tipo 432 del índice Aarne-Thompson.
* Hay dos versiones publicadas de Larrea, de Cádiz. También tres catalanas, una mallorquina, una de Badajoz y una en Sánchez Pérez. Algunas en Hispanoamérica y Portugal.
J.A. del Río
Fuente: Suplemento de Cultura de “DIARIO DE CÁDIZ”, del 20 de octubre de 1991; JUAN ANTONIO DEL RÍO CABRERA, colaboración MELCHOR PÉREZ, dibujos de ZOCAR.
MOLINOS DE VIENTO
Tradicionalmente, los conileños tuvieron que ir a moler a La Muela (Vejer) pues el Duque de Medina Sidonia, que gozaba del privilegio de molienda, no consintió que se construyesen molinos en Conil, salvo el Molino de Viento, junto a la población, que data de comienzos del s. XVIII.
Molino, parcialmente restaurado, localizado en el barrio Molino de Viento. Imagen: gentileza Antonio Leal, 29 junio 2020.
Tras la desaparición de los señoríos se levantaron seis molinos de viento en el Cerro de los Molinos, dos de los cuales se derribaron al construirse el depósito del agua y otro más recientemente. Los tres conservados, conocidos como los Molinos de Dorca, son de la primera mitad del s. XIX y han dado nombre al actual barrio de Los Molinos, al igual que el más antiguo dio nombre al barrio del Molino de Viento.
Localización de los tres ejemplares en la barriada de Los Molinos, al final de la calle Confederación. Imagen: captura pantalla Google Maps, 24 julio 2021.
Molino de la calle El Bosque, en el futuro parque astronómico. Imagen: “guiadecadiz punto com”.
Lo dos molinos de la calle Prado del Rey, en la misma entrada al C.P. Tomás Iglesias Pérez. Imagen: “guiadecadiz punto com”.
Partes del molino. Fuente: “Los molinos de viento de la Janda interior: Alcalá, Medina y Paterna”, 21/11/2020, “paternaderiverahistoriaypatrimonio.blogspot punto com”.
Se trata de molinos harineros de tipo “mediterráneo”, consistentes en una torre de planta circular construida en mampostería de piedra revocada con cal o yeso. Tienen forma troncocónica, escalonada o no. La construcción suele poseer algunos pequeños vanos o ventanas y dos puertas enfrentadas que permitían acceder al molino cuando las velas en movimiento tapaban una de ellas. Estaban coronados por un chapitel cónico de madera, elemento móvil que gira buscando los vientos, donde se ubica la maquinaria.
Maquinaria del molino San José, Vejer. Fuente: Begoña Quirós, 11 noviembre 2009, wikanda.
Maquinaria del molino San José, Vejer. Fuente: Begoña Quirós, 11 noviembre 2009, wikanda.
El funcionamiento de la maquinaria se basa en hacer girar una rueda vertical inclinada o de puntería que transmite la fuerza del viento que recogen las velas. Dicha rueda se engrana con otra horizontal o linterna que transmite la fuerza a un eje donde se encuentran las dos piedras de moler: la de abajo fija o solera, y la de arriba móvil o volandera. La energía eólica era recogida mediante velas triangulares que partían de un eje de madera de gran tamaño atadas con sogas en todo su borde a los palos. El sistema se encaraba al viento mediante una gran viga o guía, que se sujetaba a unos puntos de piedra alrededor del molino para fijarlo. Estos ingenios requerían gran destreza en su manejo, exigiendo conocimientos tanto sobre su maquinaria (mantenimiento) como sobre los vientos, para evitar que el molino “clavara la cabeza” en un cambio repentino de viento, lo que suponía un desastre pues exigía la restitución íntegra de la maquinaria.
Maquinaria del molino San José, Vejer. Fuente: Begoña Quirós, 11 noviembre 2009, wikanda.
Su estado actual es de abandono. Permanecen las torres, habiéndose perdido su maquinaria, piedras de moler, cubierta y forjados. Hoy sus puertas están tapiadas para evitar que continúe su deterioro. Sería muy aconsejable su restauración, como en Vejer. El Molino de Viento está inventariado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico como “Molino del Barón”, pero éste y los otros tres carecen de protección.
Molino de viento San José, restaurado en Vejer de la Frontera, con la maquinaria al completo. Imagen: “dipucadiz punto es”.
Detalle de las dos entradas al molino restaurado de Vejer de la Frontera. Imagen: “dipucadiz punto es”.
Fuente: “PATRIMONIO CULTURAL DE CONIL DE LA FRONTERA”, Autor: ANTONIO SANTOS GARCÍA; Colaborador: FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA; Coordinador: ANTONIO MUÑOZ RODRÍGUEZ; Director editorial: CARLOS ROMERO VALIENTE; Edita: G.D.R. Litoral de la Janda. 2007.
Nota: Con posteridad a la redacción de este capítulo (2007) se realizó una actuación de conservación y consolidación, cuyo detalle se puede conocer en parte pinchando AQUÍ. No obstante, los conileños mantenemos fielmente la tradición, y para ver la compleja maquinaria de este tipo de molinos, seguimos desplazándonos a Vejer. ¡Ay, el capricho del Duque cuantos siglos dura ya!.
La document ación correspondiente a la villa de Conil que se transcribe a continuación forma parte de la obra Población de los Pueblos de Es...